Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Cataratas

Por Kathryn Colby, MD, PhD, Professor and Chair, Department of Ophthalmology and Visual Science, The University of Chicago Medicine & Biological Sciences

Una catarata es una opacidad del cristalino que causa una pérdida de visión progresiva e indolora.

  • La vista se nubla, se pierde el contraste y se ven halos alrededor de las luces.

  • Los médicos identifican las cataratas examinando el ojo con un oftalmoscopio o una lámpara de hendidura.

  • La mayoría de las cataratas pueden ser extirpadas y reemplazadas por un cristalino artificial.

Las cataratas son la principal causa de ceguera en el mundo. Son frecuentes en Estados Unidos, donde afectan por lo general a personas mayores. Casi una de cada cinco personas de edades comprendidas entre los 65 y los 74 años desarrollan cataratas lo suficientemente avanzadas como para disminuir la visión, y casi una de cada dos personas mayores de 75 años padece el trastorno. Afortunadamente, las cataratas pueden tratarse antes de que lleguen a producir ceguera.

Las cataratas suelen aparecer al envejecer, o se desarrollan sin ninguna razón aparente; no obstante, existen algunos factores que pueden predisponer a sufrirlas:

  • Lesiones oculares

  • Tratamiento prolongado con ciertos medicamentos (como corticoesteroides)

  • Exposición prolongada a los rayos X (como radioterapia ocular)

  • Enfermedades oculares de tipo inflamatorio e infeccioso (como uveítis)

  • Enfermedades como la diabetes

  • Exposición prolongada a la luz solar directa

  • Mala nutrición

  • Tabaquismo

  • Consumo de alcohol

  • Calor procedente de la exposición a infrarrojos

Las personas que hayan tenido una catarata en un ojo tienen más probabilidades de desarrollarla después en el otro ojo, y a veces se producen en ambos ojos al mismo tiempo. Los bebés pueden nacer con ellas (cataratas congénitas, ver Catarata congénita) y los niños también pueden sufrirlas, generalmente como resultado de una lesión o de una enfermedad.

¿Sabías que...?

  • Las cataratas son la principal causa de ceguera en el mundo.

Síntomas

Dado que toda la luz que entra en el ojo pasa por el cristalino, cualquier opacidad de éste bloquea y dispersa la luz, provocando visión defectuosa. El primer síntoma de una catarata puede ser visión borrosa; en ocasiones, el primer síntoma consiste en la visión de halos y centelleos en las luces (brillos). Con menos frecuencia, un síntoma precoz es la vista doble (también conocida como imágenes fantasma). El afectado puede darse cuenta de que los colores parecen más amarillentos y menos vívidos. Leer puede resultar más difícil, ya que disminuye la capacidad para distinguir el contraste entre la claridad del fondo y la oscuridad de las letras impresas en una página.

Cómo afectan la visión las cataratas

A la izquierda, un cristalino normal recibe la luz y la enfoca en la retina. A la derecha, una catarata bloquea el paso de parte de la luz hacia el cristalino, y la dispersa, lo que impide un buen enfoque en la retina.

Los cambios que una catarata produce en la visión dependen de la intensidad de la luz que llega al ojo y de la ubicación de la catarata.

Con una catarata cerca de la parte posterior del cristalino (catarata subcapsular posterior), la agudeza visual empeora cuando la pupila se contrae (por ejemplo, en un ambiente con luz intensa o al leer). Es más probable que las cataratas subcapsulares posteriores provoquen pérdida de contraste, así como halos o deslumbramientos (brillos) con luces intensas o con los focos de los automóviles cuando se conduce por la noche. En las personas con cataratas que tomen medicamentos que contraigan las pupilas (ciertos colirios para el glaucoma, por ejemplo) la pérdida de visión también puede ser mayor.

