Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Nefropatía por reflujo

(Reflujo vesicoureteral)

Por Navin Jaipaul, MD, MHS, Associate Professor of Medicine;Chief, Nephrology, Loma Linda University School of Medicine;VA Loma Linda Healthcare System

La nefropatía por reflujo es la cicatrización patológica o esclerosis del riñón causada por el retroceso de la orina desde la vejiga en un uréter y hacia un riñón.

Normalmente, en la conjunción de la vejiga y el uréter, los uréteres se encuentran ligeramente desplazados lateralmente a través de la pared de la vejiga. Los músculos de la pared de la vejiga ayudan a mantener el extremo del uréter cerrado para que la orina fluya en una sola dirección: del uréter hacia el interior de la vejiga. Algunas personas nacen con anomalías en la unión del uréter y la vejiga, lo que permite el retroceso del flujo de orina durante la micción: desde la vejiga hacia los uréteres. Esta afección se conoce como reflujo vesicoureteral (RVU) y puede ocurrir en uno o ambos uréteres. El reflujo de orina aumenta la propensión a las infecciones de las vías urinarias y a producir inflamación y cicatrización renal, una afección denominada nefropatía por reflujo.

Entre el 30 y el 45% de los niños y el 1% de los recién nacidos con una infección de las vías urinarias que cursa con fiebre padecen de reflujo vesicoureteral (RVU). El RVU es menos frecuente en personas de ascendencia africana y tiende a producirse en familias enteras. Los niños suelen superar el RVU hacia la edad de 5 años.

El RVU no causa síntomas, pero los niños con RVU tienden a las infecciones urinarias repetidas. La nefropatía por reflujo tampoco causa síntomas. En ocasiones, los niños con nefropatía por reflujo llegan a padecer nefropatía crónica, a veces durante la adolescencia.

Diagnóstico

  • Pruebas de diagnóstico por la imagen

Los médicos sospechan RVU en los siguientes niños:

  • Aquellos con una infección urinaria a la edad de 3 años o menos

  • Aquellos con infección de las vías urinarias y fiebre a la edad de 5 años o menos

  • Aquellos con infecciones urinarias repetidas

  • Niños varones de cualquier edad con una infección de las vías urinarias

Los médicos a veces también sospechan de RVU en niños con familiares cercanos que la padecen y en los niños o adultos con infecciones urinarias de repetición y que presentan nefroesclerosis en las pruebas de diagnóstico por la imagen.

Los médicos pueden sospechar de RVU en un feto si la ecografía prenatal de rutina muestra un riñón hinchado (hidronefrosis).

Cuando sospechan de RVU, los médicos pueden practicar pruebas de diagnóstico por la imagen para buscar su causa en anomalías en los riñones y los uréteres, así como cualquier daño renal que la RVU pueda haber producido. Estas pruebas pueden ser una ecografía, una cistouretrografía miccional y una cistouretrografía con radionúclido. Si el RVU se ha resuelto, pero dio lugar a esclerosis del riñón, esta puede observarse en las pruebas de diagnóstico por la imagen.

Tratamiento

  • En ocasiones, antibióticos para evitar infecciones.

  • En ciertas ocasiones, intervención quirúrgica

Los niños con RVU y sus padres deben ser conscientes de los síntomas de la infección de las vías urinarias, que puede variar según la edad. Pueden incluir fiebre, vómitos, ardor al orinar e incapacidad para controlar la vejiga. Si el reflujo es moderado o grave, puede ser necesaria la toma de antibióticos para evitar las infecciones urinarias, aunque no está claro si la administración de antibióticos evita el daño renal.

A veces, los niños con RVU grave se someten a procedimientos quirúrgicos diseñados para fortalecer los tejidos alrededor de la abertura de la uretra hacia la vejiga y así evitar el reflujo de orina hacia los uréteres.