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Gastritis

Por Michael C. DiMarino, MD, Clinical Assistant Professor, Sidney Kimmel Medical College at Thomas Jefferson University

La gastritis es la inflamación de la mucosa interna del estómago (mucosa gástrica).

  • La inflamación puede tener diversas causas, por ejemplo infecciones, estrés, lesiones, algunos fármacos y los trastornos del sistema inmunitario.

  • Cuando aparecen síntomas de gastritis, estos incluyen dolor o malestar abdominal y, a veces, náuseas o vómitos.

  • El diagnóstico suele basarse en los síntomas, pero a veces el médico necesita explorar el estómago con una sonda flexible de visualización (endoscopia alta).

  • El tratamiento consiste en la administración de fármacos que reducen el ácido gástrico.

La mucosa gástrica resiste la irritación y habitualmente puede soportar la acción de un ácido muy fuerte. Sin embargo, en la gastritis, la mucosa gástrica se irrita y se inflama.

La gastritis se divide en dos categorías en función de su gravedad:

  • Erosiva

  • No erosiva

La gastritis erosiva es más grave que la gastritis no erosiva. Esta forma produce tanto inflamación como desgaste (erosión) de la mucosa gástrica. Las células que producen moco para proteger la mucosa gástrica del ácido faltan o están dañados. La gastritis erosiva suele evolucionar de forma repentina (lo que se conoce como gastritis erosiva aguda), aunque también puede desarrollarse lentamente (lo que se denomina gastritis erosiva crónica), por lo general en personas que están por lo demás sanas.

La gastritis no erosiva se caracteriza por alteraciones en la mucosa gástrica que van desde el desgaste (atrofia) a la transformación del tejido gástrico en otro tipo de tejido intestinal (metaplasia). A menudo, varios tipos de glóbulos blancos se acumulan en el estómago y provocan diversos grados de inflamación. Los glóbulos blancos pueden provocar inflamación en la totalidad del estómago o sólo en ciertas partes.

Causas de la gastritis

Los tipos específicos de gastritis están causados por muchos factores, entre los que se incluyen infecciones, estrés, lesiones, algunos fármacos y trastornos del sistema inmunitario.

La gastritis erosiva se produce a causa del alcohol; el estrés; sustancias irritantes como fármacos, especialmente la aspirina [ácido acetilsalicílico] y otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE); la enfermedad de Crohn; infecciones bacterianas y víricas; y la ingestión de sustancias corrosivas. En algunas personas, incluso una aspirina (ácido acetilsalicílico) infantil tomada diariamente puede dañar la mucosa gástrica. La gastritis erosiva también puede estar causada, aunque con menos frecuencia, por radiación, infecciones víricas (como citomegalovirus) y lesiones directas (por ejemplo, por la inserción de una sonda nasogástrica).

La gastritis no erosiva puede estar causada por infección por Helicobacter pylori.

Lasgastritis Infecciosas no causadas por Helicobacter pylori son muy poco frecuentes.

La gastritis bacteriana, que puede requerir una cirugía de emergencia y puede causar la muerte, se produce principalmente después de una obstrucción repentina del flujo sanguíneo (isquemia) en el estómago, la ingestión de sustancias corrosivas o la exposición a la radiación.

La gastritis vírica o micótica se puede desarrollar en personas que han tenido una enfermedad prolongada o una alteración del sistema inmunitario, como quienes padecen sida o cáncer o quienes toman fármacos inmunosupresores.

La gastritis aguda por estrés, una forma de gastritis erosiva, está causada por una enfermedad o una lesión repentina. Dicha lesión puede que no esté localizada en el estómago. Por ejemplo, son causas típicas las quemaduras extensas de la piel, los traumatismos craneales y las lesiones que producen hemorragias graves. No se sabe exactamente por qué una enfermedad grave puede causar gastritis, pero podría estar relacionado con una disminución del flujo de sangre hacia el estómago, con un aumento de la cantidad de ácido en el estómago y/o con un deterioro en la capacidad del revestimiento gástrico para protegerse y renovarse a sí mismo.

La gastritis causada por radioterapia puede producirse cuando se ha irradiado el cuadrante inferior izquierdo del tórax o la mitad superior del abdomen, lo que puede irritar la mucosa gástrica.

