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Fiebre de Oroya y verruga peruana

(Enfermedad de Carrión)

Por Larry M. Bush, MD, Affiliated Associate Professor of Medicine;Affiliated Professor of Biomedical Sciences, University of Miami-Miller School of Medicine;Charles E. Schmidt College of Medicine, Florida Atlantic University ; Maria T. Perez, MD, Associate Pathologist, Department of Pathology and Laboratory Medicine, Wellington Regional Medical Center, West Palm Beach

Información:
para pacientes

La fiebre de Oroya y la verruga peruana son infecciones causadas por Bartonella bacilliformis. La fiebre de Oroya se produce después de la exposición inicial al patógeno; la verruga peruana aparece después de la recuperación de la infección primaria.

Estas enfermedades son endémicas solamente de las zonas andinas de Colombia, Ecuador y Perú, y se transmiten de una persona a otra a través de mosquitos del género Phlebotomus (Ver también Generalidades de infecciones por Bartonella).

Fiebre de Oroya

Los síntomas incluyen fiebre y anemia grave, que puede aparecer de forma repentina o gradual. La anemia es principalmente hemolítica, pero también se produce mielosupresión. Pueden presentarse dolores musculares y articulares, cefalea intensa y, en ocasiones, delirio y coma. Es posible una bacteriemia por una sobreinfección con Salmonella u otro microorganismo coliforme. La tasa de mortalidad puede exceder el 50% en pacientes sin tratamiento.

El diagnóstico se confirma con hemocultivos. Dado que la fiebre de Oroya a menudo se complica con una bacteriemia por Salmonella, el tratamiento de elección consiste en la administración de 500 a 1.000 mg de cloranfenicol por vía oral, cada 6 horas, durante 7 días. Algunos médicos añaden otro antibiótico, por lo general doxiciclina o un β-lactámico, pero también se han usado con éxito trimetoprima/sulfametoxazol (TMP/SMX), macrólidos y fluoroquinolonas.

Verruga peruana

Este cuadro se manifiesta en forma de múltiples lesiones cutáneas que se asemejan mucho a la angiomatosis bacilar; estos nódulos cutáneos sobreelevados, de color rojo purpúreo, generalmente aparecen en los miembros y en la cara. Las lesiones pueden persistir por meses a años, y acompañarse por dolor y fiebre.

La verruga peruana se diagnostica por su apariencia, y a veces mediante la biopsia que muestra angiogénesis dérmica. El tratamiento con la mayoría de los antibióticos produce remisión, pero son comunes las recidivas y es necesario que la terapia sea prolongada. El tratamiento típico consiste en la administración de 15 a 20 mg/kg de estreptomicina una vez al día por vía IM, durante 10 días, o 10 mg/kg de rifampicina diarios por vía oral, durante 10 a 14 días. Se ha usado también con éxito ciprofloxacina en 2 dosis diarias de 500 mg orales durante 7 a 10 días, al igual que azitromicina.