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Deformaciones y distrofias de las uñas

Por Wingfield E. Rehmus, MD, MPH, Clinical Assistant Professor, University of British Columbia

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Las deformaciones se consideran junto con las distrofias, aunque existen leves diferencias; las deformaciones son cambios macroscópicos en la forma de la uña, mientras que las distrofias son cambios en la textura o composición de la uña (p. ej., onicomicosis).

Aproximadamente el 50% de las distrofias de las uñas se deben a infección micótica. El resto es provocado por distintas causas, incluyendo traumatismos, anormalidades congénitas, psoriasis, liquen plano y, en ocasiones, tumores. El diagnóstico puede ser evidente durante el examen físico, aunque a veces se realizan raspados y cultivos para hongos. Las distrofias pueden resolverse tratando la causa, pero si esto no es posible, la manicuría puede ayudar a ocultar las deformaciones con cortes y esmaltado.

Deformaciones congénitas

En algunas displasias ectodérmicas congénitas, los pacientes no tienen uñas (anoniquia). En la paroniquia congénita, los lechos ungueales están engrosados, descoloridos e hipercurvados en sentido transversal (con una deformidad en tenaza). El síndrome onico-rotuliano (o rotuloungueal) (ver Síndrome uña-rótula) da origen a lúnulas triangulares y ausencia parcial de las uñas del pulgar. Los pacientes con enfermedad de Darier pueden tener uñas con líneas rojas y blancas y una muesca distal en forma de V.

Deformaciones y distrofias asociadas con trastornos sistémicos

En el síndrome de Plummer-Vinson (membranas esofágicas causadas por una deficiencia de hierro grave no tratada), el 50% de los pacientes tienen coiloniquia (uñas cóncavas en forma de cuchara).

El síndrome de las uñas amarillas (caracterizado por uñas duras, hipercurvas, con engrosamientos transversales, de color amarillo), se observa en pacientes con linfedema de las extremidades inferiores, derrame pleural y, con frecuencia, ascitis.

Las uñas "mitad y mitad" aparecen asociadas a insuficiencia renal; la mitad proximal de la uña es blanca y la mitad distal es rosada o pigmentada.

Las uñas blancas se observan en la cirrosis, aunque el tercio distal permanece de color rosado.

Las líneas de Beau son surcos horizontales en la placa ungueal que se producen cuando el crecimiento de la uña se enlentece temporalmente, lo que puede ocurrir después de una infección, trauma o enfermedad sistémica. La onicomadesis es el resultado de la detención temporaria del crecimiento de la superficie de la uña y se diferencia de las líneas de Beau en que afecta el espesor completo de la uña, causando una separación proximal entre la lámina ungueal y el lecho ungueal. Con mayor frecuencia se produce varios meses después de la enfermedad mano-pie-boca, pero puede ocurrir después de otras infecciones virales. Las uñas afectadas por líneas de Beau o onicomadesis vuelven a crecer normalmente con el tiempo.

Deformaciones asociadas con cuadros dermatológicos

En la psoriasis , las uñas pueden presentar una serie de cambios, incluyendo surcos irregulares, manchas oleosas (áreas localizadas de descoloración marrón castaño), separación de parte de la uña del lecho ungueal (onicólisis) y engrosamiento y descamación de la lámina ungueal.

El liquen plano de la matriz de la uña provoca la formación de cicatrices con fracturas y engrosamientos tempranos de las uñas, lo que más tarde conduce a la formación de pterigión.

El pterigión de la uña se caracteriza por la formación de cicatrices a partir de la parte proximal de la uña hacia afuera en forma de V, que en última instancia lleva a la pérdida de la uña.

La alopecia areata se asocia con la presencia de depresiones regulares, que siguen un patrón.

El tacrolimús tópico al 0,1% y las inyecciones de corticosteroides intralesionales pueden ayudar a tratar deformidades de las uñas asociadas a la psoriasis y el liquen plano.

