Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Introducción al diagnóstico de los trastornos digestivos

Por Walter W. Chan, MD, MPH, Assistant Professor of Medicine;Director, Center for Gastrointestinal Motility, Division of Gastroenterology, Hepatology, and Endoscopy, Harvard Medical School;Brigham and Women's Hospital

Los trastornos que afectan al aparato digestivo (gastrointestinal) se denominan trastornos digestivos. Algunos trastornos afectan simultáneamente varias partes del aparato digestivo, mientras que otros afectan solo a una parte o un órgano.

Basándose en los hallazgos de la historia clínica, la exploración física (ver Historia clínica y exploración física para los trastornos digestivos) y, si es pertinente, la valoración psicológica (ver Historia clínica y exploración física para los trastornos digestivos : Valoración psicológica), el médico elige las pruebas adecuadas. Para llevar a cabo los estudios del aparato digestivo se emplean endoscopios (sondas flexibles que el médico utiliza para visualizar las estructuras internas y obtener muestras de tejidos del interior del organismo, ver Endoscopia, ver Intubación del tubo digestivo, y ver Laparoscopia), radiografías (ver Estudios radiológicos) y otras técnicas de diagnóstico por la imagen (ver Tomografía computarizada y resonancia magnética nuclear), ecografías (ver Análisis ecográfico (ecografía)), materiales radiactivos en cantidades muy pequeñas (ver Gammagrafía), endoscopia con videocápsula (ver Endoscopia con videocápsula), agujas (ver Paracentesis), medidores de presión (ver Manometría), y determinaciones químicas (ver Pruebas relacionadas con el ácido y con el reflujo y ver Análisis para la determinación de hemorragia oculta en heces). Estas pruebas ayudan al médico a localizar, diagnosticar y, en algunos casos, tratar el problema. Algunos análisis requieren que el sistema digestivo esté limpio de heces, otros de 8 a 12 horas de ayuno y otros no requieren preparación.

Aunque las pruebas diagnósticas pueden ser muy útiles para determinar la presencia o ausencia de ciertos trastornos médicos, también pueden resultar caras y, con muy poca frecuencia, provocar hemorragia o lesión. Es importante discutir los riesgos y beneficios de la prueba con su médico.