La gastritis postgastrectomía aparece en personas que han sufrido una extirpación quirúrgica de parte del estómago (un procedimiento llamado gastrectomía parcial). La inflamación generalmente se localiza donde se ha suturado el tejido. Se cree que la gastritis postgastrectomía se produce cuando la intervención quirúrgica deteriora el flujo de sangre que irriga la mucosa gástrica o la expone a una gran cantidad de bilis (el líquido digestivo amarillo verdoso producido por el hígado).

La gastritis atrófica provoca un adelgazamiento importante de la mucosa gástrica (atrófica) y la pérdida de muchas o todas las células productoras de ácido y enzimas. Esta enfermedad se produce cuando los anticuerpos atacan la mucosa gástrica (la denominada gastritis atrófica con metaplasia autoinmunitaria). La gastritis atrófica también puede darse en algunas personas que tienen una infección crónica debida a la bacteria H. pylori. También tiende a presentarse en las personas a quienes se ha extirpado parte del estómago.

La gastritis eosinofílica puede aparecer como consecuencia de una reacción alérgica a una infestación por lombrices intestinales, pero la causa suele ser desconocida. En este tipo de gastritis, los eosinófilos (un tipo de glóbulos blancos) se acumulan en la pared gástrica.

La enfermedad de Ménétrier, una enfermedad rara cuya causa se desconoce, es un tipo de gastritis en la cual las paredes del estómago desarrollan pliegues grandes y gruesos y quistes llenos de líquido. La enfermedad puede ser debida a una reacción inmunitaria anómala y también ha sido asociada con la infección por H. pylori.

Síntomas de la gastritis

La gastritis, por lo general, no causa síntomas. Cuando se presentan, varían dependiendo de la causa y pueden consistir en dolor o malestar, o en náuseas o vómitos, problemas que con frecuencia se conocen como indigestión (dispepsia).

La gastritis erosiva, la gastritis por radiación, la enfermedad de Ménétrier y la gastritis linfocítica pueden causar náuseas y vómitos intermitentes.

Puede aparecer dispepsia, especialmente en la gastritis erosiva, la gastritis por radiación, la gastritis por postgastrectomía y la atrófica. También puede producirse dispepsia muy leve en la gastritis aguda por estrés.

Complicaciones de la gastritis

La gastritis aguda por estrés puede derivar en hemorragia a los pocos días de una enfermedad o lesión, mientras que la hemorragia tiende a evolucionar más lentamente en el caso de la gastritis erosiva crónica o la gastritis por radiación. Si la hemorragia es leve y lenta, es posible que la persona no presente síntomas o que solo note un color negruzco en las heces (melena) que tiene su origen en el color oscuro de la sangre digerida. Si la hemorragia es más rápida, la persona puede vomitar sangre o puede pasar sangre a las heces. La hemorragia persistente causa síntomas de anemia, como cansancio, debilidad y aturdimiento.

La gastritis puede derivar en la formación de úlceras estomacales (úlceras gástricas) y provocar un empeoramiento de los síntomas. Si una úlcera atraviesa (perfora) la pared del estómago, el contenido gástrico se esparce en la cavidad abdominal, produciendo inflamación y frecuentemente infección del revestimiento de la cavidad abdominal (peritonitis), con un empeoramiento súbito del dolor.

Algunas complicaciones de la gastritis evolucionan lentamente. La cicatrización y el estrechamiento de la salida del estómago, que puede ser consecuencia de la gastritis, especialmente en la gastritis por radiación y eosinofílica, pueden causar náuseas intensas y vómitos frecuentes.

En la enfermedad de Ménétrier puede producirse retención de líquidos e hinchazón de los tejidos (edema) a causa de la pérdida de proteínas de la mucosa gástrica inflamada. Cerca del 10% de las personas con enfermedad de Ménétrier desarrollan cáncer de estómago al cabo de unos años.

La gastritis postgastrectomía y la gastritis atrófica provocan síntomas de anemia, tales como cansancio y debilidad, a causa de la disminución de la producción del factor intrínseco (una proteína que se une a la vitamina B12, permitiendo que la vitamina B12 sea absorbida y utilizada en la producción de glóbulos rojos).

Un pequeño porcentaje de personas con gastritis atrófica desarrollan metaplasia. En un porcentaje aún menor de casos, la metaplasia deriva en un cáncer de estómago.