Decoloración

Los fármacos quimioterápicos (sobre todo los taxanos) pueden causar melanoniquia (pigmentación de la lámina ungueal), que puede ser difusa o formar bandas transversales. Algunos fármacos pueden provocar cambios característicos en la coloración de la uña.

  • Quinacrina: hace que las uñas adquieran un color amarillo verdoso o blanco cuando se las examina con luz ultravioleta.

  • Ciclofosfamida: puede causar bandas onicodérmicas (son sellos formados en la unión de la lámina ungueal y el lecho ungueal distal en el borde libre de la uña) y una coloración gris pizarra o azulada difusa.

  • Arsénico: las uñas se vuelven de color amarronadoen forma difusa.

  • Tetraciclinas, ketoconazol, fenotiacinas, sulfamidas y fenindiona: las uñas pueden adquirir una coloración amarronada o azulada.

  • Terapia con oro: puede darle a las uñas una tonalidad marrón oscuro o marrón claro.

  • Sales de plata (argiria): las uñas pueden ser gris azuladas.

El tabaco puede teñir las uñas y los dedos de color amarillo o amarronado.

Las líneas blancas transversas en las uñas (líneas de Mees) pueden aparecer con la quimioterapia, la intoxicación con arsénico, los tumores malignos, MI, intoxicación con talio y antimonio, fluorosis y durante el tratamiento con etretinato. También aparecen con los traumatismos en los dedos, si bien las líneas blancas de origen traumático no atraviesan toda la uña. El hongo Trichophyton mentagrophytes causa una descoloración blanco tiza de la lámina ungueal.

El síndrome de la uña verde es causado por una infección con Pseudomonas. Suele ser una infección inocua, que afecta 1 o 2 uñas, y se evidencia con un color azul verdoso muy llamativo. Suele ocurrir en pacientes con onicólisis o paroniquia crónica que han tenido las uñas sumergidas en agua dulce durante un largo período. El tratamiento es más eficaz con baños en solución de ácido acético al 1% o alcohol diluido en agua con una proporción de 1:4. Los pacientes deben sumergir las uñas afectadas en esta solución dos veces por día durante 10 minutos y evitar los traumatismos y el exceso de humedad. El corte periódico de las uñas aumenta la respuesta al tratamiento.

Distrofia ungueal mediana

La distrofia ungueal mediana (distrofia canaliforme mediana) se caracteriza por pequeñas grietas en la uña que se extienden lateralmente y se ven como las ramas de un árbol de hoja perenne (p. ej., abeto, como un árbol de Navidad). Las grietas y crestas son similares a las observadas en la deformidad de las uñas por hábito o tic (que es la distrofia de la uña central causada por trauma repetitivo de la matriz de la uña resultante de frotamiento o golpes con otro dedo). La causa se desconoce en algunos casos, aunque en ciertos casos se cree que se debe a traumatismo. El uso frecuente de los dispositivos digitales personales que someten las uñas a golpes repetitivos ha sido implicado en varios casos. El tacrolimús al 0,1% al acostarse sin oclusión es eficaz cuando los pacientes dejan de realizar todas las actividades que puedan conducir a un trauma repetitivo de bajo nivel.

Melanoniquia estriada

La melanoniquia estriada consiste en bandas hiperpigmentadas longitudinales que se extienden desde el pliegue ungueal proximal y la cutícula hacia el borde libre distal de la lámina ungueal. En las personas de piel oscura, estas bandas pueden ser una variante fisiológica normal que no requiere tratamiento. Otras causas incluyen: traumatismos, embarazo, enfermedad de Addison, hiperpigmentación posinflamatoria y el uso de algunos fármacos como doxorrubicina, 5-fluorouracilo, zidovudina (AZT) y psoralenos. También puede aparecerbandas hiperpigmentadas en el nevo melanocítico benigno y en el melanoma maligno. El signo de Hutchinson (hiperpigmentación que se extiende a través de la lúnula, la cutícula y el pliegue ungueal proximal) puede señalar la presencia de un melanoma en la matriz ungueal. La biopsia y el tratamiento rápidos son fundamentales.

