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Fracturas del codo

Por Danielle Campagne, MD , Assistant Clinical Professor, Department of Emergency Medicine, University of San Francisco - Fresno

Las fracturas de codo pueden implicar a la región del húmero próxima al codo, lo que se denomina fracturas distales del húmero, o a la porción más proximal de los huesos del antebrazo (cúbito y/o radio).

Fracturas distales del húmero

(Fracturas supracondíleas)

Las fracturas distales del húmero se producen en la parte inferior del hueso del brazo (húmero), que forma parte de la articulación del codo.

Las fracturas distales del húmero distal a menudo se producen en niños de 3 a 11 años de edad. Suelen ser consecuencia de una caída con el brazo extendido o de una fuerza aplicada directamente.

La fractura por lo general se extiende dentro de la articulación y puede causar sangrado en su interior.

La principal arteria del brazo (la arteria braquial) puede estar lesionada, sobre todo si se separan los fragmentos óseos (están desplazados) o si la fractura está desalineada. Cuando esta arteria está dañada, se puede producir un síndrome compartimental. Como resultado, el codo y la muñeca pueden llegar a estar permanentemente rígidos (lo que se denomina contractura).

A veces resultan afectados los nervios que pasan a través del codo (nervios radial o mediano). Cuando el nervio radial está lesionado, el sujeto no puede extender su muñeca. Cuando el nervio mediano (el nervio que se comprime en el síndrome del túnel carpiano) está lesionado, la persona afectada puede tener dificultad para juntar el extremo del pulgar y del meñique.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • Radiografía

Si una persona cree que puede haberse fracturado el codo (o cree que un niño bajo su supervisión se ha fracturado el codo) debe acudir al hospital de inmediato para que la posible lesión sea evaluada por un médico tan pronto como sea posible.

¿Sabías que...?

  • Las personas que puedan tener una fractura de codo deben acudir al médico de inmediato.

El médico solicita al paciente que describa lo que sucedió y los síntomas que tiene. El médico también examina el codo (ver Introducción a las fracturas, luxaciones y esguinces : Diagnóstico).

Para determinar si hay una fractura, el médico solicita radiografías de la articulación del codo desde diferentes ángulos. Entonces mueve suavemente la articulación. Esto puede ayudarle a determinar la gravedad de la lesión.

Si el médico sospecha que existe una fractura, también comprueba si los vasos sanguíneos y los nervios del brazo están lesionados (ver Nervios motores). Por ejemplo, comprueba el pulso en la muñeca para determinar si el flujo de sangre a la mano es normal. Para comprobar si un nervio está lesionado, pide al paciente que mueva los dedos y la mano y le pregunta si tiene sensibilidad en los dedos.

Tratamiento

  • Consulta con un cirujano ortopédico

  • Por lo general, cirugía para realinear los huesos rotos

  • Rara vez sólo una férula

Generalmente se consulta con un traumatólogo, ya que estas fracturas suelen implicar a los nervios o a los vasos sanguíneos y pueden causar problemas a largo plazo.

Si los huesos no se han desplazado de su posición, se puede utilizar una férula para inmovilizar el hueso roto. Sin embargo, si el paciente es un niño generalmente se le ingresa en el hospital o se le cita para que regrese al día siguiente para repetir la exploración y asegurarse de que no hay una lesión de los vasos sanguíneos o de los nervios.

Generalmente, si los fragmentos óseos están separados y/o desalineados, es necesario el tratamiento quirúrgico (reducción abierta y fijación interna, o RAFI). Debido a que las maniobras para alinear los fragmentos óseos (reducción) pueden dañar los nervios y los vasos sanguíneos cercanos, generalmente está indicado remitir al paciente al especialista para tratamiento quirúrgico.

Fracturas de la parte superior del antebrazo

(Fracturas de la cabeza del radio)

Las fracturas de la parte superior del antebrazo pueden ocurrir en la parte superior (cabeza) de uno de los dos huesos del antebrazo (radio), que forma parte de la articulación del codo.

Estas fracturas (llamadas fracturas de la cabeza radial) por lo general son el resultado de una caída sobre el brazo extendido. A menudo se producen en adultos activos.

Las fracturas localizadas en el extremo inferior de los huesos del antebrazo se consideran fracturas de muñeca (ver Fracturas de la muñeca).

Síntomas

Dolor al mover el codo, y uno de los lados del codo es sensible al tacto.

Se puede producir un sangrado en la articulación del codo, causando inflamación. Es frecuente que la persona afectada no pueda extender totalmente el brazo.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • Radiografías

El médico solicita al paciente que describa lo que sucedió y los síntomas que tiene. El médico también examina el codo (ver Introducción a las fracturas, luxaciones y esguinces : Diagnóstico).

Para comprobar la fractura, el médico solicita radiografías desde diferentes ángulos, aunque las fracturas de la cabeza radial pueden ser difíciles de ver. Sin embargo, las radiografías por lo general muestran la presencia de líquido dentro de la articulación del codo, lo que sugiere que existe una fractura.

El médico también intenta mover el codo con mucho cuidado, para determinar si los ligamentos están afectados.

Tratamiento

  • Por lo general, un cabestrillo

  • Ejercicios de aumento del grado de movilidad

  • En las fracturas graves, cirugía

La mayoría de estas fracturas pueden tratarse con un cabestrillo (ver figura Técnicas habituales para inmovilizar una articulación). Si la fractura es grave, es necesaria la cirugía.

Tan pronto como el paciente lo puede tolerar (a menudo después de unos días) se inician los ejercicios para mover el codo a través de su rango completo de movimiento. Estos ejercicios contribuyen a evitar la rigidez permanente.

Recursos en este artículo