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Síndrome premenstrual (STPM)

(Tensión premenstrual)

Por JoAnn V. Pinkerton, MD, University of Virginia Health System

Información:
para pacientes

El síndrome premenstrual se caracteriza por irritabilidad, ansiedad, labilidad emocional, depresión, edema, dolor en las mamas y cefaleas, de 7 a 10 días antes y en general hasta pocas horas después de comenzar la menstruación. El diagnóstico es clínico, a menudo basado en los síntomas narrados por la paciente. El tratamiento es sintomático e incluye dieta, fármacos y asesoramiento.

Alrededor del 20 al 50% de mujeres en edad reproductiva tienen SPM; aproximadamente el 5% tiene una forma severa del síndrome que se denomina trastorno disfórico premenstrual.

Etiología

Se desconoce la causa. Las posibles causas o factores contribuyentes incluyen múltiples factores endocrinos (p. ej., hipoglucemia, otros cambios en el metabolismo de los hidratos de carbono, hiperprolactinemia, fluctuaciones en los niveles de estrógenos y progesterona circulantes, respuesta anormal a los estrógenos y la progesterona, exceso de aldosterona o ADH), y una predisposición genética. Los estrógenos y la progesterona pueden causar retención transitoria de líquidos, al igual que el exceso de aldosterona o de ADH.

Se cree que la deficiencia de serotonina contribuye, ya que las mujeres que se ven más afectadas por el síndrome premenstrual (SPM) tienen niveles de serotonina bajos y porque los ISRS (que aumentan la serotonina) a veces alivian los síntomas del síndrome premenstrual. Las deficiencias de Mg y Ca también pueden contribuir.

Signos y síntomas

El tipo y la intensidad de síntomas varían de mujer en mujer y de ciclo en ciclo. Los síntomas duran de unas pocas horas a 10 días; en general, finalizan cuando comienza la menstruación. Los síntomas pueden ser más graves durante el estrés o la perimenopausia. En las mujeres perimenopáusicas, los síntomas pueden persistir hasta después de la menstruación.

Los síntomas más comunes son irritabilidad, ansiedad, agitación, enfado, insomnio, dificultad para concentrarse, letargia, depresión y cansancio extremo. La retención de líquidos causa edema, aumento transitorio de peso y turgencia y dolor mamarios. Puede haber pesadez o presión pelvianas y dolor de espaldas. Algunas mujeres, especialmente las jóvenes, presentan dismenorrea al comenzar la menstruación. Otros síntomas inespecíficos son cefaleas, vértigo, parestesias en las extremidades, síncope, palpitaciones, estreñimiento, náuseas, vómitos y cambios en el apetito. También puede haber acné y neurodermatitis. Los trastornos cutáneos preexistentes pueden empeorar, al igual que los problemas respiratorios (p. ej., alergias, infección) y oculares (p. ej., alteraciones visuales, conjuntivitis).

Trastorno disfórico premenstrual

Algunas mujeres tienen síntomas graves del síndrome premenstrual regularmente y sólo durante la segunda mitad del ciclo menstrual; los síntomas terminan con la menstruación o poco después. El humor es marcadamente depresivo, y también aparecen ansiedad, irritabilidad y labilidad emocional. Puede haber pensamientos suicidas. El interés por las actividades diarias disminuye. En contraste con el SPM, el trastorno disfórico premenstrual (TDPM) causa síntomas que son lo suficientemente graves como para interferir con la rutina diaria o el funcionamiento global. El TDPM es una afección gravemente angustiante, incapacitante, y a menudo infradiagnosticada.

Perlas y errores

  • Considerar el trastorno disfórico premenstrual si la mujer tiene síntomas inespecíficos pero graves justo antes de la menstruación.

Diagnóstico

  • Para el SPM, los síntomas referidos por la paciente.

  • Para el trastorno disfórico premenstrual, criterios clínicos

El síndrome premenstrual se diagnostica basándose en los síntomas físicos (p. ej., meteorismo, aumento de peso, dolor a la palpación de las mamas, edema de manos y pies). Puede pedirse a las mujeres que registren los síntomas diarios. El examen físico y los estudios de laboratorio no son de utilidad.

