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Síncope

Por Lyall A. J. Higginson, MD, Professor of Medicine, University of Ottawa Heart Institute

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El síncope es una pérdida súbita y breve de la conciencia con ausencia de tono postural seguida de recuperación espontánea. El paciente queda inmóvil y flácido y en general tiene los miembros fríos, el pulso débil y la respiración superficial. A veces se producen breves sacudidas musculares involuntarias, que se asemejan a una convulsión.

El presíncope es la percepción de mareos y desmayo inminente sin pérdida real de la conciencia. En general, se describe y se clasifica junto con el síncope porque sus causas son las mismas.

Las convulsiones pueden ocasionar pérdida súbita de la conciencia, pero no son un síncope. No obstante, debe sospecharse el diagnóstico de convulsiones en pacientes con un aparente síncope cuando los antecedentes son poco claros o no están disponibles. Asimismo, las convulsiones no siempre son tónico-clónicas y el síncope verdadero a veces se asocia con una convulsión breve (< 5 segundos).

El diagnóstico depende de una anamnesis minuciosa, relatos de testigos o el examen fortuito durante el evento.

Fisiopatología

La mayoría de los síncopes son el resultado de una irrigación cerebral insuficiente, aunque algunos casos se presentan con flujo sanguíneo adecuado pero con aporte insuficiente de sustratos al cerebro (O2, glucosa o ambos).

Flujo sanguíneo cerebral insuficiente

La mayoría de las deficiencias en el flujo sanguíneo cerebral se deben a una reducción del gasto cardíaco (CO).

La disminución del CO puede ser el resultado de

  • Cardiopatías que obstruyen el tracto de salida

  • Cardiopatías con disfunción sistólica

  • Cardiopatías con disfunción diastólica

  • Arritmias (demasiado rápidas o demasiado lentas)

  • Entidades que reducen el retorno venoso

La obstrucción del tracto de salida puede exacerbarse durante el ejercicio, en presencia de vasodilatación e hipovolemia (en particular en la estenosis aórtica y la miocardiopatía hipertrófica), que pueden precipitar el desarrollo del síncope.

Las arritmias causan síncope cuando la frecuencia cardíaca es demasiado rápida para permitir un llenado ventricular adecuado (p. ej. > 150 a 180 latidos/minuto) o demasiado lenta para lograr un gasto cardíaco acorde a las necesidades del paciente (p. ej., < 30 a 35 latidos/minuto).

El retorno venoso puede disminuir en una hemorragia, aumento de la presión intratorácica, aumento del tono vagal (que también reduce la frecuencia cardíaca) y pérdida del tono simpático (p. ej., secundaria a fármacos, compresión del seno carotídeo, disfunción autónoma). El síncope producido por estos mecanismos (salvo por hemorragia) suele denominarse vasovagal o neurocardiogénico y es frecuente y benigno.

La hipotensión ortostática, una causa benigna frecuente de síncope, se debe a una falla en los mecanismos normales (p. ej., taquicardia sinusal o vasoconstricción) que compensan la disminución transitoria del retorno venoso asociada con la estancia de pie (ver Hipotensión ortostática).

Las enfermedades cerebrovasculares (p. ej., accidentes cerebrovasculares, ataques isquémicos transitorios) rara vez causan síncope, porque la mayoría no compromete las estructuras encefálicas centrales que deben afectarse para ocasionar una pérdida de la conciencia. No obstante, la isquemia de la arteria basilar secundaria a un ataque isquémico transitorio o una migraña puede provocar un síncope. Rara vez, los pacientes con artritis cervical grave o espondilosis desarrollan una insuficiencia vertebrobasilar con síncope cuando mueven la cabeza en determinadas posiciones.

Aporte insuficiente de sustratos

El sistema nervioso central (SNC) requiere O2 y glucosa para funcionar. Incluso aunque el flujo sanguíneo cerebral sea normal, una deficiencia significativa de cualquiera de los sustratos mencionados puede resultar en pérdida de la conciencia. En la práctica, la hipoglucemia es la causa principal de pérdida de la conciencia, porque la hipoxia rara vez aparece de una manera tan súbita como para provocarla (salvo en accidentes de aviación o el buceo). La pérdida de la conciencia secundaria a hipoglucemia no suele ser tan abrupta como la asociada con el síncope o las convulsiones, porque suele haber síntomas de advertencia (excepto en individuos que toman betabloqueantes); sin embargo, el examinador puede no ser capaz de dilucidar la forma de presentación del síncope a no ser que haya testigos del evento.

