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Quistes de las glándulas de Bartolino

Por S. Gene McNeeley, MD, Clinical Professor;Chief of Gynecology, Center for Advanced Gynecology and Pelvic Health, Michigan State University, College of Osteopathic Medicine;Trinity Health

Información:
para pacientes

Los quistes de las glándulas de Bartolino están llenos de moco y aparecen a ambos lados del introito vaginal. Son los quistes vulvares grandes más comunes. Los síntomas de quistes grandes incluyen irritación vulvar, dispareunia, dolor al caminar y asimetría vulvar. Los quistes de las glándulas de Bartolino pueden formar abscesos, que son dolorosos y en general tienen un color rojo. El diagnóstico se realiza por el examen físico. Los quistes grandes y los abscesos requieren drenaje y a veces resección; los abscesos requieren antibióticos.

Las glándulas de Bartolino son redondas, muy pequeñas, no son palpables y están localizadas en la profundidad en la cara posterolateral del introito vaginal. La obstrucción del conducto hace que la glándula se agrande con moco, lo que produce un quiste. Las causas de obstrucción son desconocidas. Rara vez, los quistes se producen por una enfermedad venérea o de transmisión sexual (p. ej., gonorrea).

Estos quistes aparecen en el 2% de las mujeres, en general entre los 20 y los 30 años. Con la edad, los quistes son menos frecuentes.

Un quiste puede infectarse y formar un absceso. Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) es cada vez más común en este tipo de infecciones (y en otras infecciones vulvares). Rara vez se originan cánceres de vulva en las glándulas de Bartolino (ver Cáncer de vulva).

Signos y síntomas

La mayoría de los quistes son asintomáticos, pero los quistes grandes pueden irritar e interfir con las relaciones sexuales y el caminar. La mayoría de los quistes no son dolorosos, son unilaterales y se palpan cerca del introito vaginal. Los quistes se distienden y afectan los labios mayores, lo cual causa una asimetría vulvar.

Los abscesos pueden causar dolor vulvar grave y a veces fiebre; son dolorosos y en general, eritematosos. Puede haber flujo vaginal. Puede coexistir una enfermedad de transmisión sexual.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

El diagnóstio en general es a través del examen físico. Si existe una secreción, debe tomarse en una muestra para evaluarse en busca de enfermedades de transmisión sexual. El contenido de los abscesos debe cultivarse. En las mujeres > 40, debe realizarse una toma de biopsia a fin de excluir un cáncer de vulva.

Tratamiento

  • Cirugía para los quistes asintomáticos y para todos los quistes en las mujeres > 40

En las mujeres < 40, los quistes asintomáticos no requieren tratamiento. Los síntomas leves se pueden resolver cuando se utilizan baños de asiento. De lo contrario, los quistes sintomáticos pueden requerir cirugía. Los abscesos también requieren cirugía. Como los quistes a menudo recurren después del drenaje simple, la cirugía apunta a producir una abertura permanente desde el conducto hacia el exterior. En general, se realiza una de las siguientes intervenciones:

  • Colocación de un catéter: puede introducirse un pequeño catéter con balón, el cual se infla y se deja en el quiste durante 4 a 6 semanas; este procedimiento estimula la fibrosis y produce una abertura permanente.

  • Marsupialización: se evierten los bordes del quiste y se suturan al exterior.

Los quistes recidivados pueden requerir una extirpación.

En las mujeres > 40, todos los quistes deben explorarse quirúrgicamente y biopsiarse o extirparse.

Los abscesos también se tratan con regímenes de antibióticos orales que cubren SARM (p. ej., trimetoprima 160 mg/sulfametoxazol 800 mg dos veces o amoxicilina/ácido clavulánico 875 mg por vía oral dos veces al día durante 1 semana) más clindamicina (300 mg por vía oral cuatro veces al día durante 1 semana).

Conceptos clave

  • Para la mayoría de los quistes de las glándulas de Bartolino, se desconoce la causa de la obstrucción ductal; en raras ocasiones, los quistes son el resultado de una enfermedad de transmisión sexual.

  • Los quistes pueden infectarse, a menudo con un SARM, y formar un absceso.

  • En las mujeres > 40, las lesiones que aparentan ser quistes de Bartolino deben biopsiarse para excluir un cáncer de vulva

  • Si las mujeres son > 40 o si los quistes causan síntomas, tratar quirúrgicamente (p. ej., con la inserción de un catéter, marsupialización y/o escisión).

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