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Generalidades de los aneurismas aórticos

Por John W. Hallett, Jr., MD, Clinical Professor of Surgery;Chief Innovation Officer, Medical University of South Carolina;Roper St Francis Healthcare

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Los aneurismas son dilataciones anormales de las arterias como consecuencia del debilitamiento de la pared arterial. Las causas más frecuentes son la hipertensión arterial, la aterosclerosis, las infecciones, los traumatismos y las enfermedades hereditarias o adquiridas del tejido conectivo. Los aneurismas suelen ser asintomáticos, pero también pueden causar dolor y provocar isquemia, tromboembolia, disección espontánea y rotura, que pueden ser mortales. El diagnóstico se basa en estudios de diagnóstico por la imagen (p. ej., ecografía, angiotomografía, angiorresonancia, aortografía). El tratamiento de los aneurismas no rotos requiere la modificación de los factores de riesgo (p. ej., control estricto de la tensión arterial) y estudios de diagnóstico por la imagen de control o cirugía de revascularización con colocación de prótesis mediante cirugía abierta o por vía intravascular, lo que depende del tamaño y la localización de los aneurismas y de la presencia de síntomas. El tratamiento de los aneurismas rotos requiere reparación inmediata con injerto de una prótesis mediante un procedimiento quirúrgico abierto o colocación de una prótesis endovascular (stent).

Los aneurismas, que se definen como un aumento de 50% en el diámetro arterial comparado con el segmento normal, se forman como resultado de una debilidad localizada en la pared arterial. Los aneurismas verdaderos comprometen las 3 capas de la arteria (íntima, media y adventicia). Un seudoaneurisma (aneurisma falso) es una comunicación entre la luz arterial y el tejido conectivo subyacente provocada por la rotura de la arteria; en este caso, se forma una cavidad llena de sangre fuera de la pared vascular, que sella la pérdida cuando se trombosa. Los aneurismas se clasifican en fusiformes (ensanchamiento circunferencial de la arteria) o saculares (evaginación localizada de la pared arterial). Las varias capas de trombos que se forman (trombos laminares) pueden tapizar las paredes de ambos tipos de aneurismas e indican que el flujo sanguíneo distal al aneurisma es normal o casi normal.

Los aneurismas pueden aparecer en cualquier arteria. Los aneurismas de la aorta abdominal (ver Aneurismas de la aorta Abdominal (AAA)) y torácica (ver Aneurismas de la aorta torácica) son los más frecuentes y significativos, mientras que los aneurismas de las ramas principales de la aorta (arterias subclavias y esplácnicas-ver Aneurismas de las ramas de la aorta) son mucho menos frecuentes. Los aneurismas de las arterias periféricas (ver Aneurismas en las arterias periféricas) y del sistema cerebrovascular ver Lesiones vasculares en el encéfalo se analizan en otro apartado.