Etiología

Las causas suelen clasificarse de acuerdo con su mecanismo (ver Algunas causas de síncope).

Las causas más frecuentes son

  • Vasovagal (neurocardiogénico)

  • Idiopática

En muchos casos de síncope nunca se arriba a un diagnóstico de certeza, pero tampoco se advierte un daño evidente. Un porcentaje menor de casos se debe a una causa grave, en general cardíaca.

Algunas causas de síncope

Causa

Hallazgos sugestivos

Abordaje diagnóstico*

Obstrucción del tracto de salida o del tracto de entrada al corazón

Valvulopatía: estenosis aórtica o mitral, tetralogía de Fallot, dehiscencia o trombosis de una prótesis valvular

Pacientes jóvenes o mayores

Síncope a menudo asociado con ejercicio, recuperación rápida

Soplo cardíaco

Ecocardiografía

Miocardiopatía hipertrófica, miocardiopatía restrictiva, taponamiento cardíaco, rotura del miocardio

Pacientes jóvenes o mayores

Síncope a menudo asociado con ejercicio, rápida recuperación

Soplo cardíaco

Ecocardiografía

Tumores o trombos cardíacos

El síncope puede relacionarse con la posición

Suele auscultarse un soplo (puede ser variable)

Embolias periféricas

Ecocardiografía

Embolia pulmonar, embolia de líquido amniótico o, rara vez, embolia aérea

En general, secundaria a émbolos grandes, asociada con disnea, taquicardia o taquipnea

A menudo, factores de riesgo para embolia pulmonar

Dímero-D

Angiotomografía o gammagrafía

Arritmia cardíaca

Bradicardias (p. ej., secundarias a síndrome del nodo sinusal enfermo, bloqueo auriculoventricular de alto grado, fármacos)

El síncope se produce sin signos de alarma y el paciente se recupera de inmediato al despertar

Puede suceder en cualquier posición

Las bradicardias son más frecuentes en ancianos

Paciente que consume fármacos, en particular antiarrítmicos u otros medicamentos que prolongan el intervalo QT en individuos susceptibles

Cardiopatías estructurales

Si los resultados del ECG son inciertos, se puede considerar la monitorización con Holter, un grabador de eventos, o en ocasiones un sistema implantable registrador de eventos (loop recorder)

Estudios electrofisiológicos si se detectan o se sospechan anomalías

Medir las concentraciones séricas de electrolitos si existen fundamentos clínicos para sospechar un desequilibrio (p. ej., consumo de diuréticos, vómitos, diarrea)

Taquicardias, sea supraventriculares o ventriculares (p. ej., secundarias a isquemia, insuficiencia cardíaca, enfermedad miocárdica, fármacos, desequilibrios electrolíticos, displasia arritmogénica del ventrículo derecho, síndrome de QT largo, síndrome de Brugada, preexcitación)

El síncope se presenta sin signos de alarma y el paciente se recupera de inmediato al despertar

Puede suceder en cualquier posición

Consumo de fármacos, en particular antiarrítmicos u otros medicamentos para el corazón

Cardiopatías estructurales

Si los resultados del ECG son inciertos, se puede considerar la monitorización con Holter o un grabador de eventos

Estudios electrofisiológicos si se detectan o se sospechan anomalías

Medir las concentraciones séricas de electrolitos si existen fundamentos clínicos para sospechar un desequilibrio (p. ej., consumo de diuréticos, vómitos, diarrea)

Disfunción ventricular

Infarto agudo de miocardio, miocarditis, disfunción sistólica o diastólica, miocardiopatía

El síncope es un síntoma de presentación inusual del infarto de miocardio (la mayoría de estos pacientes son ancianos), y se manifiesta con arritmia o shock

Troponina sérica

ECG

Ecocardiografía

En ocasiones, resonancia magnética (RM) cardíaca

Taponamiento o constricción pericárdica

Elevación de la onda de la vena yugular; pulso paradójico > 10

Ecocardiografía

A veces, tomografía computarizada (TC)

Vasovagal (neurocardiogénico)

Aumento de la presión intratorácica (p. ej., neumotórax a tensión, tos, esfuerzos para orinar o defecar, maniobra de Valsalva)

Síntomas de alarma (p. ej., mareos, náuseas, sudoración); recuperación habitualmente rápida pero no inmediata (entre 5 y 15 minutos o más, pero en ocasiones llega a horas)

