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Vesícula biliar y vías biliares

Por Atenodoro R. Ruiz, Jr., MD, Consultant, Section of Gastroenterology, The Medical City, Pasig City, Metro-Manila, Philippines

La bilis es un líquido espeso y viscoso, de color amarillo verdoso. Se compone de sales biliares, electrólitos, pigmentos biliares, colesterol y otras grasas. La vesícula biliar es el saco de almacenamiento que contiene la bilis.

La bilis fluye fuera del hígado por los conductos hepáticos (ver Hígado : Irrigación del hígado) derecho e izquierdo, que confluyen para formar el conducto hepático común. Este conducto se une con otro procedente de la vesícula biliar (ver Vesícula biliar y vías biliares), llamado conducto cístico, para formar la vía biliar común (colédoco). El conducto pancreático se une al colédoco justamente en la desembocadura de este en el duodeno a través del esfínter de Oddi (ver figura Aparato digestivo).

Entre comidas, las sales biliares se almacenan en la vesícula biliar y solo una pequeña cantidad de bilis fluye hacia el intestino. Los alimentos que entran en el duodeno desencadenan una serie de señales nerviosas y hormonales que causan la contracción de la vesícula biliar. Como resultado, la bilis llega al duodeno y se mezcla con los alimentos.

La bilis tiene dos funciones importantes: ayuda a la digestión y absorción de las grasas y es responsable de la eliminación de ciertos productos de desecho del organismo, en particular de la hemoglobina procedente de los glóbulos rojos (eritrocitos) destruidos y del exceso de colesterol. Específicamente, la bilis es responsable de las siguientes acciones:

  • Las sales biliares hacen que el colesterol, las grasas y las vitaminas liposolubles sean más solubles (se disuelvan mejor), lo que ayuda a su absorción.

  • Las sales biliares estimulan la secreción de agua por el intestino grueso para contribuir al avance del contenido intestinal.

  • La bilirrubina (el principal pigmento de la bilis) se excreta en la bilis como producto de desecho de los glóbulos rojos destruidos, proporcionando a las heces su característico color marrón verdoso.

  • Los fármacos y otros productos de desecho se excretan por la bilis y posteriormente son eliminados del organismo.

  • En la bilis se secretan varias proteínas que desempeñan un papel importante en la función de absorción de la bilis.

Las sales biliares son reabsorbidas en la última porción del intestino delgado, después son extraídas por el hígado y secretadas de nuevo en la bilis. Esta recirculación de las sales biliares es conocida como circulación enterohepática. Todas las sales biliares del cuerpo circulan aproximadamente de 10 a 12 veces al día. En cada paso, una pequeña cantidad de estas alcanza el intestino grueso, donde algunas son reabsorbidas y el resto se excretan en las heces.