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Vitamina D

Por Larry E. Johnson, MD, PhD, University of Arkansas for Medical Sciences;Central Arkansas Veterans Healthcare System

Dos formas de vitamina D son importantes para la nutrición:

  • Vitamina D2 (ergocalciferol): esta forma se sintetiza a partir de plantas y de precursores de levaduras, y es la que se utiliza en los suplementos que contienen dosis muy altas.

  • Vitamina D3 (colecalciferol): esta forma de la vitamina D es la más activa. Se forma en la piel cuando esta se expone a la luz solar directa. Las fuentes alimenticias más comunes son los alimentos enriquecidos, sobre todo los cereales y los productos lácteos. La vitamin D3 también está presente en los aceites de hígado de pescado y en los pescados grasos.

La leche materna humana solo contiene pequeñas cantidades de vitamina D.

Esta vitamina se almacena principalmente en el hígado. Las vitamina D2 y D3 no están activas en el organismo, y deben ser procesadas (metabolizadas) por el hígado y por los riñones a una forma activa denominada vitamina D o calcitriol. Esta forma promueve la absorción del calcio y del fósforo en el intestino, que se incorporan a los huesos para hacerlos fuertes y densos (un proceso que se denomina mineralización). Por lo tanto, el calcitriol es necesario para la formación, el crecimiento y la reparación de los huesos.

La vitamina D también mejora la función inmunitaria e incrementa la fuerza muscular.

La necesidad de la vitamina D por parte del organismo aumenta con la edad.

La vitamina D es soluble en grasa (liposoluble), por lo que debe ingerirse con un poco de grasa para ser absorbida.

Carencia de vitamina D

  • La causa más frecuente es la falta de exposición a la luz solar, pero también influyen otros trastornos.

  • Si la cantidad de vitamina D es insuficiente, aparecen debilidad y dolor muscular y óseo.

  • Los niños pequeños desarrollan raquitismo: el cráneo es blando, los huesos crecen de manera anómala y los bebés tardan más tiempo de lo habitual en sentarse y en gatear.

  • Para confirmar el diagnóstico se hacen análisis de sangre y, a veces, radiografías.

  • A los lactantes se les deben dar suplementos de vitamina D desde el nacimiento, ya que la leche materna contiene poca vitamina D.

  • Los suplementos de vitamina D por vía oral o suministrados mediante inyección suelen lograr una recuperación completa.

La carencia de vitamina D es frecuente. Por lo general, ocurre cuando la piel no recibe suficiente luz solar. Los alimentos naturales (no enriquecidos) por sí solos no suelen proporcionan suficiente vitamina D para prevenir este déficit. Los alimentos que están enriquecidos con vitamina D y los suplementos ayudan a prevenir esta carencia si la exposición a la luz solar es insuficiente.

Cuando existe carencia de vitamina D, el cuerpo absorbe menos calcio y menos fosfato. Dado que estos minerales ayudan a mantener sanos los huesos, el déficit da lugar a un trastorno óseo llamado raquitismo en los niños y osteomalacia en los adultos. En las mujeres embarazadas, la carencia de vitamina D causa el mismo déficit en el feto, por lo que el recién nacido tendrá un riesgo alto de padecer raquitismo. En ocasiones, la carencia es lo suficientemente grave como para dar lugar a osteomalacia en la mujer. El déficit de vitamina D también provoca que la osteoporosis empeore.

Ante una baja concentración de calcio en sangre causada por déficit de vitamina D, el organismo produce más hormona paratiroidea. Sin embargo, a medida que hay una mayor concentración de hormona paratiroidea (una afección llamada hiperparatiroidismo), aumenta también la concentración de calcio en la sangre que esta hormona extrae de los huesos. En consecuencia, los huesos se debilitan.

¿Sabías que...?

  • La exposición insuficiente a la luz solar causa carencia de vitamina D.

  • Muchas personas mayores necesitan suplementos de vitamina D.

Causas

La causa más frecuente es:

  • Exposición inadecuada a la luz solar

Por lo tanto, la carencia de vitamina D se manifiesta sobre todo en las personas que no pasan mucho tiempo al aire libre: las personas mayores y las que viven en residencias. La carencia también puede ocurrir durante el invierno en las latitudes norte y sur, y en las personas que llevan el cuerpo totalmente cubierto, como las mujeres musulmanas. Como la leche materna solo contiene pequeñas cantidades de vitamina D, los lactantes que no reciben suficiente luz solar corren el riesgo de sufrir esta carencia y, por tanto, raquitismo. Algunos expertos recomiendan que los brazos y las piernas, o la cara, los brazos y las manos, se expongan a la luz solar directa de 5 a 15 minutos un mínimo de 3 veces a la semana, pero puede que las personas que tienen la piel más oscura o son mayores necesiten una mayor exposición a la luz solar.

Cuando la piel recibe suficiente luz solar, el organismo produce una cantidad adecuada de vitamina D. Sin embargo, ciertas circunstancias aumentan el riesgo de sufrir un déficit de esta vitamina incluso cuando hay exposición a la luz solar:

  • La piel de ciertos grupos de personas forma menos vitamina D en respuesta a la luz solar, como por ejemplo las personas con piel oscura (especialmente las personas de ascendencia africana), las personas mayores y las que usan protector solar.

  • Puede que el organismo no sea capaz de absorber suficiente vitamina D de los alimentos. En los trastornos de malabsorción, las grasas no se absorben de forma adecuada (ver Malabsorción), ni tampoco la vitamina D, ya que es una vitamina liposoluble, que suele absorberse junto con las grasas en el intestino delgado. Además, es probable que con la edad el intestino absorba menos vitamina D.

