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Pericondritis

Por Bradley W. Kesser, MD, Professor, Department of Otolaryngology - Head and Neck Surgery, University of Virginia School of Medicine

La pericondritis es una infección del tejido que rodea al cartílago de la parte externa del oído (denominado pabellón auricular).

La pericondritis puede estar provocada por heridas, quemaduras, picaduras de insectos, perforaciones de la oreja (piercing) a través del cartílago, cirugía del oído o forúnculos. La infección también tiende a ocurrir en personas con trastornos inflamatorios, tales como la granulomatosis con poliangitis (anteriormente conocida como granulomatosis de Wegener), en aquéllas cuyo sistema inmunitario está debilitado o en las que tienen diabetes.

Los primeros síntomas son enrojecimiento, dolor e inflamación de la oreja; puede aparecer fiebre. Se acumula pus entre el cartílago y la capa de tejido conjuntivo que lo rodea (pericondrio). En ocasiones el pus interrumpe el aporte de sangre al cartílago, destruyéndolo y provocando finalmente la deformación de la oreja (oreja de coliflor). La pericondritis puede ser destructiva y recurrente, y durar un largo periodo de tiempo.

Tratamiento de la pericondritis

  • Antibióticos y corticosteroides

  • Eliminación de objetos extraños

  • Compresas calientes e incisión y drenaje de los abscesos

  • Analgésicos

Los médicos administran antibióticos (como una fluoroquinolona, como por ejemplo la ciprofloxacina) y a menudo un corticoesteroide por vía oral. La elección del antibiótico depende de la gravedad de la infección y de la bacteria causante.

Los médicos retiran cualquier objeto extraño de la oreja, como un pendiente o una astilla.

Si hay un absceso (acumulación de pus), los médicos hacen una incisión para drenar el pus, permitiendo que la sangre llegue al cartílago de nuevo, y dejan en su lugar un pequeño drenaje, durante 24 a 72 horas. Las compresas tibias también pueden ayudar. Los médicos pueden suturar el pericondrio del cartílago para asegurarse de que se cura correctamente y evitar así una deformidad de la oreja.

También se dan calmantes para el dolor (analgésicos).

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