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Mareo y vértigo

Por Debara L. Tucci, MD, MS, Duke University Medical Center

El mareo es un término popular inexacto que se utiliza con frecuencia para describir diversas sensaciones relacionadas con:

  • Desvanecimiento (sentirse a punto de desmayarse)

  • Sensación de que «se va la cabeza»

  • Desequilibrios o inestabilidad

  • Sensación vaga de estar «colocado» o «flotando»

Mareo que se produce solo cuando el paciente está en pie, ver Mareos o aturdimiento al ponerse de pie.

El vértigo es:

  • Una falsa sensación de movimiento

El vértigo produce una sensación de que el paciente, su entorno, o ambos están girando. El vértigo es una sensación similar a la producida por el juego infantil de girar sobre sí mismo, parando luego súbitamente para percibir que lo que se mueve es el entorno. En ocasiones, la persona afectada presenta la sensación de estar siendo arrastrado hacia un lado. El vértigo no es un diagnóstico, es una descripción de una sensación.

Las personas que sienten mareos o vértigo también pueden tener náuseas y vómitos, desequilibrio, y/o dificultad para caminar. Algunos presentan un movimiento de sacudida rítmica de los ojos (nistagmo) durante los episodios de vértigo.

Se utilizan a menudo los términos mareos y vértigo de manera diferente, tal vez debido a que estas sensaciones son difíciles de describir con palabras. Además, se pueden describir las sensaciones de distinta manera en diferentes momentos. Por ejemplo, la sensación puede parecer un mareo en una ocasión y en otra ocasión un vértigo. Debido a esta falta de coherencia, muchos médicos prefieren considerar los dos síntomas juntos.

Independientemente de cómo describa el paciente el mareo y vértigo, estos síntomas pueden resultar molestos y hasta incapacitantes, sobre todo cuando se acompañan de náuseas y vómitos. Estos síntomas causan problemas especiales en pacientes que realizan tareas de precisión o peligrosas, como conducir, volar o manejar maquinaria pesada.

El mareo representa alrededor del 5 al 6% de las consultas médicas. Puede aparecer a cualquier edad, pero se vuelve más frecuente a medida que se va envejeciendo. Afecta aproximadamente al 40% de los mayores de 40 años en algún momento de su vida. El mareo puede ser temporal o crónico. Cuando dura más de un mes, se considera crónico. El mareo crónico es más frecuente entre las personas de edad avanzada.

¿Sabías que...?

  • Alrededor del 95% de las veces, los mareos, aunque sean incapacitantes, no se deben a un trastorno grave.

  • En las personas mayores, los mareos a menudo no tienen una causa única y evidente.

Causas

Los mareos y los vértigos generalmente están causados por trastornos que afectan a partes del oído y del cerebro que intervienen en el mantenimiento del equilibrio:

  • Oído interno (ver Oídos : Oído interno)

  • El tronco del encéfalo y el cerebelo

  • Vías nerviosas que conectan el tronco del encéfalo con el cerebelo o en el interior del tronco del encéfalo

El oído interno contiene unas estructuras (los canales semicirculares, el sáculo y el utrículo) que informan al cuerpo de su posición y del movimiento. La información se envía desde estas estructuras al cerebro a través del nervio vestíbulococlear (el 8° nervio craneal, que también interviene en la audición). Esta información se procesa en el tronco del encéfalo, que ajusta la postura, y en el cerebelo, que coordina los movimientos para lograr el equilibrio. Un trastorno en cualquiera de estas estructuras puede causar mareos, vértigo o ambos. Algunos trastornos del oído interno a veces también causan una disminución de la audición y/o zumbido en el oído (tinnitus, ver ver Zumbidos o pitidos en los oídos).

Además, cualquier trastorno que afecte al funcionamiento general del cerebro (por ejemplo, niveles bajos de azúcar en sangre, tensión arterial baja, anemia grave, o algunos fármacos) puede producir una sensación de mareo. Aunque los síntomas pueden ser molestos e incluso incapacitantes, solo en aproximadamente un 5% de los casos se deben a un trastorno grave.

Causas frecuentes

Aunque existe un cierto solapamiento, las causas en general se pueden dividir en aquellas con y sin vértigo.

