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Colitis isquémica

Por Parswa Ansari, MD, Department of Surgery, Lenox Hill Hospital, New York

La colitis isquémica es una lesión del intestino grueso resultado de una interrupción del aporte de sangre.

  • Son frecuentes el dolor abdominal y las heces con sangre.

  • La tomografía computarizada se realiza con frecuencia; la colonoscopia, de forma ocasional.

  • La mayoría de las personas mejoran con la administración de líquidos por vía intravenosa y sin comer nada, pero en algunos casos es necesaria la cirugía.

La colitis isquémica se debe a una obstrucción temporal del flujo sanguíneo a través de las arterias que irrigan el intestino grueso. Con frecuencia, los médicos no encuentran la causa de la reducción del flujo sanguíneo, pero es más frecuente en personas con enfermedades cardíacas o de los vasos sanguíneos, operadas de la aorta o con trastornos por exceso de coagulación sanguínea. La colitis isquémica afecta principalmente a personas mayores de 60 años.

La obstrucción del flujo sanguíneo daña el revestimiento interior y las capas más profundas de la pared del intestino grueso, y causa en ella úlceras (llagas) que pueden sangrar.

Síntomas y diagnóstico

Por lo general, la persona presenta dolor abdominal. El dolor se siente con mayor frecuencia en el lado izquierdo, pero puede aparecer en cualquier zona del abdomen. La persona con frecuencia tiene deposiciones blandas, a menudo acompañadas de coágulos de color rojo oscuro. Algunas veces, se elimina sangre de color rojo brillante sin heces. Es frecuente tener febrícula (normalmente, inferior a 37,7 °C).

El médico sospecha que se trata de una colitis isquémica basándose en los síntomas de dolor y hemorragia, especialmente en personas mayores de 60 años. Es importante para el médico distinguir entre colitis isquémica e isquemia mesentérica aguda, un trastorno más peligroso en el cual se obstruye el flujo sanguíneo hacia una parte del intestino, por completo y de modo irreversible (ver Isquemia mesentérica aguda). El médico efectúa una tomografía computarizada y a veces también una colonoscopia (examen del intestino grueso mediante un tubo flexible de visualización) para distinguir la colitis isquémica de otras formas de inflamación, como una infección o enfermedad inflamatoria intestinal.

Pronóstico y tratamiento

Las personas con colitis isquémica son hospitalizadas. Inicialmente, permanecen en ayunas para que el intestino descanse, y se les administran por vía intravenosa líquidos, electrólitos y nutrientes. Con frecuencia, se administran antibióticos para prevenir la infección que pueda seguir a la inflamación. Al cabo de unos pocos días, se suspenden los antibióticos y se reanuda la alimentación oral. Casi todas las personas con colitis isquémica mejoran y se recuperan en 1 o 2 semanas. Sin embargo, cuando la interrupción del suministro de sangre es más grave o más prolongada, la porción afectada del intestino grueso debe ser extirpada quirúrgicamente. En raras ocasiones, las personas afectadas mejoran pero después desarrollan en el área afectada una cicatriz que causa obstrucción parcial y que requiere reparación quirúrgica.