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Quistes de Baker

(Quistes de Baker)

Por Joseph J. Biundo, MD, Tulane Medical Center

Los quistes de Baker (quistes poplíteos) son sacos diminutos llenos de líquido articular (sinovial) que se forman en una extensión de la cápsula articular situada detrás de la rodilla.

El quiste de Baker aparece por la acumulación de líquido sinovial atrapado, que sobresale de la cápsula articular localizada detrás de la rodilla como un saco protuberante. Entre las causas de la acumulación de líquido sinovial se incluyen la artritis reumatoide, la artrosis y el sobreesfuerzo de las rodillas. Los quistes de Baker producen molestias en la parte posterior de la rodilla. Pueden aumentar de tamaño hasta alcanzar el de una pelota de béisbol, y extenderse hacia abajo a los músculos de la pantorrilla.

Un rápido aumento de la cantidad y de la presión del líquido acumulado en el quiste pueden provocar su ruptura. El líquido liberado del quiste causa inflamación de los tejidos inmediatos y da lugar a síntomas parecidos a los que produciría un coágulo sanguíneo en la pantorrilla (tromboflebitis, ver Trombosis venosa profunda). Además, aunque solo en contadas ocasiones, el abombamiento o la rotura de un quiste de Baker pueden de hecho causar tromboflebitis en la vena poplítea (localizada detrás de la rodilla) al comprimir dicha vena.

El médico suele establecer el diagnóstico haciendo preguntas específicas sobre los síntomas y al detectar hinchazón detrás de la rodilla o en la pantorrilla. La ecografía, la resonancia magnética (RMN) o la artrografía ayudan a establecer el diagnóstico y a determinar la extensión del quiste.

Cuando la artritis causa hinchazón crónica de la rodilla, el médico extrae líquido articular con una aguja (un procedimiento denominado artrocentesis) e inyecta un corticoesteroide de acción prolongada (como acetónido de triamcinolona) para prevenir la formación de un quiste de Baker. La extirpación quirúrgica del quiste es una alternativa cuando otros tratamientos no han dado resultado.

Si el quiste se ha roto, el dolor se trata con un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE). Si la rotura causa una tromboflebitis en la vena poplítea, el tratamiento consta de reposo en cama, elevación de la pierna, compresas calientes y anticoagulantes (como la warfarina). En ocasiones, se necesita también tratamiento antibiótico.