Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Barotraumatismo del oído

(Barotitis media; Aerotitis media)

Por Richard T. Miyamoto, MD, MS, Arilla Spence DeVault Professor Emeritus and Past-Chairman, Department of Otolarynology - Head and Neck Surgery, Indiana University School of Medicine

(Véase también Barotrauma.)

El barotrauma es el dolor de oídos o la lesión timpánica causados por los cambios rápidos en la presión del aire.

El tímpano separa el canal auditivo y el oído medio. Si la presión del aire procedente del exterior sobre el canal auditivo y la presión del aire en el oído medio cambian con rapidez o no están equilibradas, el tímpano puede resultar lesionado. Normalmente, la trompa de Eustaquio, que conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz, ayuda a mantener una presión equivalente en ambos lados del tímpano, permitiendo que el aire del exterior entre en el oído medio. Cuando la presión exterior del aire cambia de repente, por ejemplo durante el ascenso o el descenso de un avión o en una inmersión en aguas profundas, el aire debe moverse a través de la trompa de Eustaquio para igualar la presión en el oído medio.

La trompa de Eustaquio: mantener la presión del aire equilibrada

La trompa de Eustaquio (tubo faringotimpánico) ayuda a mantener la presión del aire equilibrada a ambos lados del tímpano, permitiendo que el aire del exterior entre en el oído medio. Si la trompa de Eustaquio está bloqueada, el aire no puede alcanzar el oído medio, con lo cual la presión disminuye. Cuando la presión del aire es más baja en el oído medio que en el canal auditivo, el tímpano se abomba hacia el interior. La diferencia de presión puede causar dolor y lesionar o romper el tímpano.

Si la trompa de Eustaquio está obstruida en parte o por completo debido a una cicatrización, un tumor, una infección, un resfriado común o una alergia, el aire no puede circular hacia dentro y hacia fuera del oído medio. La diferencia de presión resultante provoca dolor y a menudo pérdida auditiva, y puede dañar el tímpano o incluso causar su rotura y una hemorragia. Si la diferencia de presión es muy grande, la ventana oval (el acceso al oído interno desde el oído medio) también puede romperse, permitiendo que el líquido del oído interno se derrame hacia el oído medio (fístula perilinfa). La pérdida de audición o el vértigo que aparecen durante una inmersión a gran profundidad indican que se está produciendo dicha fuga de líquido; si los mismos síntomas aparecen durante el ascenso, significa que se ha formado una burbuja de aire en el oído interno.

Prevención

Las personas con una infección o una alergia que afecte a la nariz y la garganta pueden sentir molestias cuando viajan en avión o cuando se zambullen. Tales actividades deben evitarse hasta haber controlado la infección o la alergia. Sin embargo, si tales actividades son necesarias, un descongestionante nasal como la fenilefrina en gotas o en aerosol, utilizado entre 30 y 60 minutos antes del ascenso o del descenso, aliviará la congestión y ayudará a abrir las trompas de Eustaquio, igualando la presión en los tímpanos.

Tratamiento

  • Maniobras para aliviar la presión

Cuando un cambio brusco de la presión atmosférica provoca una sensación de congestión o dolor en el oído, a menudo puede igualarse la presión en el oído medio y aliviar las molestias con varias maniobras. Si la presión exterior está descendiendo, como al ascender durante un vuelo en avión, la persona debe intentar respirar con la boca abierta, bostezar, masticar chicle o tragar. Cualquiera de estas medidas puede abrir la trompa de Eustaquio y permitir que el aire salga del oído medio. Si la presión atmosférica exterior está aumentando, como durante el descenso de un avión o la inmersión de un submarinista a cierta profundidad, la persona debe cerrar las fosas nasales haciendo pinza en ellas con los dedos, mantener la boca cerrada y tratar de soplar suavemente por la nariz; así empujará el aire por la trompa de Eustaquio obstruida.

Si existe una fístula perilinfa, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

Recursos en este artículo