Onicogrifosis

La onicogrifosis es una distrofia ungueal en la que la uña, casi siempre la del dedo gordo, se engrosa y se incurva. Puede ser causada por un calzado inadecuado. Es muy frecuente en los ancianos. El tratamiento consiste en el recorte de las uñas deformadas.

Onicólisis

La onicólisis es la separación de la lámina ungueal del lecho ungueal o la pérdida completa de la lámina. Puede ocurrir como una reacción a un fármaco en pacientes tratados con tetraciclinas (fotoonicólisis), doxorrubicina, 5-fluorouracilo, fármacos cardiovasculares (sobre todo el practolol y el captoprilo), cloxacilina y cefaloridina (raro), trimetoprima/sulfametoxazol, diflunisal, etretinato, indometacina, isoniacida, griseofulvina e isotretinoína. La onicólisis parcial también puede ser resultado de la infección con Candida albicans como un componente de una onicomicosis o por traumatismo. La onicólisis parcial puede ocurrir en pacientes con psoriasis o tirotoxicosis.

Onicotilomanía

En este trastorno, los pacientes se muerden y automutilan las uñas; esto puede causar la aparición de surcos y crestas transversas y paralelas (deformación en tabla de lavar o por hábito de tic ungueal). Se manifiesta con mayor frecuencia en pacientes que tienen la costumbre de retirar la cutícula hacia atrás en un dedo; esto causa distrofia de la lámina ungueal a medida que crece. También pueden aparecer hemorragias subungueales en la onicotilomanía.

Deformidad en tenaza

La deformidad en tenaza es la curvatura transversal de toda la lámina ungueal. Puede ocurrir en pacientes con psoriasis, LES, enfermedad de Kawasaki, cáncer, insuficiencia renal terminal y algunos síndromes genéticos (p. ej., paroniquia congénita). Los pacientes suelen tener dolor en el borde de la uña donde la lámina ungueal se curva y se incrusta en la punta del dedo.

Hematoma subungueal y traumatismo del lecho ungueal

El hematoma subungueal ocurre cuando queda sangre atrapada entre la lámina ungueal y el lecho ungueal, en general como resutlado de un traumatismo. El hematoma subungueal causa dolor punzante intenso, cambio de coloración negro-azulada, y, a menos que sea pequeña, finalmente, el desprendimiento de la lámina ungueal. Cuando la causa es una lesión por aplastamiento, son frecuentes la fractura subyacente y la lesión del lecho ungueal. Esta última puede causar una deformación permanente de la uña.

Cuando se trata de una lesión aguda, la trepanación de la uña (p. ej., crear un orificio en la lámina ungueal con un dispositivo de cauterización, una aguja de calibre 18 o un clip al rojo vivo) puede ayudar a aliviar el dolor al drenar la sangre acumulada. No se sabe con certeza si despegar la uña o curar el lecho ungueal disminuye el riesgo de una deformidad permanente de la uña.

Traquioniquia

La traquioniquia (uñas opacas y ásperas) puede aparecer con la alopecia areata, el liquen plano, la dermatitis atópica y la psoriasis. Es más frecuente en los niños. Cuando está presente en todas las uñas, la traquioniquia a menudo se llama distrofia de 20 uñas.

Tumores

Los tumores malignos y benignos pueden afectar la unidad ungueal y causar deformidad. Estos tumores incluyen quistes mixoides benignos, granulomas piógenos, tumores glómicos, enfermedad de Bowen, carcinoma epidermoide y melanoma maligno. Cuando se sospecha una neoplasia, se recomienda una biopsia rápida seguida por la derivación del paciente a un cirujano especialista.

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