Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Epiglotitis

(Supraglotitis)

Por Clarence T. Sasaki, MD, American Laryngological Association;Dysphagia;Yale University School of Medicine

La epiglotitis es una infección bacteriana de la epiglotis y los tejidos circundantes.

  • La epiglotitis puede bloquear la tráquea y ser mortal.

  • Los principales síntomas son dolor de garganta intenso y dificultad respiratoria.

  • Los médicos basan el diagnóstico en la exploración de la epiglotis en el quirófano, con ayuda de una luz flexible.

  • La vacuna contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib) puede evitar la epiglotitis causada por estas bacterias.

  • Para eliminar la infección se prescribe tratamiento antibiótico, y para evitar que las vías respiratorias se cierren a consecuencia de la hinchazón se introduce un tubo de respiración.

La epiglotis es un pequeño colgajo de tejido rígido que cierra la entrada de la laringe y la tráquea durante la deglución.

Oídos, nariz y garganta

Causas

En algunas ocasiones, la epiglotis se infecta por bacterias, habitualmente Haemophilus influenzae tipo b. La epiglotitis causada por Haemophilus influenzae era frecuente en los niños, pero la vacunación sistemática contra Haemophilus ha conseguido eliminar casi por completo la incidencia de esta infección en los niños. Ahora ocurren más casos de epiglotitis en los adultos. Sin embargo, los niños pueden tener epiglotitis causadas por otras bacterias, y los adultos y los niños no vacunados pueden ser infectados por Haemophilus influenzae tipo b.

La inflamación producida por esta infección puede obstruir las vías respiratorias y provocar ahogo y la muerte. Como las vías respiratorias de los niños son más pequeñas que las de los adultos, la epiglotitis es mucho más peligrosa en ellos, pero también puede ser mortal en los adultos.

Los niños con epiglotitis suelen tener bacterias en el torrente sanguíneo (bacteriemia), lo que a veces propaga la infección a los pulmones, las articulaciones, los tejidos que recubren el encéfalo (meninges), el saco que rodea el corazón (pericardio) o el tejido que se encuentra bajo la piel.

Síntomas

En los niños, los síntomas aparecen de repente y el estrechamiento mortal de la laringe puede ocurrir en pocas horas desde el inicio de los síntomas, que consisten en dolor de garganta intenso, dificultad y dolor al deglutir, fiebre, babeo y voz gangosa. Puesto que la infección afecta la epiglotis, la parte posterior de la garganta no suele estar infectada. Cuando la hinchazón de la epiglotis comienza a estrechar las vías respiratorias, el niño primero emite un sonido estridente al respirar (estridor) y luego evoluciona hacia una dificultad respiratoria cada vez más grave. La afección progresa rápidamente.

En los adultos, los síntomas son similares a los de los niños, incluyendo dolor de garganta, fiebre, dificultad para deglutir y babeo, pero suelen tardar más de 24 horas en aparecer. Como la vía respiratoria del adulto es mayor, la obstrucción de la vía aérea es menos común y menos repentina. A menudo no hay inflamación visible en la garganta. Por lo tanto, cuando una persona tiene un dolor de garganta intenso, pero esta tiene un aspecto normal, los médicos pueden sospechar que presenta una epiglotitis.

Diagnóstico

Los médicos sospechan el diagnóstico en las personas con dolor de garganta intenso, pero sin infección de garganta (faringitis), y también en las que presentan dolor de garganta y estridor. Puesto que la epiglotitis es una urgencia médica, las personas en que se sospecha son hospitalizadas. Para confirmar el diagnóstico, es necesario inspeccionar directamente la epiglotis. Si un adulto no presenta estridor ni otra dificultad respiratoria, el médico puede explorar el interior de la garganta con un espejo o insertando un tubo de visualización flexible en ella (laringoscopia mediante endoscopio flexible de fibra óptica); también pueden hacerse radiografías. Los niños tienen mayor probabilidad de sufrir una obstrucción repentina y completa de las vías respiratorias, en especial durante la exploración de la garganta. Para minimizar este riesgo, los médicos suelen explorarles la garganta y la epiglotis únicamente en el quirófano, y no los envían a radioscopia.

Prevención y tratamiento

La epiglotitis causada por Haemophilus influenzae tipo b puede prevenirse eficazmente con la vacuna contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib).

Lo más importante que deben hacer los médicos es asegurarse de que la vía respiratoria del afectado está abierta: se traslada al niño al quirófano y se le inserta un tubo de respiración de plástico, a través de la nariz, hasta la tráquea (intubación nasotraqueal). El tubo evita que la vía respiratoria se cierre a causa de la hinchazón. También puede colocarse un tubo de respiración en los adultos que tengan dificultad para respirar, cuya vía respiratoria está muy bloqueada, o ambas cosas. Sin embargo, los adultos sin dificultad para respirar no necesitan un tubo de respiración y pueden ser estrictamente monitorizados en una unidad de cuidados intensivos.

A todos los adultos y niños con epiglotitis se les administran antibióticos (como ceftriaxona).

Recursos en este artículo