Cuando el corazón de una persona se detiene o una persona se está asfixiando, se debe iniciar el tratamiento antes de pedir ayuda. En los Estados Unidos, se puede acceder a la atención médica de emergencia llamando al 911. La persona que llama debe brindarle al despachador una descripción completa de la afección de la persona y cómo se desarrolló la lesión o la enfermedad. La persona que llama no debe cortar la comunicación hasta que se le indique hacerlo. Si hay varias personas presentes, una persona debe llamar para solicitar ayuda mientras la otra comienza la evaluación y los primeros auxilios.
La evaluación debe tomar menos de 1 minuto por persona lesionada. En cada caso, el rescatista debe considerar si la situación pone en riesgo la vida, si es urgente pero no pone en riesgo la vida o si no es urgente. La dificultad para respirar y el sangrado masivo ponen en riesgo la vida, pero una mano o un pie quebrado puede esperar casi siempre para recibir tratamiento, sin importar cuán doloroso es. Cuando hay muchas personas con lesiones graves y los recursos son limitados, los rescatistas, posiblemente, necesiten brindar tratamiento solo a las personas cuyos rescatistas consideran que tienen probabilidades de sobrevivir.