Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Introducción a los tumores hepáticos

Por Steven K. Herrine, MD, Thomas Jefferson University;Sidney Kimmel Medical College

Los tumores hepáticos pueden ser no cancerosos (benignos) o cancerosos (malignos).

Los tumores hepáticos malignos se clasifican en primarios (que se originan en el hígado) o metastásicos (diseminados desde otra parte del organismo). La mayoría de los cánceres hepáticos son metastásicos. El cáncer se extiende con frecuencia al hígado, dado que cuando las células tumorales se separan de un tumor maligno localizado en otra parte del organismo, con frecuencia se introducen en el torrente sanguíneo y viajan por él, y es precisamente el hígado el órgano que filtra la mayor parte de la sangre procedente del resto del organismo.

Los tumores hepáticos benignos son relativamente frecuentes y no suelen producir síntomas. Sin embargo, en muy pocas ocasiones algunos de estos tumores provocan malestar en la zona derecha superior del abdomen, o causan un aumento del volumen del hígado o una hemorragia interna en la cavidad abdominal.

La mayoría de los tumores benignos se detectan solo en aquellos casos donde se requiere alguna prueba de imagen por algún otro motivo, como una ecografía, una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética nuclear (RMN). Por lo general, el hígado funciona normalmente a pesar de la presencia del tumor benigno. Por lo tanto, los resultados de los análisis de sangre que evalúan la función hepática son normales. El tratamiento puede ser necesario o no serlo.

¿Sabías que...?

  • La mayoría de los cánceres del hígado proceden de otra parte del cuerpo

  • La mayoría de los tumores hepáticos benignos se detectan de forma casual al realizar una prueba de diagnóstico por la imagen, como una ecografía, por alguna otra razón.

Quistes

A veces, en el hígado se forman cavidades llenas de líquido (quistes). La mayoría no causan síntomas ni problemas de salud. Se detectan de manera incidental mediante pruebas de diagnóstico por la imagen.

En raras ocasiones, el sujeto nace con muchos quistes en el hígado (un trastorno denominado enfermedad poliquística del hígado). Normalmente, estos sujetos también tienen quistes en otros órganos, como los riñones (lo que se denomina enfermedad renal poliquística, ver Introducción a los trastornos quísticos del riñón). El hígado aumenta de tamaño, pero suele funcionar de forma correcta.

Recursos en este artículo