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Molusco contagioso

Por James G. H. Dinulos, MD, Adjunct Associate Professor of Surgery (Dermatology), Dartmouth Medical School

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El molusco contagioso es un grupo de pápulas de color rosado, en forma de cúpula, de 2 a 5 mm de diámetro, lisas, de aspecto cerúleo o nacarado, umbilicadas, causadas por el virus del molusco contagioso, un poxvirus. El diagnóstico se basa en la apariencia clínica. El tratamiento tiene como objetivo prevenir la propagación o eliminar lesiones cosméticamente inaceptables. Incluye métodos mecánicos (p. ej., curetaje, criocirugía) e irritantes tópicos (p. ej., imiquimod, cantaridina, tretinoína).

El virus del molusco contagioso suele causar una infección crónica localizada. La transmisión es por contacto directo; la diseminación ocurre por autoinoculación y por fomites (p. ej., toallas y esponjas de baño) y el agua de baño. El molusco contagioso es frecuente en niños Los adultos adquieren la infección a través de un estrecho contacto de piel a piel con una persona infectada (p. ej., el contacto sexual, lucha libre). Los pacientes con compromiso inmunológico (p. ej., debido al HIV/sida, el uso de corticosteroides o quimioterapia) pueden desarrollar una infección más generalizada.

Signos y síntomas

El molusco contagioso puede aparecer en cualquier lugar de la piel, excepto en palmas y plantas. Las lesiones se agrupan en racimos de pápulas rosadas, en forma de cúpula, cerúleas o nacaradas y umbilicadas, de unos 2 a 5 mm de diámetro. Aparecen con mayor frecuencia en la cara, el tronco y las extremidades en los niños, y en el pubis, pene o vulva en los adultos. Las lesiones pueden crecer hasta 10 a 15 mm de diámetro, sobre todo en pacientes con infección por HIV y otras inmunodeficiencias. Las lesiones no suelen ser pruriginosas ni dolorosas y pueden descubrirse de manera incidental durante un examen físico. No obstante, las lesiones pueden inflamarse y causar prurito como señal de la lucha del cuerpo contra el virus.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

El diagnóstico se basa en la apariencia clínica; la biopsia cutánea o la observación del material exudado muestra cuerpos de inclusión característicos, aunque sólo es necesaria cuando el diagnóstico es incierto. Los diagnósticos diferenciales incluyen foliculitis, acné miliar y las verrugas (para las lesiones < 2 mm) y xantogranuloma juvenil y nevo de Spitz en las lesiones > 2 mm.

Tratamiento

  • Curetaje, criocirugía, terapia con láser o electrocauterio

  • Irritantes tópicos (p. ej., ácido tricloroacético, cantaridina, tretinoína, tazaroteno), imiquimod, o ambos

  • En ocasiones, terapias combinadas

La mayoría de las lesiones involucionan espontáneamente en 1 a 2 años, aunque pueden persistir durante 2 a 3 años. El tratamiento está indicado por razones estéticas o para prevenir el contagio. Las opciones incluyen curetajes, criocirugía, terapia con láser, electrocauterio, ácido tricloroacético (solución de 25 a 40%), cantaridina, podofilina (en adultos), tretinoína, tazaroteno y crema de imiquimod al 5%. Las lesiones de molusco contagioso localizadas en el reborde orbitario deben ser eliminadas cuidadosamente por un profesional experto . Se utilizan en primer lugar los tratamientos que producen mínimo dolor (como tretinoína, imiquimod, tazaroteno, y cantaridina), en especial en niños. El curetaje o el nitrógeno líquido pueden utilizarse 40 a 60 min después de la aplicación de un anestésico tópico como mezcla eutéctica de anestésicos locales (EMLA) o crema de lidocaína al 4% bajo vendaje oclusivo. La crema de EMLA debe aplicarse con precaución debido a que puede causar toxicidad sistémica, sobre todo en niños. En los adultos, el curetaje es muy eficaz, aunque doloroso si se realiza sin anestesia. Los dermatólogos usan terapias combinadas como nitrógeno líquido o cantaridina en la consulta y crema con imiquimod o con retinoide en el hogar. Esta forma de tratamiento suele ser eficaz, aunque la resolución del cuadro puede demorar de 1 a 2 meses en algunos pacientes.

Los médicos no dermatólogos pueden indicar la pomada con imiquimod. Se aplica una gota de crema por la noche sobre la lesión de molusco contagioso y se extiende bien hasta que se aclara. Por la mañana, se lava el área tratada con agua y jabón. La crema puede aplicarse de 3 a 7 veces por semana. Las lesiones en la región genital y los pliegues cutáneos se irritan fácilmente. Las lesiones deben tratarse hasta observar un ligero enrojecimiento; en ese momento, se suspende el tratamiento para evitar que se formen exudados y costras en las lesiones. El imiquimod no debe utilizarse en el reborde orbitario. El uso de imiquimod sobre la piel del escroto puede causar despigmentación.

La cantaridina es segura y eficaz, aunque puede causar formación de ampollas. Se aplica una pequeña gota de cantaridina directamente sobre la lesión de molusco contagioso. Deben cubrirse las áreas en las que el paciente puede rascarse (en especial en los niños) para evitar el contacto con los dedos. La cantaridina no debe aplicarse en la cara o cerca de los ojos, ya que es imprevisible la formación de ampollas. En caso de que la cantaridina entre en contacto con la córnea, puede lastimarla. La cantaridina, una vez aplicada, debe lavarse con agua y jabón después de 6 horas. Menos de 15 lesiones se deben tratar en una sesión porque después de la aplicación de cantaridina puede desarrollarse una infección. Se debe advertir a los padres de los niños que reciben cantaridina sobre la posibilidad de formación de ampollas.

Los niños no deben ser excluidos de la escuela o guardería. Sin embargo, se deben cubrir las lesiones para reducir el riesgo de propagación.

Conceptos clave

  • El molusco contagioso, causado por un poxvirus, comúnmente se propaga por contacto directo (p. ej., el contacto sexual, lucha libre), fomites, y el agua del baño.

  • Las lesiones suelen ser pápulas asintomáticas en grupos, de color rosado, de 2 a 5 mm de diámetro, en forma de cúpula, lisas, cerúleas o nacaradas y umbilicadas.

  • El diagnóstico se basa en su apariencia clínica.

  • El tratamiento está indicado por razones estéticas o para prevenir el contagio.

  • El tratamiento puede incluir métodos destructivos (p. ej., curetaje, criocirugía, terapia con láser, electrocauterio), irritantes tópicos (p. ej., ácido tricloroacético, cantaridina, tretinoína, tazaroteno) e imiquimod.

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