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Hipercalcemia (concentración alta de calcio en la sangre)

Por James L. Lewis, III, MD, Attending Physician, Brookwood Baptist Health and Saint Vincent’s Ascension Health, Birmingham

La hipercalcemia consiste en una concentración demasiado alta de calcio en la sangre.

  • Puede deberse a una afección en las glándulas paratiroideas, a la alimentación, al cáncer o a trastornos que afecten a los huesos.

  • Al principio, aparecen problemas digestivos, se siente sed y se orina mucho, pero si la hipercalcemia se agrava provoca confusión y, en última instancia, el coma. Si no se identifica ni se trata, puede ser mortal.

  • Se suele detectar en un análisis de sangre rutinario.

  • Puede que sea suficiente con ingerir mucho líquido, pero los diuréticos aumentan la eliminación de calcio y, si fuera necesario, ciertos medicamentos reducen la liberación de calcio de los huesos.

El calcio es uno de los electrólitos del cuerpo, es decir, minerales que llevan una carga eléctrica cuando se encuentran disueltos en los líquidos corporales, tales como la sangre (pero la mayoría de calcio del cuerpo no tiene carga eléctrica). El organismo controla con precisión la cantidad de calcio que circula en la sangre.

Causas de la hipercalcemia

Entre las causas de la hipercalcemia se incluyen las siguientes:

  • Hiperparatiroidismo: Una o más de las cuatro glándulas paratiroideas segregan demasiada hormona paratiroidea, que participa en la regulación de la concentración sanguínea de calcio.

  • Demasiada ingesta de calcio: En algunos casos, la hipercalcemia aparece en presencia de úlcera péptica si, además, se toma mucha leche y antiácidos a base de calcio para aliviar la acidez. Este trastorno se denomina síndrome de leche y alcalinos.

  • Demasiada ingesta de vitamina D: Cuando se ingieren dosis diarias muy altas de vitamina D durante varios meses, la cantidad de calcio absorbido en el tubo digestivo aumenta en gran medida.

  • Cáncer: Las células de los tumores renales, pulmonares y ováricos segregan grandes cantidades de una proteína que, al igual que la hormona paratiroidea, aumenta la concentración de calcio en la sangre. A este efecto se le denomina síndrome paraneoplásico. También se libera calcio a la sangre cuando el cáncer se extiende (metastatiza) al hueso y destruye las células óseas. Esta destrucción ósea se produce con mayor frecuencia en los cánceres de próstata, de mama y de pulmón. El mieloma múltiple (un cáncer de la médula ósea) también ocasiona la destrucción del hueso y provoca hipercalcemia. Otros tipos de cáncer aumentan la concentración de calcio en la sangre mediante mecanismos que aún no se han entendido por completo.

  • Trastornos óseos: si se produce destrucción del hueso (resorción o reabsorción ósea), se libera calcio en la sangre, lo que, en ocasiones, provoca hipercalcemia. En la enfermedad de Paget también hay resorción ósea, pero la concentración sanguínea de calcio suele ser adecuada. Sin embargo, el nivel de calcio puede elevarse demasiado si, además de la enfermedad de Paget, se produce deshidratación o se pasa demasiado tiempo sentado o acostado, situaciones en las que los huesos no aguantan peso. El hipertiroidismo grave también puede causar hipercalcemia, debido al aumento de la resorción de tejido óseo.

  • Inactividad: En pocas ocasiones, cuando se está inmovilizado, como las personas con parálisis o las que deben guardar cama durante mucho tiempo, aparece hipercalcemia porque el calcio óseo se libera en la sangre si los huesos dejan de aguantar peso durante largo tiempo.

Las enfermedades granulomatosas, algunos fármacos, y los trastornos endocrinos y de algún otro tipo también pueden causar hipercalcemia.

¿Sabías que...?

  • La inmovilidad aumenta el nivel de calcio porque los huesos se debilitan y liberan calcio en la sangre.

Síntomas de la hipercalcemia

La hipercalcemia no suele producir síntomas. Si los hubiera, los primeros síntomas son estreñimiento, náuseas, vómitos, dolor abdominal e inapetencia. La micción es inusualmente abundante, lo que da lugar a deshidratación y a sed excesiva.

Cuando la hipercalcemia es muy grave, aparece disfunción cerebral acompañada de confusión, alteración psíquica, delirio, alucinaciones y coma; también puede haber debilidad muscular, junto con arritmias y muerte.

Si la hipercalcemia se alarga en el tiempo o es grave, suele evolucionar a cálculos renales con gran contenido de calcio. En algunos casos, se produce insuficiencia renal, pero suele remitir con el tratamiento. Sin embargo, si se acumula cierta cantidad de calcio en los riñones, el daño es irreversible.

Diagnóstico de la hipercalcemia

  • Determinación del nivel de calcio en sangre

La hipercalcemia se suele detectar al realizar análisis de sangre rutinarios.

Una vez detectada la hipercalcemia, pueden ser necesario realizar pruebas adicionales para determinar la causa. Pueden hacerse análisis de sangre y de orina adicionales. También puede hacerse una radiografía de tórax.

Tratamiento de la hipercalcemia

  • Administración de líquidos y medicamentos para aumentar la excreción del calcio

Si la hipercalcemia no es grave, el tratamiento se enfoca a corregir la causa. Si la hipercalcemia es leve o si existen factores de riesgo que pueden causarla aunque los riñones funcionen de forma adecuada, se aconseja ingerir mucho líquido. El líquido estimula a los riñones a que eliminen el calcio y ayuda a prevenir la deshidratación.

En ocasiones, se recomienda tomar suplementos minerales que contienen fosfato, el cual impide la absorción de calcio.

Si los niveles de calcio son muy elevados o si aparecen síntomas de disfunción cerebral o de debilidad muscular, se recetan líquidos y diuréticos por vena (vía intravenosa), siempre que los riñones funcionen con normalidad. La diálisis es un tratamiento fiable, seguro y muy eficaz, pero en general solo se utiliza cuando la hipercalcemia es grave y no puede tratarse con otros métodos.

Existen varios medicamentos para tratar la hipercalcemia, como los bisfosfonatos, la calcitonina, los corticoesteroides y, en contadas ocasiones, la plicamicina. El efecto de estos fármacos consiste principalmente en ralentizar la liberación de calcio de los huesos.

La hipercalcemia causada por el cáncer es especialmente difícil de tratar. A veces, resulta útil la administración de un fármaco llamado denosumab. Si el cáncer no se puede controlar, la hipercalcemia vuelve a aparecer aunque se aplique el mejor de los tratamientos.

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