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Erección persistente

(Priapismo)

Por Anuja P. Shah, MD, Assistant Professor;, David Geffen School of Medicine at UCLA;Los Angeles Biomedical Research Institute at Harbor-UCLA Medical Center

La erección persistente (priapismo) es una erección dolorosa, mantenida y anormal que no está acompañada de deseo sexual ni de excitación. Es más común en los niños de edades comprendidas entre 5 y 10 años y en varones de 20 a 50 años.

El pene se compone de tres espacios cilíndricos (senos) de tejido eréctil a través de los cuales la sangre puede fluir. Los dos senos más grandes, los cuerpos cavernosos, se localizan a cada lado. El tercer seno (el cuerpo esponjoso) rodea la uretra. Su extremo termina en forma de cono (glande del pene). Cuando estos senos se llenan de sangre, el pene aumenta de tamaño y se pone rígido (erecto). Entonces, debido a la contracción de unos músculos que bloquean el drenaje venoso en la ingle, se impide que la sangre salga del pene, lo que mantiene la erección.

¿Sabías que...?

  • Las erecciones pueden durar más tiempo del que el varón permanece sexualmente excitado, volviéndose dolorosas.

  • Un niño o un hombre con una erección prolongada y dolorosa debe acudir al médico inmediatamente.

Priapismo isquémico

La mayoría de los casos de erección persistente implican un fracaso para la salida de la sangre fuera del pene. La sangre se acumula e impide que la nueva sangre rica en oxígeno entre en el pene. Como resultado, éste se puede ver privado de oxígeno. Esta patología se conoce como priapismo isquémico o priapismo de bajo flujo. Si la erección dura más de 4 horas se produce un dolor intenso. El pene puede permanecer erguido, mientras que el glande puede quedar blando. El priapismo prolongado puede conducir a la disfunción eréctil o incluso a la necrosis (muerte) del tejido del pene.

Crisis de priapismo: Se trata de una forma recurrente de priapismo isquémico en la que se alternan los episodios de erección con periodos en los que el pene no está erecto.

Priapismo no isquémico

Con menor frecuencia, el priapismo se debe a una alteración del flujo de la sangre en el pene. Este flujo anormal de sangre suele ser el resultado de una lesión en una arteria en la región inguinal. El priapismo no isquémico también se conoce como priapismo de alto flujo. Es menos doloroso que el priapismo isquémico y no conduce a la muerte del tejido. El pene está erecto, pero no totalmente rígido. La disfunción eréctil posterior es mucho menos común que en el priapismo isquémico.

Causas

Entre las causas más probables de priapismo se encuentran las alteraciones de los vasos sanguíneos, de los glóbulos rojos (eritrocitos) o de los nervios que hacen que la sangre quede atrapada en el tejido eréctil del pene. A veces los médicos no son capaces de determinar la causa del priapismo.

Causas frecuentes

Las causas son algo diferentes en función de la edad.

En los varones adultos la causa más común es:

  • La utilización de fármacos para el tratamiento de la disfunción eréctil

Los fármacos utilizados para provocar erecciones, incluyendo medicamentos por vía oral (avanafilo, sildenafilo, tadalafilo y vardenafilo) y los que se inyectan en el pene (por ejemplo, alprostadil), pueden causar priapismo.

En los niños, las causas más comunes son:

  • Los trastornos de la sangre (por ejemplo, la anemia de células falciformes y, con menor frecuencia, la leucemia)

Causas menos frecuentes

Las causas menos frecuentes son:

  • Cáncer de próstata

  • Traumatismos del pene o en áreas próximas

  • Lesión de la médula espinal

  • Uso de medicamentos (distintos de los utilizados para tratar la disfunción eréctil) tales como ciertos antidepresivos (por ejemplo, trazodona), antihipertensivos, anticoagulantes, corticoesteroides, litio, antipsicóticos, cocaína y anfetaminas

Valoración

La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria la evaluación de un médico y a saber qué esperar durante esta evaluación.

Signos de alarma

En los niños y los varones adultos con priapismo, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación. Estos síntomas son:

  • Dolor intenso

  • Edad inferior a 10 años

  • Traumatismo reciente en el pene o en la región inguinal

  • Fiebre y sudoración nocturnas

Cuándo acudir al médico

Todos los niños y los varones adultos con priapismo deben consultar con un médico para recibir tratamiento. Si existen signos de alarma, puede ser necesaria una valoración adicional para determinar si la causa del priapismo es algo inusual o grave.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas e historial clínico y luego realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa del priapismo y las pruebas que pueden ser necesarias (ver Algunas causas y características del priapismo).

El médico pregunta:

  • Durante cuánto tiempo ha estado presente la erección

  • Si hay dolor

  • Si ha habido un traumatismo en el pene o en la región inguinal

  • Si están presentes determinados trastornos (tales como la anemia de células falciformes) que pueden causar priapismo

  • Qué medicamentos se han tomado, incluyendo fármacos para la disfunción eréctil y drogas psicoactivas

Aunque el médico centra la exploración física en los genitales para detectar signos de lesión o cáncer, también examina el abdomen y hace un tacto rectal. También se puede hacer una exploración neurológica completa para buscar signos de trastornos de la médula espinal.

