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Alucinógenos

Por Patrick G. O’Connor, MD, MPH, Professor of Medicine; Chief, Section of General Internal Medicine, Yale University School of Medicine

Información:
para pacientes

Los alucinógenos son un grupo diverso de drogas que pueden causar reacciones idiosincrásicas, extremadamente impredecibles. En general la intoxicación provoca alucinaciones, percepción alterada, deterioro del juicio, ideas de referencia y despersonalización. No hay ningún síndrome de abstinencia estereotipado. El diagnóstico es clínico. El tratamiento consiste en medidas sintomáticas.

Los alucinógenos tradicionales comprenden la dietilamida del ácido lisérgico (LSD), la psilocibina y la mescalina. Todos son derivados de productos naturales:

  • El LSD proviene de un hongo que a menudo contamina la harina de trigo y de centeno

  • La psilocibina proviene de varios tipos de setas

  • La mescalina proviene del cactus peyote

Se han producido decenas de nuevos compuestos sintéticos ("drogas de diseño"), en general basadas en moléculas triptamina o feniletilamina. Las triptaminas comprenden la N,N-dimetiltriptamina (DMT) y 5-metoxi-N,N-diisopropiltriptamina (5-MeO-DIPT).

Para complicar las cosas, muchas drogas ilegales que se venden bajo un solo nombre en realidad contienen otra droga de abuso (a menudo ketamina o fenciclidina PCP), drogas anestésicas, dextrometorfano u otras).

Algunas otras drogas, incluso la marihuana, también tienen propiedades alucinógenas. El término alucinógeno persiste, aunque el consumo de estas drogas puede no causar alucinaciones. Otros términos alternativos, como psicodélicos y psicomiméticos, son incluso menos apropiados.

Fisiopatología

LSD, psilocibina y muchos alucinógenos de diseño son agonistas de los receptores de serotonina. En el caso de la mescalina, una feniletilamina similar a las anfetaminas, no se ha determinado el mecanismo exacto.

El modo de uso y los efectos varían:

  • El LSD se toma por vía oral a partir de papel secante impregnado con la droga o como comprimidos. El comienzo de la acción suele ser de 30 a 60 minutos después de la ingestión; la duración de los efectos puede ser de 12 a 24 h.

  • La psilocibina se toma por vía oral; los efectos suelen durar cerca de 4 a 6 h.

  • La mescalina se toma por vía oral como botones de peyote. El comienzo de los efectos suele ser de 30 a 90 min después de la ingestión; la duración de los efectos es de alrededor de 12 h.

  • La DMT, cuando se fuma, comienza su efecto en 2 a 5 min; la duración de los efectos es de 20 a 60 min (que explica el nombre callejero de "viaje del hombre de negocios").

Se desarrolla un alto grado de tolerancia al LSD que desaparece rápidamente. Los consumidores tolerantes de cualquiera de estas drogas presentan tolerancia cruzada con las otras. La dependencia psíquica presenta grandes variaciones; no existe evidencia de dependencia física o un síndrome de abstinencia.

Signos y síntomas

La intoxicación provoca percepciones alteradas, como sinestesias (p. ej., ver sonidos, escuchar colores), intensificación de sensaciones, aumento de la empatía, despersonalización (sensación de que uno mismo no es real), un sentido distorsionado de la realidad del entorno y cambios del estado de ánimo (en general eufórico, a veces depresivo). A menudo, los consumidores se refieren a la combinación de estos efectos como “un viaje”. Los períodos de intensos efectos psíquicos pueden alternar con períodos de lucidez. El LSD también puede tener varios efectos físicos, como midriasis, visión borrosa, sudoración, palpitaciones y problemas de coordinación. Muchos otros alucinógenos causan náuseas y vómitos. Con todos, se produce deterioro del juicio.

Las respuestas a los alucinógenos dependen de varios factores, como expectativas del consumidor, capacidad para hacer frente a las distorsiones perceptuales y el entorno. Con el LSD puede haber delirios y alucinaciones verdaderas, si bien son raros, como ataques de ansiedad, aprensión extrema y estados de pánico. La psilocibina y la mescalina son más propensas a causar alucinaciones. Cuando se producen reacciones alucinógenas, en general desaparecen con rapidez si se tratan de manera adecuada en un entorno seguro. Sin embargo, algunas personas (sobre todo después de consumir LSD) siguen perturbadas y pueden tener un estado psicótico persistente. No está claro si el consumo de drogas precipita o pone al descubierto posibles estados psicóticos preexistentes o puede causar este estado en personas previamente estables.

