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Infección intraamniótica

(Corioamnionitis)

Por Antonette T. Dulay, MD, Assistant Professor, Maternal-Fetal Medicine Division, Department of Obstetrics and Gynecology, The Ohio State University College of Medicine

Información:
para pacientes

La infección intraamniótica (antes llamada corioamnionitis) es la infección del corion, el amnios, el líquido amniótico o la placenta. La infección aumenta el riesgo de complicaciones obstétricas y de problemas en el feto y el recién nacido. Los síntomas incluyen fiebre, dolor uterino a la palpación, flujo vaginal amniótico maloliente y taquicardia materna y fetal. El diagnóstico es por criterios clínicos específicos o, para la infección subclínica, el análisis del líquido amniótico. El tratamiento incluye antibióticos de amplio espectro e inducción del parto.

Típicamente, la infección intraamniótica se produce por una contaminación ascendente a través del tracto genital.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo incluyen:

  • Trabajo de parto pretérmino

  • Nuliparidad

  • Líquido amniótico meconial

  • Monitorización interna fetal o uterina

  • La presencia de patógenos en el tracto genital (p. ej., los que causan infecciones de transmisión sexual o vaginosis bacteriana, estreptococos del grupo B)

  • Múltiples tactos vaginales durante el trabajo de parto en mujeres con rotura prematura de membranas

  • Trabajo de parto prolongado

  • Rotura prematura de membranas pretérmino

Complicaciones

La infección intraabdominal puede producir rotura prematura de membranas pretérmino o un parto pretérmino. Esta infección representa el 50% de los partos antes de las 30 semanas de gestación. Ocurren en el 33% de las mujeres con trabajo de parto pretérmino con membranas intactas, en el 40% de las que tienen rotura prematura de membranas y contracciones en el momento de la internación y en el 75% de las que entran en trabajo de parto después de la internación por rotura prematura de membranas.

Las complicaciones fetales incluyen aumento del riesgo por:

  • Parto prematuro

  • Puntuación de Apgar < 3

  • Infección neonatal (p. ej., sepsis, neumonía, meningitis)

  • Convulsiones

  • Parálisis cerebral

  • Muerte

Las complicaciones maternas incluyen aumento del riesgo por:

  • Bacteremia

  • Necesidad de cesárea

  • Atonía uterina

  • Hemorragia posparto

  • Abscesos pelvianos

  • Tromboembolia

  • Complicaciones de las heridas

También hay riesgos de shock séptico, coagulopatías y síndrome de distrés respiratorio del adulto, pero estos trastornos son poco comunes si se trata la infección.

Signos y síntomas

Por lo general, la infección intraamniótica causa fiebre. Otros hallazgos pueden incluir taquicardia materna, taquicardia fetal, dolor uterino y líquido amniótico maloliente y/o flujo vaginal. Sin embargo, la infección puede no causar síntomas típicos (p. ej., infección subclínica).

Diagnóstico

  • Criterios clínicos

  • Amniocentesis para la probable infección subclínica

En general, el diagnóstico requiere una temperatura materna > 38°C (> 100,4°F) más ≥ 2 de los siguientes signos:

  • Recuento de glóbulos blancos maternos > 15.000 células/μL

  • Taquicardia materna (frecuencia cardíaca > 100 latidos/min)

  • Taquicardia fetal (frecuencia cardíaca > 160 latidos/min)

  • Dolor uterino a la palpación

  • Líquido amniótico maloliente o flujo vaginal

La presencia de signos o síntomas, que puede tener otras causas, es poco fiable. Por ejemplo, el dolor uterino espontáneo o a la palpación puede provenir de un desprendimiento placentario. La taquicardia materna puede deberse al dolor, la anestesia epidural o fármacos (p. ej., adrenalina); la taquicardia fetal puede deberse al uso materno de fármacos o a hipoxemia fetal. Las frecuencias cardíacas materna y fetal también pueden aumentar durante la fiebre. Sin embargo, si no hay una infección intraamiótica, las frecuencias cardíacas regresan a la línea de base cuando se resuelven esos trastornos. Si la taquicardia fetal o materna es desproporcionada o aparece sin tales problemas, o si persiste a pesar de la resolución de estos trastornos, debe sospecharse una infección intraamniótica.

Infección subclínica

El trabajo de parto pretérmino refractario (que persiste a pesar de los tocolíticos) puede sugerir una infección subclínica. Si hay una rotura prematura de membranas antes del término, los médicos también deben considerar la infección subclínica y establecer si está indicado la inducción del trabajo de parto.

La amniocentesis con cultivo del líquido amniótico es la mejor forma de diagnosticar una infección subclínica. Los siguientes hallazgos en el líquido sugieren infección:

  • Presencia de cualquier bacteria o leucocitos usando tinción de Gram

  • Cultivo positivo

  • Niveles de glucemia < 15 mg/dL

  • Recuento de glóbulos blancos > 30 células/μL

  • Vestigios de leucocitoesterasa o niveles extremadamente altos

Otros estudios diagnósticos para infección subclínica están en evaluación.

Tratamiento

  • Antibióticos de amplio espectro y parto

El tratamiento es la administración de antibióticos IV de amplio espectro más inducción del parto. Un régimen antibiótico intraparto típico es ampicilina 2 g IV cada 6 h más gentamicina 1,5 mg/kg IV cada 8 h. Por cuánto tiempo se administran los antibióticos varía, dependiendo de las circunstancias individuales (p. ej., qué tan alta fue la fiebre, cuando fue el último pico febril en relación al parto). Los antibióticos reducen el riesgo de morbilidad debida a infección de la madre y el neonato.

Prevención

El riesgo de infección intraamniótica disminuye si se evitan los exámenes digitales pelvianos en mujeres con rotura prematura de membranas pretérmino (ver Rotura prematura de membranas (RPM)). Los antibióticos de amplio espectro también se dan a las mujeres con RPM pretérmino para prolongar la latencia hasta el parto y disminuir el riesgo de morbilidad y mortalidad infantil.

Conceptos clave

  • La infección intraamniótica puede ser subclínica y relativamente asintomática.

  • Considerar el diagnóstico cuando se está en presencia de taquicardia fetal o materna o trabajo de parto prematuro refractario, así como cuando las mujeres tienen los síntomas más clásicos de infección (p. ej., fiebre, secreción, dolor, sensibilidad).

  • Considerar la posibilidad de analizar y cultivar el líquido amniótico si las mujeres tienen un trabajo de parto prematuro refractario o RPM pretérmino.

  • Tratar la infección intraamniótica con antibióticos de amplio espectro y finalización del embarazo.