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Espongiosis medular renal

Por Navin Jaipaul, MD, MHS, Associate Professor of Medicine;Chief, Nephrology, Loma Linda University School of Medicine;VA Loma Linda Healthcare System

La espongiosis medular renal es un trastorno poco frecuente en el que los túbulos de los riñones que contienen orina se dilatan.

Por lo general, la espongiosis medular renal está causada por una anomalía no genética que se produce durante el desarrollo del feto. Con mucha menor frecuencia, este trastorno es hereditario. La mayoría de las veces la espongiosis medular renal no provoca síntomas, pero la persona que padece el trastorno es propensa a presentar cálculos renales que provocan dolor, sangre en la orina e infecciones renales. Más de la mitad de las personas que padecen este trastorno tienen depósitos de calcio en los riñones; dichos depósitos de calcio pueden formar cálculos renales. En raras ocasiones, los cálculos renales bloquean las vías urinarias.

El médico sospecha la existencia de espongiosis medular renal en función de los síntomas y los resultados obtenidos en pruebas de diagnóstico por la imagen hechas por otros motivos. Si hay depósitos de calcio, se pueden observar mediante pruebas de diagnóstico por la imagen de los riñones. El diagnóstico suele realizarse mediante tomografía computarizada (TC), donde por lo general se detectan depósitos de calcio y túbulos llenos de orina ensanchados (dilatados) en los riñones.

La mayoría de los afectados evolucionan bien sin tratamiento. El tratamiento es necesario en los casos en que se produce infección, o cuando el riñón con espongiosis medular provoca que el calcio se deposite repetidamente y forme cálculos. El tratamiento de los cálculos de calcio consiste en la ingestión abundante de líquidos (más de 2 L por día), y el seguimiento de una dieta baja en sodio, estándar en calcio, y entre baja y estándar en proteínas. A veces los médicos prescriben un diurético tiacídico para reducir la cantidad de calcio que se excreta en la orina. Si se bloquea el tracto urinario, se recurre a la cirugía. Las infecciones se tratan con antibióticos.