Las causas más comunes de mareo con vértigo son las siguientes:

  • Vértigo posicional paroxístico benigno

  • Enfermedad de Ménière

  • Neuronitis vestibular

  • Laberintitis

  • Migraña vestibular

La migraña vestibular es una causa cada vez más común de mareo con vértigo. Este tipo de migraña (ver Migrañas) ocurre con más frecuencia en pacientes con antecedentes personales o familiares de migrañas. A menudo presentan dolor de cabeza con vértigo o mareo. Algunos presentan otros síntomas de migraña, como destellos de luz, zonas ciegas momentáneas o hipersensibilidad a la luz y a los sonidos. También se puede presentar pérdida de audición, aunque no es un síntoma común.

Las causas más frecuentes de mareo sin vértigo son:

  • Efectos de un fármaco

  • Causas multifactoriales

Varios tipos de fármacos pueden causar mareos. Algunos son directamente tóxicos para los nervios de los oídos y/o los órganos del equilibrio (fármacos ototóxicos). Otros, por ejemplo los sedantes, afectan al funcionamiento global del cerebro. En los ancianos, el mareo a menudo es multifactorial, en general, por una combinación de efectos secundarios de los medicamentos y una disminución en la función sensorial relacionada con la edad.

Muy a menudo, no se encuentra ninguna causa en particular, y los síntomas desaparecen sin tratamiento.

Causas menos frecuentes

Las causas menos frecuentes incluyen un tumor del nervio vestibulococlear (neuroma acústico); un tumor, un accidente cerebrovascular o un accidente isquémico transitorio (AIT) que afectan al tronco del encéfalo; una lesión en el tímpano, el oído interno o la base del cráneo; esclerosis múltiple; concentración baja de azúcar en la sangre y embarazo.

Valoración

La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria la evaluación por un médico y a saber qué esperar durante la evaluación.

Signos de alarma

En pacientes con mareos o vértigo, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación. Entre estos factores se incluyen los siguientes:

  • Cefaleas

  • Dolor cervical

  • Dificultad para caminar

  • Pérdida de conocimiento (desmayos)

  • Otros síntomas neurológicos (por ejemplo, problemas para oír, ver, hablar o tragar, o dificultad para mover un brazo o una pierna)

Cuándo acudir al médico

Los pacientes con signos de alarma, aquellos cuyos síntomas son graves o que han sido continuos durante más de una hora, y los que presentan vómitos deben acudir a un hospital de inmediato. Otros pueden consultar con su médico en un plazo de varios días. Los pacientes con un episodio único, leve y breve (menos de 1 minuto), sin otros síntomas pueden optar por esperar y ver si presentan algún otro episodio.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa de los mareos o de los vértigos y las pruebas que pueden ser necesarias ( Algunas causas y características del mareo y el vértigo).

Además de los signos de alarma, el médico pregunta sobre algunas características importantes tales como: la intensidad de los síntomas (si el paciente ha sufrido una caída o ha faltado al trabajo), la presencia de vómitos y/o zumbido de oídos, si los síntomas van y vienen o han sido continuos, y los posibles factores desencadenantes de los síntomas (por ejemplo, al modificar la posición de la cabeza o al tomar un nuevo medicamento).

A continuación, realiza una exploración física. La exploración de los oídos, los ojos, y la exploración neurológica son particularmente importantes. Se comprueba la audición y se exploran ambos oídos para detectar anomalías del conducto auditivo y del tímpano. Se exploran los ojos para detectar la presencia de movimientos anormales como el nistagmo.