Con una catarata en el centro (interior) del cristalino (catarata nuclear), empeora la visión de lejos. Sin embargo, la vista cercana puede mejorar al comienzo porque la catarata actúa como un cristalino más potente, con lo que reenfoca la luz. Algunos ancianos que hayan necesitado gafas para ver de cerca desde que tenían alrededor de 40 años pueden darse cuenta de que pueden volver a ver de cerca sin gafas, un fenómeno que suele describirse como recuperación de la visión. Desafortunadamente, la catarata nuclear acaba obstruyendo y desdibujando la luz que entra en el ojo y perjudica la visión.

Aunque las cataratas casi nunca son dolorosas, a veces pueden hincharse y aumentar la presión en el ojo (glaucoma), lo que sí puede resultar doloroso.

¿Sabías que...?

  • A veces las cataratas en una zona concreta del cristalino mejoran la vista de cerca durante un tiempo, y la persona puede leer de nuevo sin necesidad de gafas de lectura.

Diagnóstico

Por lo general, el médico puede detectar una catarata en la exploración ocular con un oftalmoscopio (una luz manual con una lente de aumento que puede enfocarse hacia la parte posterior del ojo). Puede identificarse la ubicación exacta de la catarata y el grado de obstrucción del paso de la luz utilizando un instrumento denominado lámpara de hendidura, que permite la inspección del ojo a gran aumento. La lámpara de hendidura permite el examen del cristalino y otras partes del ojo con mayor detalle.

Prevención

Pueden tomarse varias medidas para procurar evitar la formación de cataratas. El uso continuado de gafas o gafas de sol con filtro ultravioleta (UV) protege los ojos de la luz brillante del Sol y es beneficioso. No fumar y reducir el consumo de alcohol es útil y tiene otras ventajas para la salud. Los diabéticos deben consultar con su médico para mantener controlado el nivel de azúcar en sangre. Una dieta rica en vitamina C, vitamina A y ciertas sustancias denominadas carotenoides (presentes en algunos vegetales, como las espinacas y las coles rizadas) puede tener una acción protectora ante el riesgo de cataratas. Los estrógenos tomados por las mujeres posmenopáusicas también ejercen un efecto protector, pero no deben utilizarse con este único propósito. Finalmente, las personas que tomen corticoesteroides durante periodos prolongados pueden consultar con su médico la posibilidad de tomar un fármaco diferente.

Tratamiento

Hasta que la visión no se encuentre afectada de forma importante, las gafas y las lentes de contacto pueden mejorar la vista. Usar gafas de sol al exponerse a la luz intensa y utilizar lámparas que iluminen por encima del hombro ayuda a reducir los brillos y mejorar la vista. En contadas ocasiones, pueden usarse colirios dilatadores de la pupila (de efecto prolongado) para mejorar la visión, si la catarata es pequeña y está localizada en la parte posterior del cristalino.

El único tratamiento que permite curar las cataratas es la cirugía; no existen colirios ni fármacos que puedan curarlas. En raras ocasiones, las cataratas producen ciertos cambios (como hinchazón de la catarata o glaucoma) que hacen aconsejable su rápida extracción. Sin embargo, la mayor parte de las veces, los afectados solo deben recurrir a la cirugía cuando las cataratas les limiten la visión hasta el punto de sentirse inseguros, incómodos o incapaces de realizar sus tareas diarias. Extraer las cataratas antes de ese momento no aporta ninguna ventaja.

La cirugía de cataratas puede realizarse a cualquier edad y suele ser una intervención segura, incluso en personas con trastornos cardíacos o diabetes. Por lo general, el médico realiza una pequeña incisión en el ojo y extrae la catarata tras romperla mediante ultrasonidos, y elimina los fragmentos del cristalino (facoemulsificación). A veces los médicos usan un láser (llamado láser de femtosegundo) en ciertos momentos de la cirugía de cataratas, como por ejemplo para practicar incisiones y penetrar en la catarata y ablandarla para facilitar su extracción con ultrasonidos. Cuando se han extraído todos los fragmentos, se coloca un cristalino artificial (lente intraocular), de plástico o de silicona, en la cápsula del cristalino. No obstante, no siempre es posible colocar la lente intraocular de forma segura; cuando no se pueda, la persona deberá llevar gafas con vidrio grueso o lentes de contacto después de haberse extirpado la catarata.