Si se sospecha un trastorno disfórico premenstrual, debe preguntarse a las mujeres cuáles son los síntomas y su cronología diaria durante 2 ciclos para determinar si los síntomas graves aparecen regularmente. Para diagnosticar el trastorno disfórico premenstrual, las mujeres deben presentar 5 de los síntomas por más de una semana antes de la mentruación y al menos 1 de los síntomas debe estar entre los primeros 4 de los siguientes:

  • Sensación de tristeza, desesperanza y autodesprecio

  • Un sentimiento de tensión o ansiedad

  • Labilidad emocional con llanto fácil

  • Irritabilidad o furia que persiste, lo que lleva a un aumento de los conflictos interpersonales

  • Pérdida del interés por las actividades diarias, que puede hacer que se retire del entorno habitual

  • Disminución de la concentración

  • Cansancio, letargia o falta de energía

  • Cambios en los hábitos alimenticios, incluso comer sin tener hambre

  • Insomnio o hipersomnia

  • Sentimiento de que las cosas la superan o que está fuera de control

  • Síntomas físicos asociados con el síndrome premenstrual

Además, el patrón de síntomas debe haber estado presente durante más de 12 meses, y deben ser lo suficientemente intensos para interferir con las actividades de la vida diaria y la función.

Las pacientes con síntomas de depresión son evaluadas mediante un inventario de depresión o se las refiere a un profesional de la salud mental para una evaluación formal.

Tratamiento

  • Medidas generales

  • A veces, ISRS o manipulación hormonal

El SPM puede ser difícil de tratar. Ningún tratamiento ha probado ser eficaz para todas las mujeres, y pocas mujeres tienen un alivio completo con un único tipo de tratamiento. En consecuencia, el tratamiento puede requerir de prueba y error, así como de paciencia.

El tratamiento es sintomático, comenzando con un descanso y sueño adecuados, ejercicio regular y actividades de relajación. El ejercicio regular puede ayudar a aliviar el meteorismo, así como la irritabilidad, la ansiedad o el insomnio. El yoga ayuda a algunas mujeres. Los cambios en la dieta (aumento de las proteínas, disminución de los azúcares y el complejo vitamínico B, especialmente piridoxina, una forma de vitamina B6, o suplementos de magnesio) puede ayudar, al igual que los consejos y evitar las actividades estresantes. Otras estrategias posibles incluyen evitar ciertos alimentos y bebidas (p. ej., bebidas cola, café, perros calientes, papas fritas, productos enlatados) y comer más de otros (p. ej., frutas, verduras, leche, hidratos de carbono complejos, alimentos ricos en fibra, carnes magras, alimentos ricos en calcio y vitamina D). Los suplementos de Ca y vitamina D también pueden ayudar. La retención de líquidos puede aliviarse reduciendo la ingesta de sodio y tomando diuréticos (p. ej., espironolactona 100 mg por vía oral una vez al día) justo antes de que aparezcan los síntomas. Sin embargo, disminuir la retención de líquidos y tomar diuréticos no alivia todos los síntomas y puede no tener efecto.

Los AINE pueden ayudar a disminuir las molestias, el dolor y la dismenorrea. Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) (p. ej., fluoxetina 20 mg vía oral 1 vez al día) son los medicamentos de elección para reducir la ansiedad, la irritabilidad y otros síntomas emocionales, especialmente si no puede evitarse el estrés. Los ISRS alivian efectivamente los síntomas del trastorno disfórico premenstrual. La clomipramina, administrada durante el ciclo completo o un medio ciclo, alivia efectivamente los síntomas emocionales. Los ansiolíticos pueden ayudar, pero suelen ser menos deseables debido a la posibilidad de dependencia o adicción.

Para algunas mujeres, la manipulación hormonal es efectiva. Las opciones incluyen

  • Anticonceptivos orales

  • Progesterona mediante cápsulas vaginales (200 a 400 mg 1 vez al día)

  • Un progestágeno oral (p. ej., progesterona micronizada 100 mg al acostarse) durante 10 a 12 días antes de la menstruación

  • Un progestágeno de depósito (p. ej., medroxiprogesterona 200 mg IM cada 2 o 3 meses)

Rara vez, para los síntomas graves o refractarios se administra un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina (p. ej., leuprolida 3,75 mg IM, goserelina 3,6 mg subcutánea al mes) con bajas dosis de estrógenos y progestágenos (p. ej., estradiol por vía oral 0,5 mg 1 vez al día más progesterona micronizada 100 mg por la noche) para minimizar las fluctuaciones del ciclo.

En las mujeres con síntomas graves, la ooforectomía bilateral puede aliviar los síntomas, ya que elimina los ciclos menstruales.

La bromocriptina y los inhibidores de la monoaminooxidasa no son útiles.

Conceptos clave

  • Los síntomas del síndrome premenstrual pueden ser inespecíficos y varían de mujer a mujer.

  • El diagnóstico de SPM se basa sólo en los síntomas.

  • Si los síntomas parecen graves e incapacitantes, considerar el TDPM (que a menudo es infradiagnosticado), y pedir a las pacientes que registren los síntomas durante ≥ 2 ciclos; para un diagnóstico de trastorno disfórico premenstrual, se deben cumplir los criterios clínicos.

  • Por lo general, el tratamiento es una cuestión de intentar diversas estrategias para identificar lo que ayuda a una paciente en particular.

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