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Perforación del tímpano

Por Richard T. Miyamoto, MD, MS, Indiana University School of Medicine

Una perforación es un orificio en el tímpano.

  • Las perforaciones del tímpano suelen estar causadas por infecciones del oído medio.

  • La perforación causa dolor repentino del oído, algunas veces junto con sangrado, pérdida auditiva o ruido en el oído.

  • Los médicos pueden ver la perforación con un otoscopio.

  • Por lo general, el tímpano se cura de manera espontánea, pero a veces es necesaria una intervención quirúrgica.

Una infección del oído medio (otitis media) es la causa más frecuente de perforación del tímpano, pero también puede producirse por un repentino cambio de la presión atmosférica, ya sea un aumento (como el causado por una explosión, un golpe o al bucear) o una disminución (como ocurre a bordo de un avión). Otras causas son las quemaduras producidas por calor o por productos químicos. Además, el tímpano puede perforarse por punción con algún objeto introducido en el oído, como un bastoncillo con punta de algodón, o por la entrada accidental de objetos, como la rama baja de un árbol o un lápiz lanzado. Un cuerpo extraño que penetre en el tímpano puede dislocar o fracturar la cadena de diminutos huesos del oído medio (huesecillos) que conectan el tímpano con el oído interno; en algunos casos, es posible incluso que trocitos de los huesecillos rotos o el objeto causante penetren en el oído interno. La obstrucción de la trompa de Eustaquio (tubo faringotimpánico), que conecta el oído medio y la parte posterior de la nariz, puede producir una perforación debida a un desequilibrio importante de la presión atmosférica (barotraumatismo).

Síntomas y diagnóstico

La perforación del tímpano causa un dolor intenso y repentino, seguido a veces de sangrado por el oído, pérdida de audición y zumbidos en el oído (acúfenos, ver ver Zumbidos o pitidos en los oídos). La pérdida de audición es más grave si se ha perturbado la cadena de huesecillos o si se ha lesionado el oído interno. La lesión del oído interno también puede causar vértigo (sensación de inestabilidad y de que todo da vueltas). La secreción de pus puede iniciarse en un plazo de 24 a 48 horas, en especial si en el oído medio entra agua o algún otro material extraño. El médico diagnostica una perforación de tímpano observando el oído con un instrumento especial llamado otoscopio; en algunos casos se realizan pruebas formales de audición.

Tratamiento

El oído se mantiene seco. Si el oído se infecta, puede utilizarse un antibiótico administrado por vía oral, y en el caso de heridas infectadas pueden aplicarse gotas óticas. Por lo general, el tímpano se cura sin necesidad de otro tratamiento, pero si no lo hace en 2 meses puede ser necesaria la cirugía reparadora (timpanoplastia). Las personas con una lesión grave, sobre todo si va acompañada de una importante pérdida auditiva, de vértigo intenso o de ambas cosas, pueden requerir una intervención quirúrgica inmediata. Si no se repara la perforación, la persona puede sufrir una infección permanente del oído medio (otitis media crónica).

La pérdida auditiva de conducción persistente (ver Causas) que aparece después de una perforación del tímpano indica una rotura o una fijación de los huesecillos que puede ser reparada quirúrgicamente. La pérdida de audición neurosensorial o la sensación de vértigo que persiste durante más de unas pocas horas tras la lesión indica que algo ha lesionado el oído interno o ha penetrado en él.