Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Revisión sobre el conductor anciano

Por David B. Carr, MD, Washington University School of Medicine–Older Adult Health Center ; Peggy P. Barco, MS, BSW, OT/L, Washington University Medical School;The Rehabilitation Institute of Saint Louis

Información:
para pacientes

1 iOS Android

Para los adultos, la conducción es el medio de transporte independiente más importante. En 2011, había 35 millones de conductores con licencia ≥ 65 años en los EE.UU., incluyendo a muchos ≥ 80 años ( Porcentaje de conductores según Edad y Sexo). La enfermedad progresiva que deteriora la conducción en los adultos mayores puede tener dos resultados adversos graves: lesiones o muerte como consecuencia de un accidente de vehículo de motor (MVC) o el cese de la conducción.

Porcentaje de conductores según Edad y Sexo

Edad

Hombres

Mujeres

60–69

95,1%

88,2%

70–79

90,8%

77,1%

≥ 80

77,4%

52,4%

Adaptado de los EE.UU. Encuesta Nacional de Transporte en Hogares del Departamento de Transporte del año 2009

Los conductores ancianos tienen una incidencia anual promedio más baja de accidentes con vehículos en comparación con conductores de todas las edades. No obstante, dado que el número de kilómetros (millas) conducidos por año también desciende con la edad ( Número de millas anuales por conductor según la edad, 2009.), la tasa de accidentes por kilómetro (milla) en conductores 70 años es mayor que en conductores de cualquier edad, salvo en < 20 años (ver figura Accidentes de tránsito por 100 millones de millas conducidas según la edad (2008-2009).). La tasa general de mortalidad por accidentes de tránsito ha bajado en los adultos mayores—al igual que para la gente de todas las edades (ver figura Tasas de mortalidad por accidentes de tránsito según la edad (2002-2011). )—probablemente debido a la mejora en los vehículos, la mejor atención de traumas, y mejoras viales. Los conductores mayores también tienen la tasa de accidentes más bajo absoluta por año. Sin embargo, los más ancianos (> 80 años) tienen las tasas de mortalidad más altas por accidentes de tránsito por cada 100.000 habitantes entre todos los grupos etarios. Esto, teniendo en cuenta su menor número absoluto de accidentes de tránsito, indica un mayor grado de vulnerabilidad para un accidente dado. En 2008, > 5.500 adultos mayores murieron, y > 183 000 resultaron heridos en accidentes de tránsito en los EE.UU.

Número de millas anuales por conductor según la edad, 2009.

Edad del conductor

Millas Anuales

16−19

6.244

20–34

13.709

35–54

15.117

55–64

12.528

≥ 65

8.250

Adaptado de los EE.UU. Encuesta Nacional de Transporte en Hogares del Departamento de Transporte del año 2009.

Accidentes de tránsito por 100 millones de millas conducidas según la edad (2008-2009).

Figura de información en línea de compañía de seguro automotor; usado con permiso. Disponible en http://news.onlineautoinsurance.com/consumer/aaa-study-older-drivers-98576. Datos adaptados de la AAA Foundation for Traffic Safety.

Tasas de mortalidad por accidentes de tránsito según la edad (2002-2011).

Adaptado de National Highway Traffic Safety Administration's (NHTSA) Safety Facts 2011. Disponible en http://www-nrd.nhtsa.dot.gov/Pubs/811745.pdf.

La conducción segura requiere la integración de procesos visuales, físicos y cognitivos complejos, y algunos conductores ancianos pueden presentar deficiencias leves a moderadas en alguna de estas áreas. Muchos de estos individuos autorregulan con éxito su comportamiento y compensan las deficiencias evitando horas de tráfico intenso, reduciendo la velocidad del vehículo, limitando la distancia de los viajes y evitando la conducción durante el crepúsculo, la noche o con mal clima. Asimismo, los conductores ancianos tienden a ser más cautos, conducen más despacio y se arriesgan menos. Sin embargo, algunos ancianos niegan o no son conscientes de estas limitaciones (p. ej., alteraciones visuales, demencia, mayor tiempo de reacción) o desean mantener su independencia, y continúan conduciendo a pesar de estas alteraciones importantes en sus capacidades, necesarias para una conducción segura.

