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Descripción de las lesiones cutáneas

Por Robert J. MacNeal, MD, Dermatology Associates, Maine Medical Center

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Se ha desarrollado un extenso lenguaje para estandarizar la descripción de las lesiones cutáneas, incluyendo

  • Tipo de lesión (a veces llamada de morfología primaria)

  • Configuración de la lesión (a veces llamado morfología secundaria)

  • Textura

  • Distribución

  • Color

Exantema es un término general que define una erupción cutánea transitoria.

Tipo de lesión (morfología primaria)

Las máculas son lesiones planas y no palpables que suelen medir < 10 mm de diámetro. Representan un cambio en el color y no están en desnivel respecto de la superficie de la piel (ni sobreelevadas ni deprimidas). Un parche es una mácula grande. Dentro de los ejemplos se incluyen pecas, nevos planos, tatuajes, manchas en vino de Oporto (hemangiomas) y los exantemas de las infecciones por rickettsias, rubéola, sarampión (pueden presentar también pápulas y placas) y algunas alergias medicamentosas.

Las pápulas son lesiones elevadas que suelen medir < 10 mm de diámetro que se pueden sentir o palpar. Algunos ejemplos son lunares, verrugas, liquen plano, picaduras de insectos, queratosis seborreicas y actínicas, algunas leisones por acné y cánceres de piel. A menudo, el término maculopapular se utiliza de manera inapropiada e inexacta para describir muchas erupciones cutáneas de color rojo; dado que es un término inespecífico y fácilmente mal utilizado, debería evitarse.

Las placas son lesiones palpables que suelen medir > 10 mm de diámetro y están elevadas o deprimidas en comparación con la superficie de la piel. Las placas pueden tener el techo plano o abombado. Las lesiones de lapsoriasis y el granuloma anular suelen formar placas.

Los nódulos son pápulas o lesiones firmes que se extienden dentro de la dermis o el tejido subcutáneo. Algunos ejemplos son los quistes, los lipomas y los fibromas.

Las vesículas son ampollas pequeñas y llenas de un líquido claro, tienen < 10 mm de diámetro. Son características de las infecciones herpéticas, la dermatitis alérgica aguda de contacto y algunos trastornos ampollares autoinmunitarios (p. ej., dermatitis herpetiforme)

Las ampollas contienen un líquido claro y su diámetro es > 10 mm. Pueden estar causadas por quemaduras, picaduras, dermatitis alérgica de contacto o irritante y por reacciones medicamentosas. Las enfermedades ampollares clásicas autoinmunitarias incluyen el pénfigo vulgar y el pénfigo ampollar. Las ampollas también pueden aparecer en trastornos hereditarios de la fragilidad cutánea.

Las pústulas son vesículas que contienen pus. Son frecuentes en infecciones bacterianas y foliculitis y pueden aparecer en algunos trastornos inflamatorios como la psoriasis pustulosa.

La urticaria (habones o ronchas) se caracteriza por la presencia de lesiones elevadas provocadas por un edema localizado. Las ronchas son pruriginosas y rojas. Los habones son una manifestación frecuente de hipersensibilidad a fármacos, picaduras o mordeduras, autonimunidad o, con menor frecuencia, reacciones a estímulos físicos como temperatura, presión y luz solar. La duración típica es < 24 horas.

Las escamas son acumulaciones del epitelio cornificado que se observan en enfermedades como psoriasis, dermatitis seborreica e infecciones fúngicas. La pitiriasis rosácea y las dermatitis crónicas de cualquier tipo pueden presentar descamación.

Las costras están formadas por suero, sangre o pus secos. Su presencia puede deberse a enfermedades cutáneas inflamatorias o infecciosas (p. ej., impétigo).

Las erosiones son áreas abiertas de la piel como resultado de la pérdida de parte o toda la epidermis. Pueden ser traumáticas u ocurrir en distintas enfermedades cutáneas inflamatorias o infecciosas. Una excoriación es una erosión lineal causada por arañazos, fricciones o rascado.

