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Paroniquia aguda

Por Wingfield E. Rehmus, MD, MPH, Clinical Assistant Professor, University of British Columbia

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La paroniquia es la infección de los tejidos periungueales. La paroniquia aguda causa rubor, calor y dolor en el borde de la uña. El diagnóstico es clínico. El tratamiento se realiza con antibióticos antiestafilocócicos y drenaje de pus, si hubiere.

La paroniquia suele ser aguda, aunque pueden haber casos crónicos (ver Paroniquia crónica). En la paroniquia aguda, el agente causal es el Staphylococcus aureus o los estreptococos y, con menos frecuencia, especies de Pseudomonas o Proteus . Los microorganismos ingresan por un defecto en la epidermis causado por un panadizo, un traumatismo en el pliegue de la uña, pérdida de la cutícula o irritación crónica (p. ej., con agua y detergente). La paroniquia es más frecuente en personas que se muerden o se chupan los dedos. En los dedos de los pies, la infección suele comenzar a partir de una uña encarnada (ver Uña encarnada).

Nuevas terapias farmacológicas, como con los inhibidores del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), el blanco de la rapamicina en mamíferos (mTOR), y con menor frecuencia inhibidores del gen BRAF, pueden causar paroniquia junto con otros cambios en la piel. La causa no se comprende del todo. Sin embargo, la mayoría de los casos parecen ser causados por la droga en sí, como a través de alteraciones en el metabolismo del ácido retinoico, y no por la infección secundaria.

En los pacientes con diabetes o enfermedad vascular periférica, la paroniquia de los dedos del pie puede amenazar la integridad de la extremidad.

Signos y síntomas

La paroniquia se desarrolla a lo largo del borde de la uña (pliegues ungueales proximal y lateral) y se manifiesta en el transcurso de horas o días con dolor, aumento de la temperatura, enrojecimiento e hinchazón. Suele observarse pus en los bordes de las uñas y, en ocasiones, por debajo de ellas. En raras ocasiones, la infección penetra profundamente en el dedo y, en estos casos, puede causar una tenosinovitis flexora infecciosa.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico. Hay muchas afecciones cutáneas similares a la paroniquia que deben ser consideradas, sobre todo cuando el tratamiento no es eficaz al inicio. Estas alteraciones incluyen el carcinoma epidermoide, la onicomicosis proximal, el granuloma piógeno, la piodermia gangrenosa y el panadizo herpético.

Tratamiento

  • Antibióticos antiestafilocócicos

  • Drenaje del pus

El tratamiento temprano consiste en la aplicaicón de compresas tibias o baños y antibióticos antiestafilocócios (p. ej., dicloxacillina o cefalexina en dosis de 250 mg por vía oral 4 veces por día o clindamicina en dosis de 300 mg por vía oral, 4 veces por día). En las zonas donde es frecuente la presencia de S. aureus meticilinorresistente, deben elegirse antibióticos efectivos contra esta bacteria (p. ej., trimetoprim-sulfametoxazol) según los resultados de los antibiogramas locales. En los pacientes con diabetes y otras enfermedades vasculares periféricas, debe controlarse la paroniquia en el dedo gordo del pie por la probabilidad de celulitis o una infección más grave (p. ej., extensión del edema o del eritema, linfadenopatías, fiebre).

El exudado fluctuante o la presencia visible de pus deben ser drenados con un elevador de Freer, una pinza hemostática pequeña o un bisturi con hoja número 11 colocado entre la uña y el pliegue ungueal. No es necesario realizar una incisión cutánea. Puede colocarse un drenaje de calibre grueso durante 24 a 48 horas.

Un caso causado por tratamiento con inhibidor de EGFR y refractario a los tratamientos habituales, fue tratado exitosamente con plasma rico en plaquetas autólogo.

Conceptos clave

  • La paroniquia aguda puede estar relacionada con una uña encarnada, un trauma en el pliegue de la uña, la pérdida de la cutícula, una irritación crónica, o por morderse o succionarse los dedos.

  • El diagnóstico es probable cuando se observa enrojecimiento, dolor y calor en forma aguda en el margen de la uña, aunque deben considerarse diagnósticos alternativos, en especial si el tratamiento no tiene éxito.

  • Se debe drenar el pus visible, o, si no se observa pus, tratar con antibióticos y calor húmedo.