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Contusiones y laceraciones cerebrales

Por James E. Wilberger, MD, Allegheny General Hospital, Pittsburgh;Drexel University College of Medicine ; Derrick A. Dupre, MD, Allegheny General Hospital

Las contusiones cerebrales son lesiones traumáticas del cerebro habitualmente causadas por un impacto directo y violento en la cabeza. Las laceraciones cerebrales son desgarros del tejido cerebral causados por un cuerpo extraño o la penetración de un fragmento de hueso por fractura de cráneo.

  • Los accidentes de tráfico y los golpes en la cabeza son causas frecuentes de hematomas y desgarros del tejido cerebral.

  • Se desarrollan síntomas de traumatismo craneal moderado o grave.

  • Se realiza una tomografía computarizada.

  • La persona debe ser observada en el hospital y, a veces, se requiere una intervención quirúrgica.

En las contusiones y los desgarros cerebrales existe lesión cerebral estructural y, por tanto, son más graves que las conmociones. Las contusiones son ocasionadas por la aceleración súbita del cerebro después de una sacudida, como ocurre con un traumatismo fuerte o por una desaceleración repentina, como ocurre cuando la cabeza en movimiento choca contra un objeto fijo (por ejemplo, cuando una persona se golpea la cabeza contra el salpicadero o el volante en un choque frontal de un vehículo a motor). El cerebro resulta afectado en el sitio del impacto y en el lado opuesto, al golpear el interior del cráneo. Las contusiones y los desgarros causan hemorragia o inflamación cerebral.

Si las contusiones y los desgarros son muy pequeños, el daño cerebral puede ser mínimo, con pocos síntomas o con los síntomas de un traumatismo craneal leve. Sin embargo, con lesiones más importantes, o si la inflamación o la hemorragia de una lesión pequeña son graves, las personas tienen síntomas de traumatismo craneal grave (ver Traumatismo craneal grave). Por ejemplo, a menudo están inconscientes por un tiempo corto (como unos pocos minutos o menos) o por un tiempo más prolongado. Cuando despiertan, a menudo las personas se encuentran soñolientas, confusas, inquietas o agitadas. También experimentan vómitos, convulsiones o trastornos del equilibrio o de la coordinación. La capacidad de pensar, controlar las emociones, moverse, sentir, hablar, ver, oír, oler y recordar resulta afectada. Una lesión más grave causa inflamación en el cerebro, dañando aún más el tejido cerebral. La hernia cerebral, si se produce, puede llevar al coma.

La tomografía computarizada (TC) se realiza para diagnosticar una contusión o un desgarro. Si la hemorragia y el edema son menores, las personas se hospitalizan y observan, por lo general hasta una semana. Si la hemorragia es importante, las personas se tratan como si tuvieran un traumatismo craneal grave (ver Traumatismo craneal grave). Las personas afectadas suelen ser ingresadas en una unidad de cuidados intensivos. Los médicos mantienen la presión arterial y los niveles sanguíneos de oxígeno y dióxido de carbono en niveles estables. Según el caso, se administra oxígeno suplementario, ventilación mecánica, analgésicos y sedación. La fiebre y las convulsiones se tratan.

Para medir la presión en el cerebro, se implanta un manómetro de presión intracraneal o se inserta un catéter en uno de los espacios internos (ventrículos) del cerebro. Si la hemorragia provoca hernia, es necesario el drenaje quirúrgico de la sangre para evitar la compresión del cerebro. Sin embargo, si la eliminación de la sangre implica eliminar tejido cerebral, la función cerebral puede deteriorarse.