Las úlceras se producen por la pérdida de la epidermis y al menos de parte de la dermis. Las causas incluyen dermatitis por estasis venosa, traumatismo físico con afectación vascular (causadas por úlceras de decúbito o enfermedad arterial periférica), o sin esta, infecciones y vasculitis.

Las petequias son focos de hemorragia puntiformes que no desaparecen a la vitropresión. Las causas incluyen anomalías plaquetarias (trombocitopenia, disfunciones plaquetarias), vasculitis e infecciones (p. ej., meningococcemia, fiebre manchada de las Montañas Rocosas y otras rickettsiosis).

La púrpura es un área extensa de hemorragia que puede ser palpable. La púrpura palpable es el signo clave de la vasculitis leucocitoclástica. La púrpura puede indicar la presencia de una coagulopatía. Áreas extensas de púrpura pueden recibir el nombre de equimosis o, coloquialmente, hematomas.

La atrofia es el adelgazamiento de la piel, que puede aparecer seca y arrugada, similar al papel de los cigarrillos. La atrofia puede estar causada por la exposición crónica a la luz solar, el envejecimiento y algunas enfermedades neoplásicas e inflamatorias de la piel, como el linfoma de células T cutáneo y el lupus eritematoso. También puede ser resultado del uso prolongado de corticoides tópicos potentes.

Las cicatrices son áreas de fibrosis que reemplazan la piel normal luego de una lesión. Algunas cicatrices llegan a ser hipertróficas o engrosadas y elevadas. Los queloides son cicatrices hipertróficas que se exitenden más allá de los márgenes orginales de la herida.

Las telangiectasias son focos de vasos sanguíneos pequeños permanentemente dilatados que pueden aparecer en zonas dañadas por el sol, en rosácea, en enfermedades sistémicas (en especial esclerodermia), en enfermedades hereditarias (p. ej., ataxia-telangiectasia, telangiectasia hemorrágica hereditaria) o después de un tratamiento prolongado con corticoides tópicos fluorados.

Configuración de la lesión (morfología secundaria)

La configuración es la forma de las lesiones individuales y la disposición en grupos.

Las lesiones lineales se disponen en línea recta y señalan determinadas dermatitis de contacto, nevo epidérmico lineal y liquen estriado.

Las lesiones anulares forman anillos con la zona central más clara; dentro de los ejemplos se incluyen el granuloma anular, algunas erupciones medicamentosas, algunas infecciones por dermatofitos (tiña) y la sífilis secundaria.

Las lesiones numulares son circulares o con forma de moneda; un ejemplo es el eccema numular.

Las lesiones en diana (ojo de buey) aparecen como anillos con una zona central más clara y son clásicas del eritema multiforme.

Las lesiones serpiginosas presentan elementos lineales, ramificaciones y curvas. Algunos ejemplos incluyen infecciones fúngicas y parasitarias (p. ej., larva migratoria cutánea).

Las lesiones reticuladas tienen un patrón en encaje o en red. Algunos ejemplos son el cutis marmóreo y la livedo reticular.

Se describen como herpetiformes las pápulas o vesículas con un patrón similar al de la infección por herpes simple.

Son zosteriformes las lesiones con una distribución dermatómica similar a la del herpes zóster.

Textura

Algunas lesiones cutáneas tienen una textura visible o palpable que señala un diagnóstico.

Las lesiones verrugosas tienen una superficie irregular, aterciopelada o áspera. Algunos ejemplos son las verrugas y algunas queratosis seborreicas.

La liquenificación es el engrosamiento cutáneo con acentuación de las marcas de la piel; es el resultado del rascado o fricción repetidos.

La induración, o engrosamiento profundo de la piel, puede ser el resultado de la presencia de edema, infiltración o inflamación, incluso por cáncer. La piel indurada es dura y resistente al tacto. Es característica de enfermedades cutáneas como la paniculitis, algunas infecciones de la piel y los tumores cutáneos metastásicos.

