Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Hernia de hiato

Por Michael C. DiMarino, MD, Clinical Assistant Professor, Sidney Kimmel Medical College at Thomas Jefferson University

La hernia de hiato es una protrusión de una parte del estómago a través de la abertura del diafragma por la que normalmente pasa el esófago.

  • La causa de la hernia de hiato no es fácil de establecer con precisión, por lo que suele ser desconocida, pero la edad, la obesidad y el hábito de fumar son algunos de los factores asociados a ella frecuentemente.

  • Algunas personas son asintomáticas o presentan síntomas menores, como reflujo o sensación de indigestión, mientras que otras tienen síntomas más graves, como dolor torácico, hinchazón, eructos frecuentes y dificultad para tragar.

  • El diagnóstico se basa en los resultados de una radiografía con contraste de bario.

  • El propósito del tratamiento es aliviar los síntomas, a veces con ayuda de fármacos y en contadas ocasiones mediante una intervención quirúrgica.

La protrusión (abultamiento) de cualquier estructura abdominal a través del diafragma (la membrana muscular que separa la cavidad torácica del abdomen) se denomina hernia diafragmática. El diafragma tiene una abertura a través de la cual pasa normalmente el esófago, denominada hiato. La hernia diafragmática que se produce a través de esta abertura se denomina hernia de hiato. Generalmente se desconoce la causa de la hernia de hiato, pero puede tener su origen en el estiramiento de las bandas de tejido conectadas entre el esófago y el diafragma mediante el hiato. El trastorno es más frecuente en personas mayores de 50 años, con sobrepeso (especialmente en mujeres) o fumadoras. Otros tipos de hernia diafragmática pueden deberse a un defecto congénito (ver Hernia diafragmática) o a una lesión.

Qué es la hernia de hiato

La hernia de hiato es el paso anormal de una porción del estómago a través del diafragma.

Existen 2 tipos principales de hernia de hiato. En la hernia de hiato deslizante (la forma más común), la unión entre el esófago y el estómago, además de una porción de este último, que se localizan habitualmente por debajo del diafragma, protruyen por encima del mismo. En Estados Unidos, más del 40% de las personas tienen una hernia de hiato deslizante. La frecuencia aumenta con la edad, de modo que el porcentaje aumenta hasta un 60% en personas mayores de 60 años.

En la hernia de hiato paraesofágica, la unión entre el esófago y el estómago sigue en su posición normal debajo del diafragma, pero parte del estómago pasa a través del hiato por encima del diafragma y se sitúa al lado del esófago.

Síntomas

La mayoría de las hernias de hiato deslizantes son muy pequeñas y prácticamente son personas asintomáticas. Cuando se producen síntomas, suelen ser leves. Por lo general, están relacionados con el reflujo gastroesofágico (ver Reflujo gastroesofágico (ERGE)) e incluyen indigestión, normalmente al acostarse después de comer. Más del 50% de las personas con hernia de hiato sufren la enfermedad por reflujo gastroesofágico. Los síntomas empeoran al inclinarse hacia delante, al hacer esfuerzos y levantar objetos pesados y también durante el embarazo.

Una hernia de hiato paraesofágica no suele causar síntomas, pero puede quedar atrapada o comprimida por el diafragma y perder su aporte sanguíneo. Este trastorno grave y doloroso, llamado estrangulamiento, requiere una intervención quirúrgica inmediata. Los síntomas consisten en dolor torácico, hinchazón, eructos y dificultad para tragar.

En raras ocasiones se presenta una hemorragia microscópica o masiva del revestimiento interno de la hernia, en ninguno de los 2 tipos de hernia de hiato.

Diagnóstico

El médico puede visualizar una hernia de hiato de gran tamaño en una radiografía de tórax. En caso contrario, se ingiere bario mezclado con un líquido antes de la radiografía (ver Estudios radiológicos). El bario perfila el tubo digestivo y facilita así la identificación de las anomalías.

Tratamiento

Las hernias de hiato que no provocan síntomas no requieren tratamiento. Si se presentan síntomas de reflujo, los médicos administran un inhibidor de la bomba de protones, lo que impide la producción de ácido (ver Fármacos utilizados en el tratamiento de las úlceras gastroduodenales). Otras medidas útiles para tratar el reflujo incluyen elevar la cabecera de la cama para dormir, comer pequeñas cantidades, perder el exceso de peso, dejar de fumar, no acostarse ni hacer ejercicio después de las comidas y no llevar ropas muy ajustadas. Es aconsejable eliminar o limitar el consumo de bebidas que contienen ácido (como el zumo de naranja y los refrescos de cola), el alcohol, el café y ciertos alimentos, como la cebolla y los alimentos picantes, ácidos o con alto contenido en grasas.

Cuando una hernia de hiato paraesofágica causa síntomas, debe ser corregida quirúrgicamente para prevenir su estrangulación. La cirugía puede llevarse a cabo mediante una pequeña incisión en el tórax o en el abdomen a través de la que se insertan finos instrumentos junto con una cámara de vídeo (cirugía toracoscópica o laparoscópica) o puede ser necesaria una operación abierta.

Recursos en este artículo