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Triquinosis

(Triquiniasis)

Por Richard D. Pearson, MD, Professor of Medicine and Pathology, Associate Dean for Student Affairs, University of Virginia School of Medicine

Información:
para pacientes

La triquinosis es la infección por Trichinella spiralis o especies de Trichinella relacionadas. Sus síntomas consisten en irritación gastrointestinal seguida de edema periorbitario, dolor muscular, fiebre y eosinofilia. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y en pruebas serológicas. La biopsia muscular puede confirmar el diagnóstico, pero rara vez se considera necesaria. El tratamiento consiste en mebendazol o albendazol y, si los síntomas son graves, debe asociarse prednisona.

La triquinosis se identifica en todo el mundo. Además del agente clásico Trichinella spiralis, la triquinosis puede deberse a T. pseudospiralis, T. nativa, T. nelsoni, y T. britovi en diferentes localizaciones geográficas.

Fisiopatología

El ciclo vital se mantiene debido a que los animales reciben como alimento (p. ej., cerdos, caballos) o ingieren (p. ej., osos, zorros, jabalíes) a otros animales cuyos músculos estriados contienen larvas infecciosas enquistadas (p. ej., roedores). Los seres humanos se infectan al comer carne cruda, poco cocinada o poco procesada de animales infectados, sobre todo cerdos, jabalíes salvajes u osos. Las larvas salen de sus quistes en el intestino delgado, penetran en la mucosa y se transforman en adultas en 6 a 8 días. Las hembras miden alrededor de 2,2 mm de longitud y los machos alrededor de 1,2 mm. Las hembras maduras liberan larvas vivas durante 4 a 6 semanas y luego mueren o son expulsadas del cuerpo. Las larvas recién nacidas migran a través de la corriente sanguínea y la sangre, pero sólo sobreviven dentro de las células musculares esqueléticas estriadas. Las larvas se esquistan completamente en 1 a 2 meses y permanecen viables durante varios años como parásitos intracelulares. Por último, las larvas muertas se reabsorben o se calcifican. El ciclo sólo continúa si otro carnívoro ingiere las larvas enquistadas.

Signos y síntomas

Muchas infecciones son asintomáticas o leves. Durante la primera semana, el paciente puede presentar náuseas, cólicos abdominales y diarrea. Una o 2 semanas después de la infección, comienzan los signos y los síntomas sistémicos, como edema facial o periorbitario, mialgia, fiebre persistente, cefalea y hemorragias y petequias subconjuntivales. El dolor ocular y la fotofobia a menudo preceden la aparición de la mialgia.

Los síntomas generados por la invasión muscular pueden ser similares a los de la miositis. El paciente puede presentar dolor en los músculos respiratorios, el habla, la masticación y la deglución. En las infecciones graves puede aparecer disnea significativa.

La fiebre suele ser remitente, con elevaciones de hasta 39°C o más, persistencia de temperaturas elevadas durante varios días y luego descensos graduales. La eosinofilia suele comenzar cuando las larvas recién nacidas invaden los tejidos, es máxima entre 2 y 4 semanas después de la infección y disminuye progresivamente a medida que las larvas se enquistan.

En las infecciones graves, la inflamación puede provocar complicaciones cardíacas (miocarditis, insuficiencia cardíaca, arritmias), neurológicas (encefalitis, meningitis, trastornos visuales o auditivos, convulsiones) o pulmonares (neumonitis, pleuritis). La muerte puede ser secundaria a miocarditis o encefalitis.

Los signos y síntomas resuelven gradualmente y la mayoría desaparece hacia el tercer mes, cuando las larvas se enquistan por completo en las células musculares y se eliminan de los demás órganos y tejidos. Las mialgias indefinidas y el cansancio pueden persistir varios meses. Las infecciones recurrentes por T. nativa, que se identifican en regiones septentrionales, pueden causar diarrea crónica.

Diagnóstico

  • Enzimoinmunoensayo

  • Rara vez, biopsia muscular

No se desarrollaron pruebas específicas para el diagnóstico del estadio intestinal. Después de la segunda semana de infección, una biopsia muscular puede detectar larvas y quistes, pero en general no se considera necesaria. La inflamación generalizada del tejido muscular indica una infección reciente.

