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Trasplante de intestino delgado

Por Martin Hertl, MD, PhD, Jack Fraser Smith Chair of Surgery and Director of Solid Organ Transplantation, Rush University Medical Center ; Paul S. Russell, MD, John Homans Distinguished Professor of Surgery;Senior Surgeon, Harvard Medical School;Massachusetts General Hospital

Información:
para pacientes

El trasplante del intestino delgado se realiza con poca frecuencia (p. ej., < 200 trasplantes en los EE. UU. en 2008). Está indicado para pacientes que

  • Están en riesgo de muerte a causa de la insuficiencia intestinal secundaria a trastornos intestinales (p. ej., gastrosquisis, enfermedad de Hirschsprung, enteritis autoinmunitaria, enteropatías congénitas tales como enfermedad de inclusión microvellositaria) o resección intestinal (p. ej., para la tromboembolia mesentérica o una enfermedad de Crohn extensa)

  • Desarrollar las complicaciones de la nutrición parenteral total usados para tratar la insuficiencia intestinal (p. ej., insuficiencia hepática, sepsis recurrente, pérdida total del acceso venoso)

  • Tienen tumores que invaden localmente y causan obstrucción, abscesos, fístulas, isquemia o hemorragias (habitualmente, tumores desmoides asociados con poliposis familiar).

Procedimiento

Conseguir un donante con muerte cerebral y corazón latiente es compleja, en parte porque el intestino delgado puede trasplantarse solo, con el hígado o con el estómago, el hígado, el duodeno y el páncreas. El papel de la donanción de familiares vivos en los aloinjeretos de intestino delgado todavía no se ha definido. Los procedimientos varían según el centro médico; los regímenes inmunodepresores tambien varían, pero un régimen típico sería la globulina antilinfocítica para la inducción seguida de dosis altas de tacrolimús y micofenolato mofetil para el mantenimiento.

Complicaciones

La endoscopia semanal está indicada para vigilar el rechazo. Alrededor de un 30 a un 50% de los beneficiarios experimenta uno o más episodios de rechazo dentro del primer año después del trasplante. Los signos y síntomas de rechazo son diarrea, fiebre y dolor cólico abdominal. Los hallazgos endoscópicos incluyen eritema, friabilidad, úlceras y exfoliación de la mucosa; los cambios se distribuyen de forma heterógena, pueden ser difíciles de detectar y pueden diferenciarse de la enteritis por citomegalovirus por los cuerpos de inclusión viral. En la biopsia se observan vellosidades achatadas e infiltrados inflamatorios en la lámina propia. El tratamiento del rechazo agudo se realiza con dosis altas de corticoides o globulina antitimocítica.

Pronóstico

Las complicaciones quirúrgicas afectan al 50% de los pacientes e incluye las filtraciones anastomóticas y biliares, la trombosis de la arteria hepática y la ascitis quilosa. Las complicaciones médicas son la isquemia del injerto y la enfermedad injerto versus huésped causada por el tejido linfoide asociado al intestino trasplantado.

En 3 años, las tasas de supervivencia después del trasplante de intestino delgado aislado son

  • Pacientes: 65%

  • Injertos: > 50%

Las infecciones suelen contribuir a la muerte.

Con el trasplante de hígado e intestino delgado, las tasas de supervivencia son menores porque la intervención es más extensa y la condición del receptor más grave. Sin embargo, después de la fase perioperatoria, las tasas de supervivencia de los pacientes y los injertos son más altas que aquellas después del trasplante de intestino delgado solo, presumiblemente debido a que el hígado trasplantado tiene un efecto protector, al prevenir el rechazo mediante la absorción y la neutralización de los anticuerpos.