Las lesiones umbilicadas tienen una indentación central y suelen ser virales. Algunos ejemplos son el molusco contagioso y el herpes simple.

Los xantomas, que son lesiones céreas de color amarillento, pueden ser idiopáticos o aparecer en pacientes con trastornos lipídicos.

Localización y distribución

Es importante determinar si:

  • Las lesiones son simples o múltiples

  • Se ven afectadas determinadas partes del cuerpo (p. ej., palmas y plantas, cuero cabelludo, membranas mucosas)

  • La distribución es aleatoria o sigue algún patrón determinado; si son simétricas o asimétricas

  • Las lesiones están en una zona de la piel expuesta al sol o protegida

Si bien hay pocos patrones patognomónicos, algunos son compatibles con determinadas enfermedades.

La psoriasis suele afectar el cuero cabelludo, las superficies extensoras de los codos y rodillas y el pliegue glúteo.

El liquen plano suele aparecer en muñecas, antebrazos, genitales y piernas.

El vitiligo puede presentarse en parches y con lesiones aisladas o agrupadas alrededor de las extermidades distales y en el rostro, en particular alrededor de los ojos y la boca.

El lupus eritematoso cutáneo crónico tiene lesiones características en la piel de la cara expuesta a la luz solar, sobre todo en la frente, la nariz y el pabellón auricular.

La hidradenitis supurativa compromete la piel con una densidad alta de glándulas apocrinas, como las axilas, las ingles y el pliegue submamario.

Color

La piel roja (eritema) puede ser resultado de muchas enfermedades inflamatorias o infecciosas. Los tumores cutáneos suelen ser de color rosado o rojo. Las lesiones vasculares superficiales como las manchas en vino de Oporto pueden aparecer de color rojo.

La piel naranja suele verse en casos de hipercarotenemia, un cuadro por lo general benigno causado por el depósito de betacaroteno por una ingestión excesiva en la dieta de β-carotenos.

La piel amarilla es típica de ictericia, xantelasmas y xantomas y seudoxantoma elástico.

Las uñas de color verde sugieren la presencia de una infección por Pseudomonas aeruginosa.

La piel de color violáceo puede resultar de una hemorragia cutánea o una vasculitis. Las lesiones vasculares o tumores, como el sarcoma de Kaposi y los hemangiomas, pueden ser de color púrpura. El color violeta claro de los párpados o "erupción heliotropa" es característico de la dermatomiositis.

Los tonos azules, plateados o grises pueden resultar del depósito de farmacos o metales en la piel, incluidas minociclina, amiodarona y plata (argiria). La piel isquémica aparece de color púrpura a gris. Los nevos de la dermis profunda pueden aparecer de color azul.

Las lesiones de color negro pueden ser melanocíticas, incluidos los nevos y los melanomas. Las escaras negras son colecciones de piel necrosada que pueden surgir luego de un infarto, que puede ser causado por infección (p. ej., carbunco y hongos angioinvasivos como meningococemia por Rhizopus,), calcifilaxia, insuficiencia arterial o vasculitis.

Otros signos clínicos

El dermatografismo es la aparición, después de presionar la piel (p. ej., luego de un golpe o un rasguño), que respeta la distribución de la presión. Hasta el 5% de los pacientes pueden mostrar este signo, que es una forma de urticaria física.

El signo de Darier es la formación inmediata de un habón sobre una lesión luego de un golpe. Aparece en pacientes con urticaria pigmentosa o mastocitosis.

El signo de Nikolsky es la descamación de la epidermis que ocurre cuando se aplica una ligera presión sobre la piel aparentemente sana, en pacientes con necrólisis epidérmica tóxica y algunas enfermedades ampollares autoinmunitarias.

Elsigno de Auspitz es la aparición en cabeza de alfiler después de retirar las escamas de las placas en la psoriasis.

El fenómeno de Koebner describe el desarrollo de lesiones en áreas de traumatismo (p. ej., causadas por rascado, frote o heridas). La psoriasis suele manifestarse con este fenómeno, así como el liquen plano.

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