  • Puede que el organismo no sea capaz de convertir la vitamina D en una forma activa. Algunos trastornos renales y hepáticos, así como varias enfermedades hereditarias raras (ver Raquitismo hipofosfatémico), interfieren en esta transformación, al igual que ciertos medicamentos, como algunos anticonvulsivos y la rifampicina (rifampina).

Síntomas

La carencia de vitamina D produce dolor muscular, debilidad y dolor en los huesos en las personas de todas las edades. Los calambres musculares suelen ser el primer síntoma de raquitismo infantil; se deben a una concentración baja de calcio en la sangre resultado de una carencia grave de vitamina D.

En los lactantes con raquitismo, todo el cráneo es blando. Los menores de 1 año tardan más tiempo de lo habitual en sentarse y en gatear, y los espacios entre los huesos del cráneo (fontanelas) tardan más en cerrarse. En los niños de 1 a 4 años, el crecimiento óseo suele estar alterado, por lo que se presentan desviaciones en la curvatura de la columna vertebral, piernas arqueadas o rodilla valga. Estos niños tardan más tiempo en comenzar a caminar. Los niños mayores y los adolescentes sienten dolor al andar. Los huesos pélvicos de las chicas adolescentes se aplanan, con lo que el canal del parto se estrecha.

En los adultos los huesos son débiles, sobre todo en la columna vertebral, la pelvis y las piernas; pueden sentir dolor al tacto en las zonas afectadas, y ser propensos a sufrir fracturas.

En las personas mayores, incluso una ligera sacudida o una pequeña caída pueden provocar una fractura ósea, en particular de la cadera.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre

  • A veces, radiografías

Se sospecha una carencia de vitamina D cuando la persona refiere una dieta o una exposición a la luz solar inadecuadas. También se sospecha esta carencia en los adultos mayores, sobre todo en los que tienen fracturas óseas o menor densidad ósea (por ejemplo, en presencia de osteoporosis). Estas sospechas se confirman con análisis de sangre que miden la concentración de vitamina D.

También pueden hacerse radiografías, pero es probable que la pérdida de hueso no sea visible hasta que sea muy grande.

El diagnóstico de raquitismo o de osteomalacia se basa en los síntomas, en el aspecto característico de los huesos en las radiografías y en una concentración baja de vitamina D en la sangre.

Prevención y tratamiento

  • Suplemento de vitamina D

  • A veces, suplementos de calcio y fósforo

Muchas personas deben tomar suplementos de vitamina D. No siempre es fácil exponerse el tiempo suficiente a la luz solar, sobre todo porque también es necesario proteger la piel de los daños producidos por el sol. Los alimentos naturales no suelen contener suficiente vitamina D para compensar la falta de luz solar, Los suplementos de esta vitamina son especialmente importantes cuando existe riesgo de carencia (como en las personas mayores, las que están confinadas en casa o las que viven en centros de larga estancia). Por lo general, para prevenir la carencia, las personas mayores toman 800 UI de vitamina D todos los días en forma de suplementos, aunque algunas necesitan más.

En Estados Unidos y Canadá, y en otros países, la leche líquida comercial (no el queso ni el yogur) está enriquecida con vitamina D, pero en otros muchos los países no es así. Algunos cereales de desayuno también están enriquecidos.

Es importante que los lactantes comiencen a tomar suplementos de vitamina D desde el nacimiento, porque la leche materna contiene poca cantidad. Sin embargo, las fórmulas infantiles comerciales sí contienen una cantidad adecuada. Deben tomar los suplementos hasta los 6 meses de edad, cuando empiezan a comer alimentos más variados.

El tratamiento consiste en tomar dosis altas de vitamina D, normalmente por vía oral, durante 1 o 2 meses, o más tiempo. Si aparecen calambres musculares o se sospecha que existe carencia de calcio, también pueden suministrarse suplementos de calcio. Si hay déficit de fósforo, se administran suplementos de este mineral. Por lo general, el tratamiento logra una recuperación total. Si se padece un trastorno crónico del hígado o del riñón, deben tomarse formulaciones especiales de suplementos de vitamina D.

Exceso de vitamina D

Consumir diariamente dosis muy altas de vitamina D (por ejemplo, entre 60 y 100 veces o más la cantidad diaria recomendada, CDR) durante varios meses puede causar toxicidad y concentraciones altas de calcio en la sangre (hipercalcemia, ver Hipercalcemia (concentración alta de calcio en la sangre)).

Síntomas

Los primeros síntomas son pérdida del apetito, náuseas y vómitos, seguidos de sed excesiva, un mayor volumen de orina (poliuria), debilidad, nerviosismo e hipertensión arterial.

Puesto que la concentración de calcio es alta, el exceso se deposita por todo el organismo, sobre todo en los riñones, los vasos sanguíneos, los pulmones y el corazón. Los riñones llegan a sufrir lesiones y pérdida funcional irreversibles, que evolucionan a insuficiencia renal.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre

Se diagnostica exceso de vitamina D cuando los análisis de sangre detectan concentraciones altas de calcio en una persona que toma dosis altas de vitamina D. El diagnóstico se confirma midiendo la concentración de vitamina D en la sangre.

Tratamiento

  • Dejar de tomar suplementos de vitamina D

  • Dieta baja en calcio

  • Fármacos o sustancias

El tratamiento consiste en:

  • Dejar de tomar suplementos de vitamina D

  • Consumir durante cierto tiempo alimentos con poco contenido de calcio para contrarrestar los efectos en el organismo de una alta concentración

  • Tomar medicamentos (como los corticoesteroides o los bisfosfonatos) que inhiban la liberación del calcio de los huesos

Recursos en este artículo