La mayoría de los accidentes de tránsito que involucran a ancianos se producen durante el día y en la semana. A menudo, estos accidentes son el resultado de una falla al interpretar la prioridad de paso, una señal de detención o una luz roja de un semáforo, o de no mantener el carril correcto, y tienden a producirse en situaciones más complejas (p. ej., cuando el automóvil atraviesa intersecciones, gira a la izquierda o se introduce en una zona con tráfico). Los accidentes de tránsito tienen más probabilidades de afectar a múltiples vehículos y de provocar lesiones graves y muertes. A diferencia de los conductores más jóvenes, en los accidentes de tránsito con conductores de edad avanzada, el alcohol, los mensajes de texto, el uso de teléfonos móviles, y el exceso de velocidad rara vez juegan un papel; sin embargo, esta situación puede cambiar en futuras cohortes de edad avanzada.

Cuando un anciano tiene un accidente de tránsito, parece ser más vulnerable a sufrir una lesión porque

  • Tiene menor capacidad de soportar traumatismos.

  • Con frecuencia, tiene varias enfermedades asociadas.

  • Muchos accidentes impactan sobre el lado del conductor (p. ej., al girar a la izquierda), por lo cual éste sería más vulnerable a sufrir lesiones.

  • Es más probable que un conductor anciano maneje un auto antiguo no equipado con bolsas de aire (air bag) u otros avances destinados a la protección en los accidentes.

Evaluación

Los profesionales sanitarios están obligados a influir en la toma de decisiones acerca de la capacidad de un individuo de conducir si identifican deficiencias durante un examen habitual, si se manifiesta una enfermedad seria, o si el paciente pide consejo, los miembros de la familia expresan preocupación, o una infracción identifica comportamientos inseguros durante la conducción. El papel del profesional sanitario es implementar evaluaciones funcionales y médicas detalladas relacionadas con la seguridad durante la conducción (ver Evaluación funcional del conductor anciano y ver Evaluación médica del conductor anciano). Otro recurso útil es la American geriatric Association's Physician's Guide to Assessing and Counseling Older Drivers.

Es imporante revisar los antecedentes de conducción; los detalles sobre los hábitos del paciente mientras maneja, los antecedentes de infracciones, accidentes, situaciones que pueden haber generado un accidente o antecedentes de haberse perdido pueden indicar un compromiso general o específico. Las señales de advertencia de conducción insegura de la Asociación de Alzheimer incluyen los siguientes:

  • Olvidar la ubicación de destinos familiares

  • No obedecer las señales de tráfico

  • Tomar decisiones lentas o equivocadas mientras se conduce

  • Conducir a una velocidad inadecuada

  • Enojarse o confundirse mientras conduce

  • Golpear bordillos

  • No mantenerse dentro de los carriles

  • Cometer errores en las intersecciones

  • Confundir los pedales de acelerador y freno

  • Volver más tarde de lo habitual por un camino de rutina

  • Olvidar el destino mientras conduce

Algunos trastornos pueden obligar al profesional de la salud a derivar al paciente al Departamento Estatal de Vehículos Automotores para someterse a una nueva evaluación o para que se apliquen restricciones en relación con el derecho a conducir. (Véase la Physician’s Guide to Assessing and Counseling Older Drivers for state licensing requirements and reporting regulations, Guía médica para la evaluación y asesoramiento del conductor anciano en relación con los requerimientos estatales para obtener la licencia y las regulaciones para la notificación de la National Highway Traffic Safety Administration [NHTSA, Administración Nacional de Seguridad Vial en las Autopistas] ).

Conceptos clave

  • El número de ancianos está aumentando rápidamente.

  • Muchos ancianos deben dejar de conducir, lo que puede provocar consecuencias negativas (p. ej., aislamiento social, depresión, disminución de los destinos a los cuales el individuo puede manejar).

  • Los cambios en la función física, motora, sensitiva, y cognitiva relacionados con la edad y con enfermedades pueden afectar la capacidad de conducir y son responsables del aumento de la tasa de accidentes por kilómetro (milla) conducido.

  • Muchos conductores ancianos autorregulan su comportamiento.

  • Los ancianos son más vulnerables a sufrir lesiones en un accidente en comparación con los más jóvenes.

  • El papel de los profesionales consiste en realizar evaluaciones funcionales y médicas para determinar la seguridad global del paciente para conducir y para realizar recomendaciones a los ancianos y a los miembros de su familia de manera eficiente.

  • En la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) pueden conseguirse los requerimientos estatales para que los ancianos tengan su licencia de conducir.

Recursos en este artículo