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Bursitis del tendón de Aquiles

Por Kendrick Alan Whitney, DPM, Temple University School of Podiatric Medicine

La bursitis del tendón de Aquiles es la inflamación de la bolsa sinovial localizada entre la piel de la zona posterior del talón y el tendón de Aquiles (bursitis posterior al tendón de Aquiles) o de la bolsa sinovial situada en posición anterior a la unión del tendón de Aquiles con el calcáneo (bursitis anterior al tendón de Aquiles, bursitis retrocalcánea).

  • Los síntomas habituales son hinchazón y calor y una zona sensible en la parte posterior del talón.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas, la exploración y a veces un estudio radiológico.

  • El tratamiento se dirige a aliviar la inflamación y, según cuál sea la localización de la bursitis del tendón de Aquiles, eliminar la presión sobre la parte posterior del talón.

El tendón de Aquiles es el que une los músculos de la pantorrilla con el calcáneo. La bursitis posterior al tendón de Aquiles se asocia de forma habitual con la formación de una prominencia ósea en el calcáneo denominada deformidad de Haglund («pump bump» en inglés). La bursitis anterior al tendón de Aquiles también se denomina enfermedad de Albert o bursitis retromaleolar.

La bursitis posterior al tendón de Aquiles se produce principalmente en mujeres jóvenes, aunque se da también en varones. Puede provocarse o agravarse al caminar de forma que se comprima repetidamente el tejido blando de detrás del talón contra el soporte rígido posterior del zapato. Los zapatos que se estrechan de modo pronunciado hacia el talón posterior (como los de tacón alto) pueden provocar una presión irritante que conlleve la aparición de este tipo de bursitis.

Bursitis en el talón

Normalmente, solo hay una bolsa sinovial en el talón, entre el tendón de Aquiles y el calcáneo. Esta bolsa sinovial se inflama, se hincha y duele, dando como resultado una bursitis anterior al tendón de Aquiles.

Una compresión anómala y una disfunción del pie dan lugar a la formación de una bolsa sinovial protectora entre el tendón de Aquiles y la piel. Esta bolsa sinovial también se inflama, se hincha, duele y da lugar al desarrollo de una bursitis posterior al tendón de Aquiles.

Cualquier proceso que aumente la tensión sobre el tendón de Aquiles puede causar bursitis anterior al tendón de Aquiles. También provocan este trastorno los traumatismos en el talón y enfermedades como la artritis reumatoide.

Síntomas

Cuando la bolsa sinovial se inflama después de un traumatismo, los síntomas suelen desarrollarse de modo repentino. Si la bursitis se desarrolla sin un traumatismo previo, la aparición de los síntomas puede producirse de forma gradual. Tanto en la bursitis posterior al tendón de Aquiles como en la bursitis anterior, los síntomas suelen incluir hinchazón y calor en la parte posterior del talón. En esta zona aparece una pequeña mancha roja, hinchada y sensible. Cuando la bolsa sinovial inflamada aumenta de tamaño, aparece un bulto rojo y doloroso bajo la piel del talón. Si la bursitis posterior al tendón de Aquiles se convierte en crónica, la hinchazón puede endurecerse, llenarse de líquido y volverse roja o de color carne.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas y en la exploración física. En la bursitis anterior al tendón de Aquiles, los médicos utilizan radiografías para descartar una fractura del calcáneo o una alteración dicho hueso causada por artritis reumatoide u otra artritis inflamatoria.

Tratamiento

Tanto en la bursitis anterior al tendón de Aquiles como en la posterior, la aplicación de compresas calientes o frías en la zona y la utilización de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) alivian el dolor y la inflamación de forma temporal; también lo alivian las inyecciones de una mezcla de corticoesteroides y anestésicos en la bolsa sinovial inflamada. El médico inyecta la mezcla con mucho cuidado de no hacerlo en el tendón. Después de este tratamiento, es necesario hacer reposo. Cuando estos tratamientos no son eficaces, puede ser necesario recurrir a la extirpación quirúrgica de parte del calcáneo.

En la bursitis posterior al tendón de Aquiles, el tratamiento se enfoca a reducir la inflamación y ajustar la posición del pie en el zapato para disminuir la presión y la movilidad en la parte posterior del talón. Se colocan en el zapato almohadillas taloneras de gomaespuma o de fieltro para levantar el talón y eliminar así la presión. Colocar un relleno de gel protector sobre la bolsa sinovial dolorosa o estirar la parte posterior del zapato y colocar un relleno alrededor de la bolsa sinovial inflamada pueden ayudar. En ocasiones la utilización de un calzado especial, como una zapatilla para correr diseñada para estabilizar la suela en la zona del talón, ortesis o ambas cosas, ayudan a controlar la movilidad anómala del pie y del talón que contribuyen a la irritación de la parte posterior de este. Otros zapatos tienen un almohadillado que reduce la irritación de la parte posterior del talón y del tendón de Aquiles.

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