Suele identificarse un factor precipitante

Evaluación clínica

Emoción intensa (p. ej., dolor, miedo, visión de sangre)

Síntomas de alarma (p. ej., mareos, náuseas, sudoración); recuperación rápida pero no inmediata (entre 5 y 15 minutos, pero a veces llega a horas)

Suele identificarse un factor precipitante

Evaluación clínica

Compresión del seno carotídeo

Síntomas de alarma (p. ej., mareos, náuseas, sudoración); recuperación rápida pero no inmediata (entre 5 y 15 minutos, pero en ocasiones llega a horas)

Suele identificarse un factor precipitante

Evaluación clínica

Deglución

Síntomas de alarma (p. ej., mareos, náuseas, sudoración); recuperación rápida pero no inmediata (entre 5 y 15 minutos, pero en ocasiones llega a horas)

Suele identificarse un factor precipitante

Evaluación clínica

Anafilaxia

Fármacos, picaduras de insectos, antecedentes de alergia

Prueba de alergia

Hipotensión ortostática

Fármacos

Los síntomas se desarrollan varios minutos después de asumir la posición de pie

Descenso de la tensión arterial en posición de pie durante la evaluación

Evaluación clínica

En ocasiones, prueba de la mesa basculante

Disfunción neurovegetativa

Los síntomas se desarrollan varios minutos después de asumir la posición de pie

Descenso de la tensión arterial en posición de pie durante la evaluación

Evaluación clínica

En ocasiones, prueba de la mesa basculante

Desacondicionamiento causado por el reposo prolongado en cama

Los síntomas se desarrollan varios minutos después de asumir la posición de pie

Descenso de la tensión arterial en posición de pie durante la evaluación

Evaluación clínica

En ocasiones, prueba de la mesa basculante

Anemia

Cansancio crónico, a veces heces oscuras, menstruaciones abundantes

Hemograma completo

Cerebrovascular

Ataque isquémico transitorio o accidente cerebrovascular de la arteria basilar

En ocasiones, deficiencias de los nervios craneales y ataxia

TC o RM

Migraña

Aura con síntomas visuales, fotofobia; unilateral

Evaluación clínica

Otros

Permanencia prolongada en posición de pie

Evidente en la anamnesis, sin otros síntomas

Evaluación clínica

Embarazo

Mujer sana en edad reproductiva; sin otros síntomas

En general, corresponde a un embarazo temprano o inadvertido

Prueba urinaria de embarazo

Hiperventilación

A menudo se perciben hormigueos peribucales o en los dedos antes del síncope

En general, en un contexto de tensión emocional

Evaluación clínica

Hipoglucemia

Alteración del estado mental hasta el tratamiento, comienzo abrupto de los síntomas, sudoración, piloerección

En general, antecedentes de diabetes o insulinoma

Medición de la glucemia en tira reactiva en una muestra de sangre obtenida por punción digital

Respuesta a la infusión de glucosa

Enfermedades psiquiátricas

No es un verdadero síncope (el paciente puede responder en forma parcial o inconstante durante los eventos)

Examen normal

A menudo, antecedentes de trastornos psiquiátricos

Evaluación clínica

*En todos los casos, debe obtenerse un ECG y una oximetría de pulso.

Algunas causas farmacológicas de síncope

Mecanismo

Ejemplo

Bradicardia

Amiodarona, otros fármacos que limitan la frecuencia cardíaca

β-bloqueantes

Bloqueantes de los canales de calcio (no dihidropiridinas)

Digoxina

Taquicardia

Cualquier fármaco antiarrítmico que prolonga la repolarización (p. ej., procainamida, disopiramida)

Quinidina

Hipotensión ortostática

La mayoría de los antihipertensivos (rara vez, betabloqueantes)

Antipsicóticos (en particular, fenotiazinas)

Doxorrubicina

Levodopa

Diuréticos de asa

Nitratos (asociados o no con un inhibidor de la fosfodiesterasa para la disfunción eréctil)

Quinidina

Antidepresivos tricíclicos

Vincristina

Evaluación

La evaluación debe llevarse a cabo tan pronto como sea posible después del evento, dado que cuanto más alejada se encuentra del síncope, más difícil será arribar al diagnóstico. La información de testigos es bastante útil y debe obtenerse en forma urgente.