Algunas causas y características del priapismo

Causa

Características comunes*

Pruebas

Fármacos para la disfunción eréctil (como alprostadil, papaverina, fentolamina, avanafilo, sildenafilo, tadalafilo o vardenafilo)

Priapismo doloroso en adultos que tomaron uno de estos medicamentos inmediatamente antes de que comenzara el priapismo

Solo un examen médico

Consumo de drogas psicoactivas (como anfetaminas y cocaína)

Priapismo doloroso

Si la causa es el consumo de anfetaminas o cocaína, agitación y ansiedad

Exploración por un médico

En ocasiones pruebas de detección de drogas

Otros fármacos (como los anticoagulantes, ciertos antidepresivos, antihipertensivos, psicoestimulantes, fármacos antipsicóticos, corticoesteroides o litio)

Priapismo doloroso en niños o varones adultos que están en tratamiento por alguna enfermedad

Solo un examen médico

Trastornos de la sangre (como leucemia, mieloma múltiple, anemia de células falciformes o rasgo falciforme, o talasemia)

En niños o jóvenes, a menudo de ascendencia africana o mediterránea

Hemograma completo

Análisis de sangre para detectar la hemoglobina anormal (electroforesis)

Cáncer de próstata que se ha extendido a áreas próximas o cualquier tipo de cáncer diseminado a los órganos genitales

En varones mayores de 50 años con síntomas progresivos que sugieren una obstrucción a la salida de la vejiga (apertura de la vejiga en la uretra) como un chorro de orina débil, dificultad para iniciar la micción y goteo al terminar la micción

A veces, sangre en la orina

Análisis de sangre para medir el nivel de antígeno prostático específico

TC o RMN

Trastornos de la médula espinal, como el estrechamiento del conducto raquídeo (estenosis de canal) o compresión de la médula

Debilidad o adormecimiento en las piernas

Retención de orina o pérdida incontrolable de orina o de heces (incontinencia urinaria o fecal)

RMN o TC de la columna vertebral

Lesión de una arteria

Priapismo moderadamente doloroso y un poco rígido

En varones que han sufrido un traumatismo reciente en el pene o en la región inguinal

Ecografía dúplex del pene (ecografía que mide el flujo de sangre y muestra la estructura de los vasos sanguíneos por donde fluye la sangre)

Angiografía (radiografía en la que se dibujan los vasos sanguíneos)

RMN

*Las características incluyen síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

TC = tomografía computarizada; RMN = resonancia magnética nuclear.

Pruebas complementarias

La necesidad de utilizar pruebas complementarias depende de los antecedentes clínicos y la exploración física. A menudo, el tipo de priapismo (isquémico o no isquémico) y la causa son evidentes, como tras el consumo de un fármaco utilizado para tratar la disfunción eréctil. Si el médico no tiene claro si el priapismo es isquémico o no isquémico, puede tomar una muestra de sangre del pene para determinar la cantidad de oxígeno y de otros gases (medición de gases en sangre arterial). También se puede realizar una ecografía dúplex (ecografía que mide el flujo sanguíneo y muestra la estructura de los vasos sanguíneos por donde fluye la sangre). Estas pruebas ayudan a diferenciar entre el priapismo isquémico y el no isquémico. La ecografía también puede mostrar los patrones de flujo sanguíneo y las anomalías anatómicas que contribuyen al priapismo. Si la causa aún no es evidente, el médico suele realizar pruebas para determinar si existe una enfermedad de la sangre o una infección del tracto urinario. Estas pruebas son:

  • Hemograma completo

  • Análisis y cultivo de orina

  • A veces, electroforesis de la hemoglobina, sobre todo en niños y varones adultos de ascendencia africana o mediterránea

La electroforesis de la hemoglobina es una prueba que se utiliza para detectar la presencia de una hemoglobina anormal (la proteína que transporta el oxígeno en los glóbulos rojos).

Dado que algunas personas pueden no admitir que han consumido drogas, a veces se hacen análisis que permiten determinar la presencia de sustancias psicoactivas. En ocasiones se realiza una resonancia magnética nuclear (RMN) o una tomografía computarizada (TC).

Tratamiento

Se pueden adoptar de inmediato algunas medidas sencillas como aplicar hielo, subir escaleras, o ambos. Sin embargo, el priapismo es una urgencia. El tratamiento debe iniciarse tan pronto como sea posible, preferiblemente por un urólogo en un servicio de urgencias.

Tanto en niños como en varones adultos si existe dolor significativo se administra un analgésico. Si el priapismo es isquémico suelen ser necesarias otras medidas. Después de anestesiar el pene con un anestésico local, el médico puede inyectar en el pene un fármaco que hace que los vasos sanguíneos por los que le llega la sangre se estrechen (por ejemplo, fenilefrina), disminuyendo el flujo sanguíneo al pene, con lo que se reduce la inflamación. También se puede extraer la sangre del pene con una aguja y una jeringa (aspiración). Esto ayuda a reducir la presión y la inflamación. A veces también se pueden irrigar las venas del pene con suero (solución salina) para ayudar a eliminar la sangre pobre en oxígeno y los coágulos.

Estas medidas se pueden realizar de forma repetida. Si todavía no son eficaces, el médico puede realizar una derivación quirúrgica. La derivación consiste en establecer de forma quirúrgica un pasadizo para desviar el flujo de sangre excesivo y permitir que se normalice la circulación en el pene.

Conceptos clave

  • El priapismo es una urgencia que requiere una evaluación inmediata por un especialista.

  • Las causas más comunes son los fármacos como los utilizados para tratar la disfunción eréctil, y la anemia de células falciformes.

  • Generalmente, el tratamiento consiste en inyectar un medicamento en el pene y extraer el exceso de sangre.

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