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Hiperhidratación

Por James L. Lewis, III, MD

La hiperhidratación es un exceso de agua en el organismo.

  • La hiperhidratación puede ser secundaria a un trastorno que disminuye la capacidad del organismo para eliminar el agua o que aumenta la tendencia del cuerpo a retenerla.

  • Beber demasiada agua solo causa hiperhidratación en raras ocasiones, ya que unos riñones normales excretan fácilmente el exceso de agua.

  • Es frecuente que no haya síntomas, pero en la sobrehidratación grave pueden aparecer confusión o convulsiones.

  • El tratamiento consiste en ingerir menos líquido y tomar diuréticos.

La hiperhidratación se produce cuando el organismo recibe más agua de la que elimina.

La hiperhidratación puede producirse cuando la persona en cuestión bebe mucha más agua de la que su cuerpo requiere (ver Introducción al agua corporal). Las personas, en particular los atletas, que beben excesiva cantidad de agua para evitar la deshidratación pueden desarrollar hiperhidratación, aunque no suele ocurrir. A menudo, la persona bebe agua en exceso debido a un trastorno psiquiátrico llamado polidipsia psicogénica. El resultado es la presencia de demasiada agua y poco sodio. Por lo tanto, la hiperhidratación disminuye la concentración de sodio en la sangre (hiponatremia, ver Hiponatremia (concentración baja de sodio en la sangre)), lo que puede ser peligroso. No obstante, ingerir grandes cantidades de agua no suele causar hiperhidratación cuando la hipófisis, los riñones, el hígado y el corazón funcionan con normalidad. Para superar la capacidad de eliminación de agua del organismo, un adulto joven en que la funcionalidad renal sea adecuada debería beber más de 24 L de agua al día de modo habitual.

La hiperhidratación es mucho más frecuente cuando los riñones no eliminan la orina con normalidad, por ejemplo, en presencia de cardiopatías, nefropatías o hepatopatías, o en los bebés prematuros, cuyos riñones aún no han madurado. También puede ser el resultado del síndrome de secreción inapropiada de la hormona antidiurética (ver Síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética). En este síndrome, la hipófisis secreta demasiada vasopresina (también denominada hormona antidiurética), lo que estimula a los riñones para que retengan agua sin que sea necesario.

¿Sabías que...?

  • Beber demasiado o beber demasiada agua sin reemplazar las sales minerales puede ser perjudicial, en ocasiones incluso en personas sanas.

Síntomas

Las neuronas son particularmente sensibles a la hiperhidratación y a las concentraciones bajas de sodio en la sangre. Cuando la hiperhidratación se produce de forma gradual y es leve o moderada, las neuronas tienen tiempo de adaptarse, por lo que sólo aparecen síntomas leves (si los hay) como distracción y letargo. Cuando la sobrehidratación tiene lugar rápidamente, y en cualquiera de los casos de deshidratación grave, pueden aparecer confusión, convulsiones o coma.

Cuando existe hiperhidratación y la volemia es adecuada, el exceso de agua se desplaza al interior de las células y no se produce edema (hinchazón) en los tejidos. Cuando se sufre un exceso de volumen en la sangre, puede acumularse líquido en los pulmones y en la zona inferior de las piernas.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • Análisis de sangre

Los médicos tratan de distinguir entre la hiperhidratación (demasiada agua) y el exceso de líquido en la sangre (exceso de sales y aumento del volumen de la sangre) mediante la exploración de la persona en busca de signos de edema y análisis de sangre para comprobar las concentraciones de electrólitos.

Tratamiento

  • Restricción de la ingesta de líquidos

Independientemente de la causa de la hiperhidratación, debe restringirse la ingesta de líquidos (aunque solo bajo supervisión médica). Ingerir menos de 1 L de líquido diario suele provocar una mejoría al cabo de varios días. Si la hiperhidratación aparece con un volumen de sangre excesivo debido a una cardiopatía, nefropatía o hepatopatía, restringir la ingesta de sodio también es beneficioso, ya que el sodio estimula al organismo para que retenga agua.

En ocasiones, se recetan diuréticos para aumentar la eliminación de sodio y de agua en la orina. Otros tipos de fármacos también pueden aumentar la excreción de agua y a veces se utilizan para tratar la hiperhidratación cuando el volumen de sangre es normal. Estos fármacos se administran por lo general cuando la persona está hospitalizada y puede ser supervisada cuidadosamente.

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