Se utilizaron algunas pruebas serológicas, pero el enzimoinmunoensayo con antígeno excretor-secretor de T. spiralis parece ser el modo más rápido para detectar la infección y se emplea en los Estados Unidos. Los anticuerpos a menudo no se identifican durante las primeras 3 a 5 semanas de la infección, de manera que la evaluación debe repetirse 1 vez a la semana si los resultados iniciales son negativos. Dado que los anticuerpos persisten varios años, las pruebas serológicas son más útiles si primero son negativas y luego se positivizan. Las pruebas serológicas y la biopsia muscular se consideran estudios complementarios, dado que pueden ser negativos en un paciente con triquinosis. La evaluación de la piel con antígenos de la larva no se considera un método fiable.

Las enzimas musculares (creatina cinasa y lactato deshidrogenasa) aumentan en el 50% de los pacientes y se correlacionan con la obtención de resultados anormales en los electromiogramas.

La triquinosis debe distinguirse de

  • La fiebre reumática aguda, la artritis aguda, el angioedema y la miositis

  • Las enfermedades febriles, como tuberculosis, fiebre tifoidea, sepsis y fiebre ondulante

  • La neumonitis

  • Las manifestaciones neurológicas de meningitis, encefalitis y poliomielitis

  • La eosinofilia debida a linfoma de Hodgkin, leucemia eosinófila, poliarteritis nudosa o enfermedad causada por otros neumatodos migratorios

Tratamiento

  • Tratamiento sintomático

  • Mebendazol o albendazol para eliminar los helmintos adultos

Los antihelmínticos eliminan los parásitos adultos del tubo digestivo, pero es probable que ejerzan pocos efectos sobre las larvas enquistadas.

Pueden indicarse 400 mg de albendazol por vía oral dos veces al día, durante 8 a 14 días, o 200 a 400 mg de mebendazol por vía oral tres veces al día durante 3 días, seguido por 400 o 500 mg 3 veces al día durante 10 días.

Los analgésicos (p. ej., antiinflamatorios no esteroides, opiáceos) pueden ayudar a aliviar los dolores musculares. En pacientes con manifestaciones alérgicas graves o compromiso miocárdico o del SNC, deben administrarse entre 20 y 60 mg de prednisona 1 vez al día durante 3 o 4 días, cuya dosis luego se disminuye gradualmente durante 10 a 14 días.

Prevención

La triquinosis se previene mediante la cocción adecuada de la carne hasta que quede de color marrón (71°C, 160°F, uniforme). Las larvas suelen poder destruirse mediante la congelación de la carne a 17°C (−1°F) durante 3 semanas o a 30°C (22°F) durante 6 días, pero la T. nativa es relativamente resistente. El ahumado, la cocción en microondas o el salado no destruyen las larvas en forma fiable.

Los cerdos domésticos no deben alimentarse con productos cárnicos poco cocidos.

Conceptos clave

  • Los seres humanos se infectan al comer carne cruda, poco cocinada o poco procesada de animales infectados, sobre todo cerdos, jabalíes salvajes u osos.

  • Las larvas desenquistan en el intestino delgado, penetrar en la mucosa, y convertirse en adultos que liberan larvas vivas; las larvas migran a través del torrente sanguíneo y se enquistan en las células del músculo esquelético estriado.

  • Sus síntomas comienzan con irritación gastrointestinal seguida de edema periorbitario, dolor muscular, fiebre y eosinofilia.

  • Las manifestaciones se resuelven gradualmente hacia el tercer mes, cuando las larvas se enquistan por completo, aunque pueden persistir los dolores musculares difusos y la fatiga durante meses.

  • Diagnosticar mediante enzimoinmunoensayo.

  • Tratar los síntomas (p. ej., con analgésicos para el dolor y prednisona para las manifestaciones alérgicas o el compromiso del SNC o el miocardio); los antihelmínticos matan a los gusanos adultos pero tienen poco efecto sobre las larvas enquistadas.

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