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Introducción a las lesiones producidas por el frío

Por Daniel F. Danzl, MD, Professor and Chair, Department of Emergency Medicine, University of Louisville School of Medicine

La piel y los tejidos que se encuentran por debajo de ella se mantienen a una temperatura constante (aproximadamente 37 °C) gracias a la circulación sanguínea y otros mecanismos. La sangre obtiene su calor principalmente de la energía que liberan las células cuando queman (metabolizan) alimentos, un proceso que requiere un aporte estable de alimentos y de oxígeno. Para que todas las células y los tejidos del organismo funcionen correctamente, es necesario que el cuerpo mantenga una temperatura normal. En una persona con una temperatura corporal baja, la mayoría de los órganos, en especial el corazón y el cerebro, se ralentizan y finalmente dejan de funcionar.

La temperatura corporal desciende cuando la piel se expone a un ambiente más frío. En respuesta a esta disminución en la temperatura, el organismo utiliza varios mecanismos protectores para generar calor adicional. Por ejemplo, los músculos producen calor extra cuando tiritamos. Los vasos sanguíneos pequeños que se encuentran en la piel se estrechan (constriñen) para desviar más sangre hacia órganos vitales, como el corazón y el cerebro. Sin embargo, como la cantidad de sangre caliente que llega a la piel es menor, las zonas del cuerpo como los dedos de las manos y los pies, las orejas y la nariz se enfrían con mayor rapidez. Si la temperatura corporal desciende muy por debajo de los 31 °C, estos mecanismos protectores dejan de funcionar y el organismo no puede calentarse. Si la temperatura corporal desciende por debajo de los 28 °C, puede sobrevenir la muerte.

Las lesiones debidas al frío son poco probables, incluso en climas extremadamente fríos, si la piel, los dedos de las manos y de los pies, las orejas y la nariz están bien protegidos o solo quedan expuestos muy brevemente al frío. El riesgo de lesiones por frío aumenta en las siguientes circunstancias:

  • Cuando el flujo de sangre es demasiado lento

  • Cuando la ingesta de alimentos es inadecuada

  • Cuando se producen deshidratación o agotamiento

  • Cuando el ambiente es húmedo o cuando una parte del cuerpo entra en contacto con algo húmedo

  • Cuando la persona entra en contacto con una superficie de metal

  • Cuando el oxígeno disponible es insuficiente, como ocurre con la altitud

Mantenerse caliente en un entorno frío requiere varias capas de ropa, preferiblemente de lana o fibras sintéticas como el polipropileno, porque estos materiales aíslan incluso cuando están mojados. Como el cuerpo pierde una gran cantidad de calor por la cabeza, es fundamental usar un sombrero que abrigue. También es útil comer suficiente y beber suficientes líquidos (en especial líquidos calientes). Los alimentos proporcionan combustible para ser quemado y los líquidos calientes suministran directamente calor y previenen la deshidratación. Deben evitarse las bebidas alcohólicas porque el alcohol ensancha (dilata) los vasos sanguíneos que se encuentran en la piel, lo cual hace que el cuerpo se sienta momentáneamente caliente, pero en realidad causa una pérdida de calor mayor.

¿Sabías que...?

  • El consumo de bebidas alcohólicas en realidad hace que cuerpo esté más frío porque el ensanchamiento de los vasos sanguíneos que hace que una persona se siente caliente permite se escape más calor del cuerpo.

Las lesiones provocadas por el frío incluyen hipotermia, congelamiento parcial o de primer grado, sabañones (perniosis), pie de trinchera (pie de inmersión) y congelación. Otros problemas relacionados con el frío incluyen el síndrome de Raynaud (ver Síndrome de Raynaud) y reacciones alérgicas al frío (ver Alergia física).

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