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Introducción al sistema linfático

Por James D. Douketis, MD, Professor, Divisions of General Internal Medicine, Hematology and Thromboembolism, Department of Medicine;Director, Vascular Medicine Research Program, McMaster University;St. Joseph's Healthcare Hamilton

El sistema linfático transporta líquidos a lo largo de todo el cuerpo, del mismo modo que lo hace el sistema venoso. El sistema linfático está formado por:

  • Vasos linfáticos de paredes delgadas

  • Ganglios linfáticos

  • Dos conductos colectores

Los vasos linfáticos, localizados por todo el cuerpo, son más grandes que los capilares sanguíneos y la mayoría de ellos son de menor tamaño que las venas más pequeñas. Casi todos los vasos linfáticos tienen válvulas similares a las de las venas para que la linfa, que se puede coagular, circule en un único sentido (hacia el corazón). Los vasos linfáticos drenan el líquido de los tejidos de todo el organismo que ha salido de los capilares a través de sus delgadas paredes. Este líquido contiene proteínas, minerales, nutrientes y otras sustancias, que proporcionan nutrición a los tejidos. La mayor parte del líquido se reabsorbe de nuevo y pasa al interior de los capilares. El resto del líquido (linfa) se drena desde los espacios que rodean las células hacia el interior de los vasos linfáticos, que finalmente lo devuelven a las venas. Los vasos linfáticos también recogen y transportan células dañadas, células cancerosas y partículas extrañas (como bacterias y virus) que pueden haber penetrado en los líquidos tisulares.

Toda la linfa pasa por los ganglios linfáticos, que están situados estratégicamente y que filtran la linfa depurándola de células lesionadas, células cancerosas y partículas extrañas. Los ganglios linfáticos también contienen glóbulos blancos especializados (por ejemplo, linfocitos y macrófagos) diseñados para englobar y destruir células dañadas, células cancerosas, microorganismos infecciosos y partículas extrañas. Así pues, las funciones principales del sistema linfático son eliminar del organismo las células dañadas y ofrecer protección contra la diseminación de las infecciones y del cáncer.

Los vasos linfáticos drenan su contenido en conductos colectores, que a su vez evacuan su contenido en las dos venas subclavias, localizadas por debajo de las clavículas. Estas venas se conectan para formar parte de la vena cava superior, la gran vena que drena la sangre desde la parte superior del cuerpo hasta el corazón.

Sistema linfático: una defensa contra la infección

El sistema linfático es una parte vital del sistema inmunitario, junto con el timo, la médula ósea, el bazo, las amígdalas, el apéndice y las placas de Peyer en el intestino delgado.

El sistema linfático es una red de ganglios linfáticos conectados por los vasos linfáticos, que transporta la linfa por todo el organismo.

La linfa se forma a partir del líquido que se filtra por las delgadas paredes de los capilares hacia el interior de los tejidos del organismo. Este líquido contiene oxígeno, proteínas y otros nutrientes que alimentan a los tejidos. Parte de este líquido vuelve a entrar en los capilares y otra parte pasa a los vasos linfáticos (donde se convierte en linfa). Los vasos linfáticos pequeños se conectan a otros más grandes y así, finalmente, forman el conducto torácico. El conducto torácico es el vaso linfático más grande; se une con la vena subclavia y, consecuentemente, la linfa vuelve al torrente sanguíneo.

La linfa también transporta sustancias extrañas (como bacterias), células cancerosas y células muertas o dañadas que pueden estar presentes en los tejidos de los vasos y órganos linfáticos para su eliminación. La linfa también contiene muchos glóbulos blancos (leucocitos).

Todas las sustancias transportadas por la linfa pasan por lo menos a través de un ganglio linfático, donde se filtran y destruyen las sustancias extrañas antes de que el líquido vuelva al torrente sanguíneo. En los ganglios linfáticos, los glóbulos blancos (leucocitos) pueden reunirse, interaccionar entre sí y con los antígenos y generar respuestas inmunitarias a las sustancias extrañas. Los ganglios linfáticos contienen una red de tejido densamente poblado por linfocitos B, linfocitos T, células dendríticas y macrófagos. Los microorganismos nocivos son filtrados a través de esa red, tras lo que pueden ser identificados y atacados por los linfocitos B y T.

Los ganglios linfáticos suelen agruparse en zonas en las que los vasos linfáticos se ramifican, como el cuello, las axilas y las ingles.

Trastornos del sistema linfático

Es posible que el sistema linfático no pueda realizar su función de forma adecuada como consecuencia de:

  • Un bloqueo (obstrucción): una obstrucción en el sistema linfático provoca una acumulación de líquido (linfedema). La obstrucción puede estar provocada por la presencia de tejido cicatrizal (desarrollada cuando los vasos o los nódulos linfáticos están dañados o se eliminan mediante una intervención quirúrgica), por la radioterapia, por una lesión, o en países tropicales, por la infección con una lombriz (filariasis) que bloquea los conductos linfáticos.

  • Una infección: la infección puede causarla hinchazón de los ganglios linfáticos, ya que están inflamados. A veces los propios ganglios linfáticos pueden infectarse (linfadenitis) con microorganismos que se propagan a través del sistema linfático desde el lugar original de la infección.

  • Un cáncer: los tumores pueden bloquear los conductos linfáticos o pueden viajar (metástasis) a los ganglios linfáticos cercanos a un tumor, lo que interfiere con el flujo de líquido linfático a través del ganglio. En raras ocasiones, puede desarrollarse un tumor (linfagiosarcoma) en el sistema linfático.

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