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Angiografía de los vasos sanguíneos periféricos

Por Michael J. Shea, MD, Professor of Internal Medicine, Michigan Medicine at the University of Michigan

La angiografía de las arterias periféricas (las de los brazos, piernas y tronco, salvo aquellas que irrigan el corazón) es similar a la angiografía coronaria, excepto en que el catéter se ensarta en la arteria estudiada. La angiografía se puede practicar para detectar el estrechamiento o la obstrucción de una arteria (arteriopatía periférica), una dilatación (aneurisma) en una arteria o una conexión anómala entre una arteria y una vena (fístula arteriovenosa). Durante las últimas décadas, los avances en el uso de la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética nuclear (RMN) para la angiografía no invasiva han facilitado que el uso de estas técnicas angiográficas invasivas sea mucho menos común.

La angiografía de la aorta (aortografía) puede emplearse para la detección de anomalías (como aneurismas o una disección) de la aorta. También puede utilizarse para detectar escapes en la válvula situada entre el ventrículo izquierdo y la aorta (insuficiencia valvular aórtica).

La angiografía por sustracción digital se puede realizar antes de la angiografía selectiva para detectar y visualizar problemas como el estrechamiento o la obstrucción de una arteria. Sin embargo, este tipo de angiografía rara vez es adecuado para determinar si es necesaria una intervención quirúrgica (con o sin angioplastia). La angiografía por sustracción digital no se utiliza para las arterias coronarias dado que no es necesaria. Se pueden obtener imágenes nítidas de estas arterias inyectando un contraste radiopaco directamente en una arteria coronaria.

En la angiografía por sustracción digital, se obtienen imágenes de las arterias antes y después de inyectar el contraste radiopaco y la computadora sustrae una imagen de la otra. Así, se eliminan las imágenes de tejidos que no corresponden a las arterias (como huesos). Gracias a esto, las arterias pueden observarse con mayor nitidez, se requiere menor cantidad de contraste y el procedimiento puede ser más seguro que la angiografía convencional.