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Masa pelviana

Por David H. Barad, MD, MS, Associate Clinical Professor, Department of Obstetrics Gynecology and Women's Health,;Director, Assisted Reproductive Technology, Albert Einstein College of Medicine, Bronx;Center for Human Reproduction

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Una masa pelviana puede detectarse durante el examen ginecológico de rutina.

Etiología

Las masas pelvianas pueden originarse en los órganos ginecológicos (cuello uterino, útero, anexos) o en los pelvianos (intestino, vejiga, uréteres, músculo esquelético, hueso).

El tipo de masa tiende a variar según el grupo etario.

En las bebés, las hormonas maternas recibidas dentro del útero pueden estimular el desarrollo de quistes anexiales durante los primeros meses de vida. Este efecto es raro.

En la pubertad, el líquido menstrual puede acumularse y producir una masa vaginal (hematocolpos) debido a la obstrucción del flujo. En general, la causa es un himen imperforado; otras causas incluyen malformaciones congénitas del útero, el cuello uterino o la vagina.

En las mujeres de edad reproductiva, la causa más común de agrandamiento uterino simétrico es el embarazo, el cual puede ser inesperado. Otra causa común son los miomas uterinos, que pueden extenderse hacia la cavidad peritoneal. Las masas anexiales comunes incluyen los folículos de de Graff (en general, de 5 a 8 cm) que se desarrollan normalmente pero que liberan un óvulo (llamados quistes ováricos funcionales). A menudo, estos quistes resuelven espontáneamente en pocos meses. También pueden ser embarazos ectópicos, cánceres de ovario o de las trompas uterinas, tumores benignos (p. ej., teratomas quísticos benignos) o hidrosalpinxs. La endometriosis puede producir masas únicas o múltiples en cualquier lugar de la pelvis, en general sobre los ovarios.

En las mujeres posmenopáusicas, las masas tienen más probabilidades de ser cancerosas. Muchas masas ováricas benignas (p. ej., endometriomas, miomas) dependen de la secreción de las hormonas ováricas y, por lo tanto, son menos comunes después de la menopausia.

Evaluación

Anamnesis

Debe realizarse una anamnesis completa de los antecedentes generales y ginecológicos. El sangrado vaginal y el dolor pelviano sugieren un embarazo ectópico o, más raro, una enfermedad trofoblástica gestacional. La dismenorrea sugiere una endometriosis o miomas uterinos. En niñas pequeñas, la pubertad precoz puede indicar un tumor ovárico masculinizante o feminizante. En las mujeres adultas, la virilización puede indicar un tumor ovárico masculinizante; la menometrorragia o el sangrado posmenopáusico pueden indicar un tumor ovárico feminizante.

Examen

Durante el examen general, el examinador debe buscar signos de trastornos no ginecológicos (p. ej., digestivos, endocrinos) y de ascitis. Debe realizarse un examen ginecológico completo. Diferenciar las masas uterinas de las anexiales puede resultar difícil. En general, los endometriomas son masas no móviles en el fondo de saco. Los cánceres anexiales, los tumores benignos (p. ej., los teratomas quísticos benignos) y las masas anexiales debidas a embarazos ectópicos son móviles. Los hidrosalpinx en general son masas fluctuanes, dolorosas, no móviles y a veces bilaterales. En las niñas pequeñas, las masas de los órganos pelvianos pueden palparse en el abdomen porque la pelvis es demasiado pequeña para contener tumores grandes.

Estudios complementarios

Si la presencia o el origen (ginecológico o no ginecológico) de una masa no puede determinarse clínicamente, en general un estudio por la imagen puede hacerlo. Usualmente, primero se realiza una ecografía pelviana. Si este estudio no delimita claramente el tamaño, la localización o la consistencia de la masa, otro estudio (p. ej., TC, RM) puede hacerlo. Las masas ováricas con características radiográficas de cáncer (p. ej., un componente sólido, excrecencias de la superficie) exigen una aspiración con aguja o una biopsia. Los marcadores tumorales pueden ayudar en el diagnóstico de tumores específicos (ver Inmunodiagnóstico tumoral).

Las mujeres en edad reproductiva deben ser estudiadas en busca de un embarazo; si la prueba es positiva, los estudios por la imagen no siempre son necesarios (ver Evaluación de la paciente obstétrica : Ecografía) a menos que se sospeche un embarazo ectópico. En las mujeres en edad reproductiva, una masa anexial simple, quística y de paredes finas de 5 a 8 cm (en general, quistes foliculares de de Graff) no requieren más estudios a menos que persistan durante > 3 ciclos menstruales.

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