Algunas personas, en especial los consumidores a largo plazo o repetidos (sobre todo los de LSD), experimentan efectos aparentes de la droga mucho después de que han interrumpido el consumo. Estas reviviscencias (“flashbacks”) suelen ser ilusiones visuales, pero pueden incluir distorsiones de prácticamente cualquier sensación (como la autoimagen o las percepciones temporales o espaciales) y alucinaciones. Las reviviscencias pueden ser precipitadas por el consumo de marihuana, alcohol o barbitúricos o por estrés o cansancio o pueden aparecer sin razón aparente. No se conocen los mecanismos. Las reviviscencias tienden a disminuir en el transcurso de 6 a 12 meses.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

El diagnóstico suele hacerse por la clínica. No se miden las concentraciones de las drogas. Salvo la PCP, la mayoría de los alucinógenos no se incluyen en las pruebas de detección sistemática de drogas en orina (ver Detección de drogas).

Tratamiento

  • Para la intoxicación aguda, medidas sintomáticas y alivio de la ansiedad

  • Para la psicosis persistente, atención psiquiátrica

Un ambiente tranquilo y relajante con palabras de aliento acerca de que los pensamientos, las visiones y los sonidos extraños son debidos a la droga y desaparecerán pronto suele ser suficiente. Los ansiolíticos (p. ej., lorazepam, diazepam) pueden ayudar a reducir la ansiedad intensa.

Los estados psicóticos persistentes u otros trastornos mentales requieren atención psiquiátrica. Las reviviscencias que son transitorias o no excesivamente angustiantes para el paciente no requieren ningún tratamiento especial. Sin embargo, aquellas asociadas con ansiedad y depresión pueden necesitar ansiolíticos como en el caso de las reacciones adversas agudas.

Ketamina y fenciclidina (PCP)

La ketamina y la fenciclidina son fármacos relacionados que pueden causar intoxicación, a veces con confusión o un estado catatónico. La sobredosis puede causar coma y, en raras ocasiones, muerte.

La ketamina y la fenciclidina (PCP) son anestésicos químicamente relacionados. Estos medicamentos se usan para adulterar o pasar por otros alucinógenos como el LSD.

La ketamina está disponible en forma líquida o en polvo. Cuando se utiliza de forma ilegal, la forma de polvo es típicamente inhalada, pero puede tomarse por vía oral. La forma líquida se administra por vía IV, IM o subcutánea.

La PCP, alguna vez común, ya no se fabrica en forma legal. Sí se fabrica en forma ilegal y se vende en la calle bajo nombres como polvo de ángel, a veces en combinación con marihuana.

Signos y síntomas

La intoxicación, caracterizada por euforia vertiginosa, se produce con las dosis más bajas; a menudo, la euforia es seguida por accesos de ansiedad o labilidad del estado de ánimo. La sobredosis provoca un estado retirado de despersonalización y disociación; cuando las dosis son aún mayores, la disociación puede ser grave, con actitud hostil, ataxia, disartria, hipertonicidad muscular, nistagmo, hiperreflexia y fasciculaciones mioclónicas. Con dosis muy altas puede haber acidosis, hipertermia, taquicardia, hipertensión intensa, coma y convulsiones; la muerte es inusual. Los efectos agudos tienden a remitir después de 30 minutos.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

El diagnóstico suele ser clínico. La ketamina no se detecta en las pruebas de detección sistemática de drogas en orina habituales; debe solicitarse la prueba de cromatografía líquida de alto rendimiento para confirmar el consumo de ketamina.

Tratamiento

  • Medidas sintomáticas

Los pacientes deben mantenerse en un ambiente silencioso y tranquilo, y ser observados de cerca. Las benzodiazepinas pueden utilizarse para tratar las convulsiones. Rara vez es necesario un tratamiento adicional.