Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Estenosis tricuspídea

Por Guy P. Armstrong, MD, Consultant Cardiologist, North Shore Hospital, Auckland

Información:
para pacientes

La estenosis tricuspídea es un estrechamiento del orificio tricuspídeo que obstruye el flujo sanguíneo procedente de la aurícula derecha hacia el ventrículo derecho. Casi todos los casos son secundarios a fiebre reumática. Los síntomas incluyen molestias en el cuello debido a una sensación de aleteo, fatiga, piel fría y molestias en el cuadrante superior derecho del abdomen. Las pulsaciones yugulares son prominentes y suele auscultarse un soplo presistólico en el borde esternal izquierdo a la altura del cuarto espacio intercostal, que se incrementa durante la inspiración. El diagnóstico se confirma con ecocardiografía. La estenosis tricuspídea suele ser benigna y no requiere tratamiento específico, pero los pacientes sintomáticos pueden beneficiarse con cirugía.

La estenosis tricuspídea casi siempre es secundaria a una fiebre reumática y el paciente en general presenta insuficiencia tricuspídea concomitante, y también una enfermedad de la válvula mitral (en general, estenosis). Rara vez, la estenosis tricuspídea se debe a LES, mixoma de la aurícula derecha, malformaciones congénitas y tumores metastásicos. La aurícula derecha se hipertrofia y distiende y aparecen secuelas de la insuficiencia cardíaca inducida por la cardiopatía derecha, aunque sin disfunción del ventrículo derecho, que permanece pequeño y se llena en forma insuficiente. Rara vez aparece una fibrilación auricular.

Signos y síntomas

Los únicos síntomas de la estenosis tricuspídea grave son una sensación molesta en el cuello similar a un aleteo (causada por las ondas a gigantes en el pulso yugular), fatiga y piel fría (debido a la disminución del gasto cardíaco) y molestias en el cuadrante superior derecho del abdomen (por la hepatomegalia).

El signo visible principal es una onda a gigante parpadeante con un valle y gradual en las venas yugulares. También puede hallarse una distensión de las venas yugulares que aumenta con la inspiración (signo de Kussmaul). La cara puede adoptar un color oscuro y las venas del cuello dilatarse cuando el paciente está en decúbuto dorsal (signo de sufusión). También puede verse congestión hepática y edema periférico.

En la auscultación, la estenosis tricuspídea suele ser inaudible pero puede producir un chasquido suave de apertura y un soplo mesodiastólico intenso con acentuación presistólica. El volumen del soplo aumenta y su duración se prolonga con maniobras que incrementan el retorno venoso (ejercicio, inspiración, elevación de las piernas, maniobra de Müller) y disminuye, así como su duración, cuando se aplican maniobras que reducen el retorno venoso (posición de pie, maniobra de Valsalva).

Los signos de la estenosis tricuspídea a menudo coexisten con los de la estenosis mitral y son menos prominentes. Los soplos pueden distinguirse a través de la evaluación clínica (ver Distinción entre los soplos de la estenosis tricuspídea y la mitral).

Distinción entre los soplos de la estenosis tricuspídea y la mitral

Característica

Estenosis tricuspídea

Estenosis mitral

Característica

Rasposo

Intenso, de tono grave

Duración

Breve

Prolongado

Momento de aparición

Comienza en la protodiástole y no aumenta de intensidad hasta S1

Aumenta durante la diástole

Factor que lo exacerba

Inspiración

Ejercicio

Localización

Extremo inferior de los bordes paraesternales derecho e izquierdo

Punta del corazón con el paciente en decúbito lateral izquierdo

S1= primer ruido cardíaco.

Diagnóstico

  • Ecocardiografía

El diagnóstico se sospecha por los antecedentes y el examen físico y se confirma con ecocardiografía Doppler, que muestra un gradiente de presión a través de la válvula tricúspide. La estenosis tricuspídea grave está representada por un gradiente anterógrado transvalvular promedio > 5 mm Hg. La ecocardiografía bidimensional revela el engrosamiento de las valvas con disminución de la movilidad y aumento de tamaño de la aurícula derecha. El ECG puede mostrar un aumento del tamaño de la aurícula derecha fuera de proporción para la hipertrofia del ventrículo derecho y ondas P altas "picudas" en las derivaciones inferiores y V1. La radiografía de tórax puede revelar una vena cava superior dilatada y un aumento de tamaño de la aurícula derecha, señalado por el agrandamiento del borde cardíaco derecho. Las enzimas hepáticas aumentan debido a la congestión hepática pasiva.

Rara vez debe usarse cateterismo cardíaco (ver Cateterismo cardíaco) para evaluar la estenosis tricuspídea. Cuando se usa cateterismo (p. ej., para evaluar la anatomía coronaria), suele identificarse un aumento de la presión en la aurícula derecha con descenso lento durante la protodiástole y gradiente de presión diastólica a través de la válvula tricúspide.

Tratamiento

  • Diuréticos y antagonistas de la aldosterona

  • Rara vez se requiere reparación o reemplazo valvular

Hay poca evidencia para guiar el tratamiento. Los pacientes sintomáticos que no serán sometidos a intervención deben recibir una dieta hiposódica, diuréticos y antagonistas de la aldosterona. Los pacientes con estenosis tricuspídeas graves deben someterse a la intervención si son sintomáticos o si se realiza cirugía cardíaca por otras razones. La comisurotomía tricuspídea percutánea con balón podría ser considerada para estenosis tricuspídeas graves sin IT acompañante.

Conceptos clave

  • La estenosis tricuspídea casi siempre es secundaria a una fiebre reumática y a menudo el paciente presenta también insuficiencia tricuspídea y estenosis de la válvula mitral.

  • La auscultación de la estenosis tricuspídea incluye un chasquido suave de apertura y un soplo mesodiastólico intenso con acentuación presistólica; el volumen del soplo aumenta y su duración se prolonga con maniobras que incrementan el retorno venoso (p.ej., ejercicio, inspiración, elevación de las piernas) y disminuye, así como su duración, cuando se aplican maniobras que reducen el retorno venoso (posición de pie, maniobra de Valsalva).

  • El tratamiento incluye diuréticos y antagonistas de la aldosterona; rara vez es necesaria la reparación quirúrgica o el reemplazo.

Recursos en este artículo