Anamnesis

Antecedentes de la enfermedad actual: deben identificarse eventos que producen síncope, como la actividad del paciente (p. ej., ejercicio, discusiones, potencial situación emocional), la posición (p. ej., decúbito o de pie) y, si está de pie, la duración de esta posición. Los síntomas importantes asociados en forma inmediata antes y después del evento incluyen una sensación de pérdida inminente de la conciencia, náuseas, sudoración, visión borrosa o "en túnel", hormigueos en los labios o los dedos, dolor torácico o palpitaciones. La duración del período hasta la recuperación también debería ser comprobada. Deben buscarse testigos para que describan los eventos, en particular, la observación de actividad convulsiva y su duración.

Revisión por aparatos y sistemas: debe averiguarse si el paciente experimenta dolor o presenta alguna lesión, tuvo episodios de mareos o presincopales al despertar y palpitaciones o dolor torácico durante el ejercicio. Es importante consultar a los pacientes acerca de síntomas que sugieran posibles causas, como heces hemáticas o alquitranadas, menstruaciones abundantes (anemia), vómitos, diarrea o poliuria (deshidratación o desequilibrios electrolíticos) y factores de riesgo para embolia pulmonar (cirugía o inmovilización reciente, cáncer documentado, antecedentes de coágulos o estados de hipercoagulabilidad).

Antecedentes de la enfermedad actual: debe averiguarse si el paciente tiene antecedentes de síncopes, enfermedad cardiovascular y trastornos convulsivos. Es preciso identificar los fármacos consumidos por el paciente (en particular, antihipertensivos, diuréticos, vasodilatores y antiarrítmicos- Algunas causas farmacológicas de síncope). En relación con los antecedentes familiares, deben buscarse familiares con cardiopatías o muerte súbita a edad temprana.

Examen físico

Los signos vitales son fundamentales. Deben medirse la frecuencia cardíaca y la tensión arterial con el paciente en decúbito supino y 3 minutos después de ponerse de pie. pulso para identificar irregularidades.

En el examen general, debe determinarse el estado mental del paciente, con detección de confusión o dudas que sugieran un estado postictal o signos de lesión (p. ej., hematomas, edema, hipersensibilidad a la palpación, mordedura de la lengua).

Luego debe auscultarse el corazón para detectar soplos que, en caso de estar presentes, deben evaluarse con maniobras de Valvalsa, en posición sentada o en cuclillas para identificar modificaciones.

La inspección minuciosa de las ondas venosas yugulares (ver figura Ondas venosas yugulares normales.) mientras se palpan las carótidas o se ausculta el corazón puede diagnosticar una arritmia cuando no es posible obtener un ECG.

Algunos médicos comprimen un seno carotídeo con delicadeza durante la monitorización electrocardiográfica con el paciente en decúbito supino para detectar bradicardia o bloqueo auriculoventricular, que sugiere hipersensibilidad del seno carotídeo. El seno carotídeo no debe comprimirse en presencia de un soplo sobre esa arteria.

El abdomen debe palparse para identificar hipersensibilidad y debe realizarse un examen rectal para detectar sangre macroscópica u oculta.

También es preciso efectuar un examen neurológico completo para identificar anomalías localizadas que sugieran una causa del SNC (p. ej., trastorno convulsivo).

Signos de alarma

Algunos hallazgos sugieren una etiología más grave:

  • Síncope durante el ejercicio

  • Múltiples recidivas en un período breve

  • Soplo u otros hallazgos compatibles con una cardiopatía estructural (p. ej., dolor torácico)

  • Edad avanzada

  • Lesión significativa durante el síncope

  • Historia familiar de muerte súbita inesperada, síncope de esfuerzo, síncope recurrente inexplicable o convulsiones

Interpretación de los hallazgos

Si bien la causa suele ser benigna, es importante identificar algunas entidades que pueden amenazar la vida del paciente (p. ej., taquicardias, bloqueo auriculoventricular) debido al riesgo de muerte súbita. Los hallazgos en la evaluación clínica (ver Algunas causas de síncope) contribuyen a sugerir la causa en el 40 a 50% de las casos. A continuación, se mencionarán algunas generalizaciones útiles.

Con frecuencia, un síncope es el resultado de causas benignas. El síncope desencadenado por estímulos físicos o emocionales desagradables (p. ej., dolor, miedo), que en general se desarrolla en posición de pie y suele estar precedido por síntomas de alarma mediados por el sistema vagal (p. ej., náuseas, debilidad, bostezos, temor, visión borrosa, sudoración), corresponde a un síncope vasovagal.

