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Obstrucción duodenal

Por William J. Cochran, MD, Clinical Professor, Department of Pediatrics;Associate, Department of Pediatrics GI and Nutrition, Temple University School of Medicine;Geisinger Clinic, Danville, PA

Información:
para pacientes

El duodeno puede obstruirse por atresia, estenosis y compresión de una masa extrínseca.

Atresia duodenal

Esta anomalía es la tercera atresia en orden de frecuencia del aparato digestivo. La incidencia estimada es de 1 cada 20.000 a 40.000 nacidos vivos. La atresia duodenal se debe a la falta de canalización del duodeno embrionario. Alrededor del 25 al 30% de los lactantes con atresia duodenal tienen síndrome de Down. Se observan otras anomalías congénitas, en particular malrotación intestinal, en cerca del 65% de los lactantes con atresia duodenal.

El diagnóstico puede sospecharse en el período prenatal si hay polihidramnios, dilatación intestinal o ascitis. Los lactantes con atresia duodenal presentan polihidramnios, dificultades alimentarias y vómitos, que pueden ser biliosos. El diagnóstico se sospecha por los síntomas y el hallazgo radiológico clásico de doble burbuja: una burbuja corresponde al estómago y la otra, al duodeno proximal; el intestino distal no tiene aire. Si bien una seriada gastroduodenal permite el diagnóstico definitivo, esta debe ser realizada de manera cuidadosa por un radiólogo experimentado en realizar este procedimiento en niños para evitar la aspiración, y no es necesaria si se realizará cirugía en forma inmediata. Si la cirugía se retrasará (p. ej., porque otros problemas médicos, como el síndrome de insuficiencia respiratoria, deben ser estabilizados), se debe realizar un enema de contraste para confirmar que el signo de doble burbuja no se debe a malrotación. Una vez que se sospecha el diagnóstico, los lactantes no deben recibir aporte oral y debe colocarse una SNG para descomprimir el estómago. El tratamiento definitivo es la cirugía.

Estenosis duodenal

Esta anomalía es menos frecuente que la atresia duodenal, pero sus manifestaciones son similares y requiere cirugía. También se asocia con frecuencia a síndrome de Down.

Quiste coledociano o páncreas anular

Estas anomalías pueden obstruir el duodeno por compresión extrínseca.

Clásicamente, los lactantes con quiste coledociano presentan una tríada de dolor abdominal (un hallazgo muy difícil de inferir en el recién nacido), masa en el cuadrante superior derecho e ictericia. Si el quiste es grande, también puede manifestarse por grados variables de obstrucción duodenal. La mayoría de las veces, el quiste coledociano se diagnostica por ecografía. El tratamiento es quirúrgico y requiere resección completa del quiste debido al riesgo de presentar cáncer en su remanente.

El páncreas anular es una anomalía congénita rara, a menudo asociada con síndrome de Down, en la que el tejido pancreático rodea la segunda porción del duodeno, lo que causa obstrucción duodenal; suele manifestarse durante el período neonatal, pero a veces se retrasa hasta la adultez. Los recién nacidos presentan polihidramnios, trastornos alimentarios y vómitos, que pueden ser biliosos. El diagnóstico puede ser sugerido por una placa de rayos X del abdomen que muestra el mismo signo de la doble burbuja que se ve en la atresia duodenal. El diagnóstico puede realizarse también mediante una seriada gastrointestinal y es más definitivo mediante TC o RM. En niños mayores puede hacerse CPRE. El tratamiento es de derivación quirúrgica del páncreas anular con duodenoduodenostomy o gastroyeyunostomía.

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