El nistagmo sugiere un trastorno que afecta al oído interno o a varias conexiones nerviosas en el tronco del encéfalo. En el nistagmo, los ojos se mueven rápida y repetidamente en una dirección, para luego volver lentamente a su posición de partida. El médico intenta deliberadamente provocar el nistagmo, si es que el paciente no lo presenta de forma espontánea, dado que la dirección del movimiento y el tiempo que dura el nistagmo ayuda a diagnosticar la causa del vértigo. Para desencadenar un nistagmo, en primer lugar se solicita al paciente que se acueste boca arriba y, a continuación, se le rueda suavemente de lado a lado mientras se observan sus ojos. En ocasiones, se colocan al paciente unas lentes gruesas, denominadas lentes de Frenzel, que impiden que el paciente fije su mirada. El médico puede ver fácilmente los ojos del paciente a través de las lentes de magnificación, pero la visión del paciente queda desenfocada, por lo que no puede fijar la mirada sobre ningún punto (la fijación de la mirada hace que sea más difícil provocar el nistagmo). Durante las maniobras utilizadas para provocar el nistagmo, se pueden registrar los movimientos oculares con unos electrodos (sensores que se adhieren a la piel) colocados alrededor de cada ojo (electronistagmografía) o mediante una videocámara conectada a las lentes de Frenzel (videoelectronistagmografía). Si no se produce un nistagmo al girar al paciente, el médico intenta otras maniobras. Estas incluyen poner agua fría en el conducto auditivo externo (prueba calórica) y modificar bruscamente la posición de la cabeza del paciente (maniobra de Dix-Hallpike, ver ver Vértigo posicional paroxístico benigno (vértigo posicional benigno)). También se lleva a cabo una exploración neurológica completa, prestando especial atención a las pruebas de marcha, al equilibrio y a la coordinación.

Existe cierto solapamiento. Sin embargo, en general, los pacientes con trastornos del oído interno, a menudo tienen síntomas auditivos (por ejemplo, pérdida de audición o zumbidos en el oído), mientras que los pacientes con otros trastornos no.

Algunas causas y características del mareo y el vértigo

Causa

Características comunes*

Pruebas

Causas frecuentes

Vértigo posicional paroxístico benigno

Episodios graves y breves (menos de 1 minuto) de giro desencadenados al mover la cabeza en una dirección concreta, especialmente mientras se está acostado

A veces, náuseas y vómitos

La audición y la función neurológica son normales

Exploración clínica, que por lo general incluye la maniobra de Dix-Hallpike (Vértigo posicional paroxístico benigno (vértigo posicional benigno))

Enfermedad de Ménière

Múltiples episodios de vértigo acompañados por zumbidos de oído, pérdida de audición, y sensación de plenitud/presión por lo general únicamente en 1 oído

Audiometría y RMN con gadolinio

Neuronitis vestibular (probablemente causada por un virus)

Vértigo súbito y grave sin pérdida de audición u otros hallazgos

El vértigo grave puede durar varios días, con disminución gradual de los síntomas y posible desarrollo de un vértigo posicional

Exploración por un médico

A veces RMN con gadolinio

Laberintitis (de causa vírica o bacteriana)

Pérdida súbita de la audición con mareos intensos, a menudo con tinnitus

Si se sospecha una infección bacteriana, TC del hueso temporal

En pacientes con pérdida de audición y zumbidos en el oído RMN con gadolinio

Fármacos que afectan al oído interno (especialmente antibióticos aminoglucósidos, cloroquina, furosemida y quinina)

Por lo general, pérdida de la audición en los dos oídos

Inicio reciente del posible fármaco causante

Exploración por un médico

A veces electronistagmografía y pruebas con sillón rotatorio

Fármacos que actúan sobre el funcionamiento global del cerebro (en especial fármacos para la ansiedad, la depresión y las convulsiones, así como sedantes en general)

Síntomas no relacionados con el movimiento o la posición

Sin pérdida de audición u otros síntomas

Inicio reciente del posible fármaco causante

Determinación de los niveles sanguíneos de ciertos fármacos causantes

Interrupción del fármaco para ver si ceden los síntomas

Migrañas

Múltiples episodios independientes de vértigo o mareos crónicos, a veces acompañados de náuseas

Dolor de cabeza u otros síntomas de migraña, como auras visuales o de otro tipo (alteraciones sensitivas que se presentan antes de que aparezca el dolor de cabeza, tales como luces intermitentes) y sensibilidad a la luz y/o al ruido

A menudo, antecedentes personales o familiares de migraña

A menudo, resonancia magnética nuclear para descartar otras causas

Prueba con fármacos para prevenir la migraña

Las causas menos frecuentes, por lo general con síntomas del oído (pérdida de la audición y/o zumbido en el oído)