El cuadro que se produce con mayor asiduidad al adoptar la posición de pie (en particular en ancianos después de permanecer en cama durante un período prolongado o en individuos que consumen ciertos fármacos) indica un síncope ortostático. Cuando el síncope se manifiesta tras un largo período sin moverse, en general se debe a la acumulación de sangre en el sistema venoso.

La pérdida de conciencia súbita, asociada con sacudidas musculares o convulsiones que duran más de unos pocos segundos, incontinencia, babeo o mordedura de la lengua; seguida de confusión posictal o somnolencia, sugiere una convulsión.

Los signos de alarma sugieren una causa peligrosa.

El síncope durante el ejercicio implica una obstrucción del tracto de salida del corazón o arritmia inducida por el ejercicio. En ocasiones, estos pacientes también experimentan dolor torácico o palpitaciones. Los hallazgos en el examen cardiológico pueden ayudar a identificar una causa. Un soplo áspero con máxima intensidad antes de finalizar y localización basal que irradia a las arterias carótidas sugiere una estenosis aórtica, mientras que un soplo sistólico que se incrementa con la maniobra de Valsalva y desaparece cuando el paciente se coloca en cuclillas indica una miocardiopatía hipertrófica.

El síncope que se presenta y finaliza de manera súbita y espontánea se considera asociado típicamente con causas cardíacas, sobre todo arritmias. Dado que los mecanismos vasovagales y ortostáticos no producen síncope en decúbito, el síncope en esa posición también sugiere una arritmia.

Si el paciente sufre una lesión durante el episodio sincopal, la probabilidad de que la causa sea cardíaca o una convulsión es algo mayor y, en consecuencia, el evento resulta más problemático. Los signos de alarma y la pérdida de la conciencia más lenta asociada con el síncope vasovagal benigno reducen en parte la probabilidad de que el paciente sufra un daño.

Estudios complementarios

Deben solicitarse las pruebas habituales.

  • ECG

  • Oximetría de pulso

  • En ocasiones, ecocardiografía

  • A veces, prueba de la mesa basculante

  • Análisis de sangre sólo si corresponde en función de la evaluación clínica

  • Rara vez, deben solicitarse estudios de diagnóstico por la imagen del SNC

En general, si el síncope provoca una lesión o es recidivante (en particular en poco tiempo), se justifica la indicación de otras pruebas.

Los pacientes en los que se sospechan arritmias o isquemia deben internarse para su evaluación. En los demás individuos, las pruebas pueden efectuarse de manera ambulatoria.

El ECG se realiza en todos los pacientes. los pacientes se indica ECG, que puede revelar una arritmia, un trastorno de la conducción, una hipertrofia ventricular, un trastorno de preexcitación, una prolongación del intervalo QT, un funcionamiento anormal del marcapasos, una isquemia miocárdica o un infarto de miocardio. En ausencia de claves clínicas, se considera prudente la medición de los marcadores cardíacos y la obtención de ECG seriados para excluir un infarto de miocardio en individuos mayores, además de una monitorización electrocardiográfica durante al menos 24 horas. Toda arritmia detectada debe asociarse con una alteración del estado de conciencia para considerarse implicada como causa, aunque la mayoría de los pacientes no experimentan un síncope durante la monitorización. No obstante, el hallazgo de síntomas sin trastornos del ritmo contribuye a descartar una causa cardíaca. Un grabador de eventos puede ser útil cuando el síncope está precedido por síntomas de alarma. Un ECG con señal promediada puede identificar una predisposición a desarrollar arritmias ventriculares en pacientes con cardiopatía isquémica o después de un infarto de miocardio. Si los episodios sincopales son poco frecuentes (p. ej., <1 por mes), se puede utilizar un holter implantable para la grabación de períodos más largos.

Debe evaluarse la oximetría de pulso durante o inmediatamente después del episodio para identificar hipoxemia (que puede indicar una embolia pulmonar). Si se confirma hipoxemia, deben obtenerse una TC o una gammagrafía pulmonar para excluir el cuadro mencionado.

Las pruebas de laboratorio a realizar dependen de la sospecha clínica; las pruebas de laboratorio extensas no suelen ser útiles. No obstante, debe indicarse una prueba de embarazo en todas las mujeres en edad reproductiva. Si se sospecha anemia, debe medirse el hematocrito. Los electrolitos sólo se miden cuando se sospecha un desequilibrio en la evaluación clínica (p. ej., debido a síntomas o consumo de fármacos). La troponina sérica debe medirse si se sospecha un infarto agudo de miocardio.

Los pacientes con síncope inducido por ejercicio, soplos cardíacos o en los que se sospecha un tumor intracardíaco (p. ej., con síncope posicional) requieren una ecocardiografía.

