Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Toxicidad de los gases durante el buceo

Por Alfred A. Bove, MD, PhD, Chief of Cardiology, Cardiology Section, Temple University School of Medicine

Información:
para pacientes

Diversos gases fisiológicos (p. ej., O2, N2, CO2) y no fisiológicos (p. ej., monóxido de carbono) pueden producir síntomas durante la inmersión.

Toxicidad por oxígeno

La toxicidad por O2 en general se produce cuando la presión parcial de O2 excede las 1,4 atmósferas (atm), equivalente a una profunidad de alrededor de 57 m (187 pies) cuando se respira aire. Los síntomas incluyen parestesias, convulsiones focales, vértigo, náuseas, vómitos y visión limitada. Aproximadamente el 10% de los pacientes tiene convulsiones generalizadas o síncope, que típicamente producen ahogamiento. El riesgo aumenta cuando los buceadores respiran mezclas de O2 y N2 (nitrox) que tiene un mayor porcentaje de O2.

Narcosis por nitrógeno

Cuando se respira aire comprimido a profundidades de > 30 m (> 100 pies), la elevación de la presión parcial de N2 puede ejercer un efecto anestésico similar al del óxido nitroso. La narcosis por nitrógeno (éxtasis de las profundidades) produce signos y síntomas similares a los de la intoxicación etílica (p. ej., deterioro del rendimiento intelectual y neuromuscular, cambios en el comportamiento y de la personalidad). El deterioro del juicio puede producir ahogamiento. A profundidades > 91 m (> 300 pies) pueden aparecer alucinaciones y pérdida de la conciencia.

Como los buceadores se recuperan rápidamente durante el ascenso, el diagnóstico es clínico. El tratamiento incluye un ascenso inmediato pero controlado. La narcosis por nitrógeno puede prevenirse usando helio para diluir el O2 en las inmersiones profundas, porque el helio carece de las propiedades narcóticas del N2. Sin embargo, usando mezclas de helio puro/O2 en inmersiones profundas (> 180 m [> 600 pies]), aumenta el riesgo de presentar síndrome neurológico de alta presión(ver Toxicidad de los gases durante el buceo : Síndrome neurológico por alta presión).

Intoxicación por dióxido de carbono

La intoxicación por CO2 puede ser causada por:

  • Esfuerzo respiratorio inadecuado (hipoventilación)

  • Traje de buceo muy apretado

  • Esfuerzo excesivo

  • Mal funcionamiento del regulador

  • Inmersión profunda

  • La contaminación de suministro de aire por los gases exhalados (como ocurre con una insuficiencia en el depurador de CO2 en un suministro de aire respirador)

La hipoventilación puede aumentar la concentración sanguínea de CO2 y producir disnea y sedación. Los casos graves de intoxicación por CO2 pueden causar náuseas, vómitos, mareos, cefalea, respiración rápida, enrojecimiento, confusión, convulsiones y pérdida de conciencia.

La intoxicación leve por CO2 se sospecha si el buceador tiene con frecuencia cefaleas relacionadas con la inmersión o bajas tasas de consumo de aire.

La intoxicación por CO2 en general se resuelve durante el ascenso; por esto, el análisis de gases en sangre después de una inmersión no detecta ningún aumento de la concentración de CO2. El tratamiento es el ascenso gradual y la finalización del buceo o la corrección de la causa precipitante.

Intoxicación por monóxido de carbono

El monóxido de carbono puede entrar en el aire que respira un buceador si la válvula toma de aire del compresor que cargó el tanque de buceo está situada demasiado cerca del tubo de escape de un motor o si el aceite lubricante de un compresor que funciona mal se calienta lo suficiente para experimentar una combustión parcial, lo que produce monóxido de carbono.

Los síntomas incluyen náuseas, cefalea, debilidad, falta de coordinación y cambios mentales. Los casos graves pueden producir convulsiones, síncope o coma. El diagnóstico se realiza detectando una elevación de la concentración sanguínea de carboxihemoglobina (COHb); las lecturas de la oximetría de pulso no son diagnósticas y habitualmente son normales porque los oxímetros de pulso no distinguen entre la oxihemoglobina y la COHb. Puede analizarse la botella de aire del buceador para detectar monóxido de carbono.

El tratamiento se realiza con O2 al 100% a alto flujo, preferentemente con una mascarilla abierta (no un reciclador), que reduce la semivida de la COHb de las 4 a 8 horas cuando se respira aire ambiente a 40 a 80 minutos. En casos graves, está, se puede considerar el tratamiento con O2 hiperbárico si está disponible. indicada la oxigenoterapia hiperbárica para mejorar la oxigenación tisular y reducir aún más la semivida de la COHb a 15 a 30 minutos; sin embargo, el beneficio del tratamiento de O2 hiperbárico es controvertido. Algunos estudios indican que el tratamiento con O2 hiperbárico disminuye las secuelas neurológicas, pero otros no avalan esta conclusión.

Síndrome neurológico por alta presión

A profundidades 180 m ( 600 pies) puede aparecer un síndrome aún no comprendido del todo de alteraciones neuromusculares y cerebrales, en particular cuando el buceador es comprimido rápidamente mientras respira mezclas de helio/O2. Los síntomas incluyen náuseas, vómitos, temblor fino, incoordinación, mareo, astenia, somnolencia, sacudidas mioclónicas, dolores cólicos abdominales y disminución del rendimiento intelectual y psicomotor. El diagnóstico es clínico. La prevención suele estar acompañada por una reducción de la tasa de compresión.