Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Quemaduras oculares

Por Kathryn Colby, MD, PhD, Professor and Chair, Department of Ophthalmology and Visual Science, The University of Chicago Medicine & Biological Sciences

Información:
para pacientes

1 iOS Android

Quemaduras térmicas

El reflejo de parpadeo o reflejo palpebral suele hacer que el ojo se cierre en respuesta a un estímulo térmico. Es por esto que las quemaduras térmicas tienden a afectar el párpado más que la conjuntiva o la córnea. Las quemaduras palpebrales deben limpiarse con abundante solución salina isotónica estéril seguida de la aplicación de una pomada antimicrobiana (p. ej., bacitracina, 2 veces al día). La mayoría de las quemaduras que afectan la conjuntiva o la córnea son leves y cicatrizan sin secuelas significativas. Ellos son tratados con analgésicos orales (paracetamol con o sin oxicodona), midriáticos ciclopéjicos (p. ej., homatropina al 5% cuatro veces al día), y antibióticos oftálmicos tópicos (p. ej., bacitracina/polimixina B pomada o ciprofloxacina al 0,3% en pomada cuatro veces al día durante 3 a 5 días).

Quemaduras químicas

Las quemaduras de la córnea y la conjuntiva pueden ser graves, en especial cuando están involucrados un ácido o un álcali fuerte. Las quemaduras alcalinas tienden a ser más graves que las quemaduras de ácido.

Perlas y errores

  • Las quemaduras químicas en la córnea y la conjuntiva son una verdadera emergencia; el tratamiento debe comenzar de inmediato.

Las quemaduras deben lavarse inmediatamente con agua abundante o solución salina al 0,9% si se dispone de ella. El ojo puede anestesiarse con una gota de proparacaína al 0,5%, pero la irrigación no debe retrasarse y debe durar al menos 30 minutos. La irrigación puede facilitarse mediante el uso de un cristalino e de irrigación colocado bajo los párpados. En las quemaduras con ácidos y bases, algunos expertos sugieren 1 a 2 horas de irrigación; otros recomiendan medir el pH de la conjuntiva con un papel de pH expandido (que mida un rango limitado de pH para una evaluación más precisa) y continuar la irrigación hasta que el pH sea normal.

Después de la irrigación, hay que examinar los fondos de saco conjuntivales en busca de sustancias incluidas o embebidas en el tejido y limpiarlos con un hisopo para retirar las partículas atrapadas. Se exploran los fondos de sacos superiores usando la doble eversión del párpado (es decir, primero evertiendo el párpado y luego insertando un hisopo debajo del párpado evertido y levantandolo hasta que sea visible el fondo de saco).

La iritis química se sospecha en pacientes con fotofobia (dolor profundo del ojo ante la exposición a la luz) que aparece horas a días después de una quemadura química, y se confirma por el hallazgo de destellos y glóbulos blancos en la cámara anterior durante el examen con lámpara de hendidura. El tratamiento incluye la instilación de un ciclopléjico de acción prolongada (p. ej., una dosis única de homotropina al 2 o 5% o solución de escopolamina al 0,25%). Debido a que los corticoides tópicos pueden producir una perforación de la córnea después de quemaduras químicas, los mismos solo deben ser indicados por un oftalmólogo. Los defectos epiteliales de la córnea se tratan aplicando un ungüento antibiótico (p. ej., eritromicina al 0,5%) 4 veces al día hasta que cicatricen (p. ej., alrededor de 3 a 5 días en quemaduras leves). Los anestésicos tópicos deben evitarse después de la irrigación inicial; el dolor puede tratarse con paracetamol, con o sin oxicodona.

Lasquemaduras químicas graves requiren tratamiento por el oftalmólogo para salvar la visión y prevenir complicaciones mayores, como la uveítis, la perforación del globo y las deformaciones de los párpados. Los pacientes que tienen enrojecimiento significativo del ojo, congestión ciliar (inyección conjuntival importante alrededor del limbo), fotofobia real (o sea, no solo sensibilidad a la luz), zonas avasculares en la conjuntiva o pérdida de epitelio conjuntival o corneana demostrada con la tinción con fluoresceína, deben ser estudiados por un oftalmólogo tan pronto como sea posible no más allá de las 24 horas de la exposición.

Recursos en este artículo