Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Envenenamiento por ingestión de marisco

Por Gerald F. O’Malley, DO, Professor of Emergency Medicine, Sidney Kimmel School of Medicine, Thomas Jefferson University and Hospital ; Rika O’Malley, MD, Attending Physician, Department of Emergency Medicine, Einstein Medical Center

La gastroenteritis puede ser causada por comer pescado o marisco. Existen tres tipos comunes de intoxicación causadas por el consumo de pescado:

  • La ciguatera

  • La tetrodotoxina

  • La escombroidosis

Envenenamiento por ciguatera

El envenenamiento por ciguatera puede producirse después de comer cualquiera de las más de 400 especies de pescado de los arrecifes tropicales de Florida, las Antillas o del Pacífico. La toxina es producida por ciertos dinoflagelados, organismos marinos microscópicos que sirven de alimento a los peces. La toxina se acumula en su carne. Los peces más grandes y viejos (como los meros, los pargos y el pez real) son más tóxicos que los pequeños y jóvenes. El sabor del pescado no se altera. Los métodos de procesamiento habituales, incluyendo la cocción, no puede destruir la toxina.

Los síntomas iniciales, retortijones abdominales, náuseas, vómitos y diarrea, pueden comenzar entre las 2 y 8 horas siguientes a la ingestión del pescado y durar de 6 a 17 horas. Más adelante, pueden aparecer los siguientes síntomas:

  • Prurito

  • Sensaciones de hormigueo

  • Cefalea

  • Dolores musculares

  • Una inversión de sensaciones de calor y frío

  • Dolor facial

Al cabo de varios meses, las sensaciones poco habituales y el nerviosismo pueden persistir.

Los médicos pueden tratar a las personas afectadas con manitol intravenoso (un fármaco que reduce la inflamación y la presión) pero no se ha podido establecer si tiene algún beneficio.

Intoxicación por tetrodotoxina

La intoxicación por tetrodotoxina es más frecuente en Japón, debido al consumo de pez globo (fugu), un manjar sashimi, pero más de 100 especies de agua dulce y salada contienen tetrodotoxina. Los síntomas son similares a los de la intoxicación por ciguatera. Si se come una gran cantidad de la toxina, los músculos pueden quedar paralizados y la muerte pueden ser el resultado de la parálisis de los músculos que regulan la respiración. La toxina no puede ser destruida por la cocción o la congelación.

Escombroidosis

Los tejidos de algunos peces, como la caballa, el atún, el bonito, el bonito rayado (listado) y el dorado, una vez pescados empiezan a descomponerse y acaban produciendo niveles elevados de histamina. Cuando se ingieren, la histamina provoca un enrojecimiento facial inmediato. También puede producir náuseas, vómitos, dolor de estómago y urticaria pocos minutos después de haber comido el pescado. Los síntomas, frecuentemente confundidos con alergia al marisco, generalmente duran menos de 24 horas. El pescado puede tener sabor picante o amargo. A diferencia de otras intoxicaciones por pescado, esta puede prevenirse con un buen almacenamiento del pescado después de la captura. El tratamiento con antihistamínicos como la difenhidramina y la ranitidina puede aliviar los síntomas.

Intoxicación por mariscos

La intoxicación por mariscos puede producirse desde junio hasta octubre, especialmente en el Pacífico y en las costas de Nueva Inglaterra. Los mariscos como los mejillones, almejas, ostras y vieiras pueden ingerir determinados dinoflagelados venenosos en ciertos momentos en los que el agua adquiere un aspecto rojizo, conocido como marea roja.

Los dinoflagelados producen una toxina que afecta a los nervios (estas toxinas se conocen como neurotoxinas). La toxina, saxitoxina, que produce la intoxicación paralítica por mariscos sigue activa incluso después de haberse cocinado los alimentos.

El primer síntoma, una sensación de hormigueo alrededor de la boca, comienza entre 5 y 30 minutos después de comer. Luego se producen náuseas, vómitos y retortijones, seguidos por debilidad muscular. A veces, la debilidad evoluciona hacia una parálisis de brazos y piernas. La debilidad de los músculos puede ser muy grave y tener un desenlace mortal. Las personas que sobreviven suelen recuperarse totalmente.