La cirugía para eliminar las cataratas casi siempre se realiza con anestesia local (una inyección o gotas para los ojos) para adormecer la superficie del ojo; también suele administrarse un sedante. En muy pocos casos, los niños y los adultos que no puedan permanecer inmóviles durante la intervención quirúrgica requieren anestesia general. El procedimiento suele durar unos 30 minutos, y la persona puede irse a casa el mismo día. No suelen requerirse suturas, ya que la incisión en el ojo es pequeña y sella por sí sola.

Quienes vayan a someterse a la operación deben conseguir con anticipación ayuda adicional en el hogar durante los días posteriores a la intervención quirúrgica, ya que es posible que su actividad se vea reducida (por ejemplo, pueden tener prohibido inclinarse y levantar objetos pesados) y que aparezcan alteraciones de la vista, tales como visión borrosa y molestias al exponerse a la luz intensa, durante un corto periodo de tiempo después de la operación. En las semanas siguientes a la intervención se utilizan colirios que contengan corticoesteroides o antibióticos para prevenir las infecciones, reducir la inflamación y favorecer la curación. Las personas operadas deben utilizar gafas o un protector de plástico para proteger el ojo de cualquier lesión durante el sueño hasta que se haya completado el proceso de curación, algunas semanas después, Se debe evitar el frotamiento de los ojos, levantar objetos pesados y flexionarse excesivamente hacia delante. Se pasa una revisión médica al día siguiente de la operación y, normalmente, al cabo de 1 semana y al cabo de 1 mes. Si una persona tiene cataratas en ambos ojos, muchos médicos dejan transcurrir algunos meses después de la primera intervención antes de extraer la catarata del otro ojo.

Muchas personas notan mejoría en la visión de lejos a las pocas semanas de la cirugía de cataratas. Casi todas necesitarán gafas para leer y algunas las necesitarán para ver de lejos lo mejor posible. Las nuevas lentes intraoculares con múltiples puntos focales (lentes multifocales) pueden aportar una buena visión de cerca y de lejos sin gafas, aunque con estas lentes algunas personas pueden perder contraste de la visión y ver resplandores y halos por la noche. Antes de la intervención quirúrgica el médico calcula cuál debe ser la potencia de la lente. Así, es posible pasar de usar gafas muy gruesas antes de la cirugía a llevarlas mucho más finas después de ésta. Algunas personas ya no necesitan gafas o solo las necesitan para ciertas cosas, como conducir de noche, leer con poca luz, o para la visión de media distancia, como trabajar con el monitor de la computadora.

Las complicaciones después de la cirugía de cataratas son poco frecuentes. Ciertas personas pueden desarrollar una infección o una hemorragia ocular grave, que puede derivar en pérdida de visión. La presión del ojo puede aumentar mucho y, si no se trata, provocar glaucoma, o el implante puede desplazarse. También puede inflamarse o desprenderse la parte posterior del ojo (la retina, ver Desprendimiento de retina). En raras ocasiones, las personas con trastornos de la retina, como retinopatía diabética, notan un empeoramiento de la vista después de la operación. Un seguimiento adecuado por parte del médico permite detectar y tratar desde el primer momento estas complicaciones poco frecuentes.

En algunas personas se desarrolla turbidez en la capa posterior, delgada y transparente (cápsula) que no se extrae del ojo en la extirpación del cristalino natural, lo que afecta a la visión. Este trastorno, denominado catarata secundaria (u opacificación capsular posterior, OCP), se produce en alrededor de una de cada cuatro personas operadas de cataratas, meses o incluso años después del implante de una lente artificial. Suele tratarse con láser, haciendo un pequeño orificio en la cápsula turbia para permitir el paso de la luz.

Recursos en este artículo