Infección del oído medio (aguda o crónica)

Dolor de oído, a veces supuración por el oído

Aspecto anormal de la membrana timpánica durante el examen

Exploración por un médico

A veces TC (en pacientes con infección crónica)

Traumatismo (como rotura del tímpano, fractura de cráneo o conmoción cerebral)

Traumatismo reciente evidente

Otros hallazgos en función de la localización y la magnitud de la lesión

Por lo general, TC dependiendo de la causa y los hallazgos clínicos

Neurinoma del acústico

Pérdida de audición lentamente progresiva y/o zumbido en un oído

En raras ocasiones, entumecimiento y/o debilidad de la musculatura facial

Audiometría

RMN con gadolinio si hay pérdida de audición o tinnitus

Defecto óseo alrededor de un canal semicircular (ver figura Interior del oído)

Mareos desencadenados por el sonido, pérdida de la audición de bajo tono

Por lo general TC, pruebas vestibulares y timpanometría

Causas menos frecuentes, por lo general sin síntomas del oído

Accidente cerebrovascular del tronco del encéfalo

Inicio súbito, síntomas continuos

RMN con gadolinio inmediata

Sangrado en el cerebelo

Inicio súbito, síntomas continuos

Dificultad al caminar y al realizar las pruebas de coordinación

A menudo, dolor de cabeza

Los síntomas empeoran rápidamente

RMN con gadolinio inmediata

Esclerosis múltiple

Episodios múltiples e independientes con síntomas neurológicos como debilidad o entumecimiento afectando a diferentes partes del cuerpo

RMN cerebral y de la columna vertebral con gadolinio

Bajo nivel de azúcar en sangre (por lo general causado por medicamentos para la diabetes)

Aumento reciente de la dosis

A veces, sudoración

Determinación de la glucemia mediante punción digital (a ser posible durante los síntomas)

Tensión arterial baja (como la causada por trastornos cardíacos, fármacos antihipertensivos, pérdida de sangre o deshidratación)

Síntomas que se presentan cuando el paciente se incorpora, pero no con los movimientos de la cabeza o cuando está acostado

Los síntomas propios de la causa a menudo son evidentes (como pérdida de sangre grave o diarrea)

Pruebas complementarias dirigidas a la causa sospechada

Embarazo (a menudo no conocido por la persona)

A veces, retraso menstrual y/o mareos matutinos

Ausencia de síntomas del oído

Prueba de embarazo

Sífilis

Síntomas crónicos con o sin pérdida de audición en ambos oídos y episodios de vértigo

Análisis en sangre de sífilis

Trastornos tiroideos

Modificación del peso

Intolerancia al calor o al frío

Pruebas de función tiroidea

*Las características incluyen síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

TC = tomografía computarizada; RMN = resonancia magnética nuclear.

Pruebas complementarias

La necesidad de pruebas complementarias depende de los antecedentes clínicos y la exploración física, en particular, si existen signos de alarma.

En los pacientes con una crisis repentina que aún continúa, se suele aplicar un sensor de oxígeno en el dedo, se mide la glucosa en sangre a partir de una gota de sangre extraída de la yema del dedo, y, en las mujeres, se realiza una prueba de embarazo en orina.

Los pacientes con signos de alarma suelen requerir una resonancia magnética nuclear (RMN) con gadolinio, al igual que los pacientes sin signos de alarma pero con síntomas de larga evolución.

Se pueden realizar distintas pruebas para evaluar el equilibrio y la marcha (ver Coordinación, equilibrio y marcha), como por ejemplo, la prueba de Romberg. Otra prueba de equilibrio consiste en pedir al paciente que camine en línea recta con un pie detrás del otro. Si la exploración muestra una posible pérdida auditiva, se suele remitir al paciente al especialista para un examen auditivo formal (audiometría, ver Pruebas complementarias).

A veces se realizan pruebas vestibulares detalladas. Estas incluyen una videoelectronistagmografía, la prueba del sillón rotatorio y los potenciales miogénicos vestibulares evocados. Estas pruebas las realiza normalmente el facultativo especializado en el tratamiento de las enfermedades del oído (otorrinolaringólogo).