La prueba de la mesa basculante se puede efectuar cuando la anamnesis y el examen físico sugieren síncope inducido por un reflejo vasodepresor o de otro tipo. también para evaluar el síncope inducido por el ejercicio cuando la ecocardiografía o la prueba de estrés con ejercicio ofrecen resultados negativos.

La prueba de estrés (con ejercicio o farmacológico) se pide cuando se sospecha una isquemia miocárdica y, a menudo, en pacientes con síntomas inducidos por el ejercicio A menudo se lleva a cabo en pacientes con síntomas inducidos por el ejercicio.

Se considera la indicación de estudios electrofisiológicos invasivos cuando las pruebas no invasivas no son capaces de identificar arritmias en pacientes con síncopes recidivantes de causa desconocida. La respuesta negativa define a un subgrupo de pacientes con riesgo bajo, en los cuales la tasa de remisión del síncope es muy elevada. El uso de los estudios electrofisiológicos es controvertido en otros individuos. Las pruebas de estrés con ejercicio no son tan beneficiosas cuando el síncope no está inducido por la actividad física.

Se justifica la obtención de un electroencefalograma (EEG) cuando se sospecha un trastorno convulsivo.

La TC y la RM de la cabeza y el cerebro sólo se indican cuando los signos y síntomas sugieren una enfermedad localizada del SNC.

Tratamiento

Un paciente que presenta un síncope en presencia de testigos debe someterse a una evaluación inmediata de los pulsos. Si carece de ellos, debe iniciarse la reanimación cardiopulmonar. En presencia de pulsos, debe tratarse la bradicardia grave con atropina o marcapasos externo transtorácico. También puede administrarse isoproterenol para mantener una frecuencia cardíaca adecuada mientras se coloca un marcapasos temporario.

Los pacientes con taquicardia deben recibir tratamiento (Ver también Palpitaciones); un choque sincronizado de corriente directa es más rápido y seguro en los pacientes inestables. Para corregir un retorno venoso inadecuado, el paciente debe colocarse en decúbito supino con las piernas elevadas y recibir solución fisiológica por vía intravenosa. El taponamiento se resuelve con una pericardiocentesis. El neumotórax a tensión requiere la inserción de una cánula pleural y el drenaje. La anafilaxia se trata con adrenalina por vía parenteral.

La colocación del paciente en posición horizontal con las piernas elevadas elimina típicamente el episodio sincopal una vez excluidos los trastotrnos capaces de amenazar la vida del paciente. Si el individuo se sienta con demasiada rapidez, el síncope puede repetirse; la incorporación del paciente o su traslado en posición de pie puede prolongar la hipoperfusión cerebral y evitar la recuperación.

El tratamiento específico depende de la causa y su fisiopatología.

Geriatría

La causa más frecuente de síncope en los ancianos es la hipotensión postural secundaria a una combinación de factores, como la rigidez y la falta de distensibilidad de las arterias, la reducción de la acción de bombeo de los músculos esqueléticos sobre el retorno venoso como resultado de la inactividad física y la degeneración del nodo sinoauricular y el sistema de conducción a causa de una cardiopatía estructural progresiva.

En los ancianos, el síncope suele deberse a más de una causa. Por ejemplo, la combinación de varios fármacos para el corazón y la tensión arterial y la posición de pie en una iglesia calurosa durante un servicio prolongado o emotivo puede provocar un síncope, aunque ninguno de esos factores aislados sea capaz de hacerlo.

Conceptos clave

  • El síncope se debe a una disfunción global del SNC, en general provocada por un flujo sanguíneo cerebral insuficiente.

  • La mayoría de los síncopes se deben a causas benignas.

  • Algunas causas menos frecuentes son la arritmia cardíaca o la obstrucción del tracto de salida, que son graves o incluso pueden ser mortales.

  • El síncope vasovagal suele tener un desencadenante evidente, síntomas de alarma y ocasiona síntomas por pocos minutos o más tiempo después de la recuperación.

  • El síncope causado por arritmias cardíacas se manifiesta en forma abrupta y se recupera rápidamente.

  • Las convulsiones se asocian con un período de recuperación prolongado (p. ej., horas).

  • Si no se confirma una etiología benigna, debe contraindicarse la conducción y el empleo de maquinaria hasta poder confirmar y tratar la causa, ya que la siguiente manifestación de un síncope de causa cardíaca no documentada puede ser mortal.

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