Diagnóstico de la gastritis

  • Endoscopia digestiva alta

El médico sospecha de la existencia de una gastritis cuando una persona tiene malestar, dolor o náuseas en la zona superior del abdomen. Generalmente, no se requieren pruebas. Sin embargo, si el médico tiene dudas sobre el diagnóstico, o si los síntomas no desaparecen con el tratamiento, el médico puede llevar a cabo una endoscopia alta. Durante la endoscopia digestiva alta, el médico utiliza un endoscopio (un tubo flexible de visualización) para examinar el estómago y parte del intestino delgado. Si es necesario, el médico puede realizar una biopsia (extracción de una muestra de tejido para su examen al microscopio) de la mucosa gástrica.

Tratamiento de la gastritis

  • Fármacos que reducen la producción de ácido y antiácidos

  • A veces, antibióticos u otros fármacos

  • Tratamientos para detener la hemorragia

  • En raras ocasiones cirugía de estómago

Sea cual sea la causa de la gastritis, los síntomas se pueden aliviar con fármacos que neutralicen o reduzcan la producción de ácido gástrico e interrumpiendo el tratamiento con aquellos fármacos que causan los síntomas.

Fármacos para la gastritis

Cuando los síntomas son leves, generalmente basta con tomar antiácidos, que neutralizan el ácido que ya ha sido producido y liberado en el estómago. Casi todos los antiácidos pueden adquirirse sin prescripción médica y están disponibles en forma de comprimidos o líquidos. Los antiácidos son: hidróxido de aluminio (que puede causar estreñimiento), hidróxido de magnesio (que puede causar diarrea) y carbonato de calcio. Como los antiácidos pueden alterar la absorción de muchos otros fármacos, las personas que toman otros fármacos deben consultar a un farmacéutico antes de tomar antiácidos.

Entre los fármacos que reducen la presencia de ácido se incluyen los bloqueantes de la histamina-2 (H2) y los inhibidores de la bomba de protones. Los bloqueantes de la histamina (H2) suelen ser más efectivos que los antiácidos para aliviar los síntomas y muchas personas los consideran más idóneos. Los inhibidores de la bomba de protones se prescriben cuando se requiere un tratamiento más fuerte.

El médico puede recetar sucralfato, que ayuda a revestir y curar el estómago y también previene la irritación.

Cuando la gastritis está causada por una infección por H. pylori, también se prescriben antibióticos.

Gastritis erosiva

Las personas con gastritis erosiva deben evitar tomar fármacos que irritan la mucosa gástrica (como los antiinflamatorios no esteroideos [AINE]). Algunos médicos prescriben inhibidores de la bomba de protones o misoprostol para ayudar a proteger la mucosa gástrica.

Gastritis aguda por estrés

La mayoría de las personas con gastritis aguda por estrés se recuperan totalmente cuando se logra controlar la enfermedad, la lesión o la hemorragia subyacentes. Sin embargo, el 2% de las personas atendidas en una unidad de cuidados intensivos sufren hemorragias intensas debidas a la gastritis aguda por estrés, lo cual es, con frecuencia, mortal. Por esta razón, el médico trata de prevenir la gastritis aguda por estrés después de enfermedades, lesiones o quemaduras graves. Para ello, después de una intervención quirúrgica y en la mayoría de las unidades de cuidados intensivos, suelen administrarse fármacos que reducen la producción de ácido. También se utilizan estos fármacos para tratar cualquier úlcera que se forme.

En personas que presentan hemorragias importantes por gastritis aguda por estrés se ha utilizado una amplia variedad de tratamientos, pero pocos son totalmente efectivos. Los puntos sangrantes pueden sellarse temporalmente por aplicación de calor (cauterización) durante la endoscopia, pero, por lo general, la hemorragia reaparece si la enfermedad subyacente persiste. Si la hemorragia continua, puede ser necesario extirpar el estómago como una medida para evitar la muerte del paciente.

Otros tipos de gastritis

No existe cura para la gastritis postgastrectomía o la gastritis atrófica. Las personas con anemia causada por la disminución de la absorción de vitamina B12 debida a la gastritis atrófica deben recibir inyecciones de suplementos de dicha vitamina durante el resto de su vida.

Para la desobstrucción de la salida del estómago producida por la gastritis eosinofílica hay que recurrir a los corticoesteroides o a la cirugía.

La enfermedad de Ménétrier puede curarse mediante la extirpación parcial o total del estómago. No existe un tratamiento farmacológico eficaz.

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