Para evaluar la función cardíaca también es de utilidad una electrocardiografía (ECG), la monitorización en busca de alteraciones del ritmo cardíaco mediante un Holter, una ecocardiografía y una prueba de esfuerzo. Para los mareos que se producen solo cuando el paciente se incorpora, se pueden necesitar exploraciones específicas (ver Pruebas complementarias).

Los análisis de sangre no son útiles a menos que los síntomas del paciente sugieran sífilis o un trastorno de la glándula tiroidea.

Tratamiento

Siempre que sea posible se trata la causa. El tratamiento consiste en interrumpir o reducir la dosis de cualquier medicamento causal o cambiar a un fármaco alternativo.

Las náuseas y los vómitos se pueden tratar con fármacos como meclizina o prometazina.

El vértigo provocado por trastornos del oído interno, como la enfermedad de Ménière, la laberintitis o la neuronitis vestibular, a menudo se puede aliviar con fármacos tipo benzodiazepinas, como diazepam o lorazepam. Como alternativa se pueden utilizar antihistamínicos como meclizina.

Si el vértigo persiste durante mucho tiempo, algunos pacientes se benefician de la fisioterapia para ayudar a sobrellevar la alteración del equilibrio. Se pueden recomendar estrategias como:

  • Evitar movimientos que pueden provocar mareos, como mirar hacia arriba o agacharse

  • Guardar los objetos a una altura que sea fácilmente accesible

  • Levantarse lentamente después de estar sentado o acostado

  • Apretar las manos y flexionar los pies antes de ponerse en pie

  • Aprender ejercicios que combinen los movimientos de los ojos, la cabeza y el cuerpo para ayudar a prevenir el mareo

  • Realizar fisioterapia y ejercicios para fortalecer los músculos y mantener la marcha independiente el mayor tiempo posible

  • Realizar terapia de rehabilitación vestibular (una forma especial de fisioterapia que se dirige a los síntomas de la disfunción vestibular periférica y central)

Aspectos esenciales para las personas mayores

Con la edad, muchos factores hacen que los mareos y el vértigo sean más frecuentes. Los órganos que intervienen en el equilibrio, en particular las estructuras del oído interno, funcionan de una forma menos eficaz. Es más difícil ver con poca luz. Los mecanismos del organismo que controlan la tensión arterial responden más lentamente (por ejemplo, al ponerse de pie). Las personas mayores son más propensas a tener que utilizar medicamentos que pueden causar mareos.

Aunque los mareos y el vértigo son desagradables a cualquier edad, ocasionan problemas especiales en personas mayores. Las personas frágiles tienen mucho más riesgo de sufrir una caída cuando están mareados. Incluso aunque no caigan, su temor a sufrir caídas a menudo afecta significativamente su capacidad para realizar las actividades diarias.

Los medicamentos que ayudan a aliviar el vértigo pueden hacer que los pacientes estén adormilados. Este efecto es más común y a veces más intenso en personas de edad avanzada.

Las personas mayores con mareos o vértigo pueden beneficiarse, incluso más que las personas más jóvenes, de la fisioterapia y de los ejercicios de fortalecimiento muscular como ayuda para mantener su independencia. Los fisioterapeutas también pueden proporcionar información importante a las personas mayores o con discapacidad para ayudar a prevenir las caídas.

Conceptos clave

  • Los mareos y los vértigos suelen ser consecuencia de trastornos que afectan al oído interno o a las partes del cerebro involucradas en el equilibrio o ser la consecuencia del uso de ciertos medicamentos.

  • El dolor de cabeza intenso y cualquier signo de disfunción neurológica (como dificultad para caminar, hablar, ver, articular o deglutir) son signos de alarma.

  • Los pacientes con signos de alarma deben ver a un médico de inmediato, y a menudo necesitan una resonancia magnética nuclear.

  • A menudo, los fármacos como diazepam o meclizina ayudan a aliviar el vértigo. Proclorperazina puede ser útil para aliviar las náuseas.

  • Es necesaria una evaluación minuciosa por un especialista si los medicamentos se utilizan a largo plazo.

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