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Granuloma anular

Por Wingfield E. Rehmus, MD, MPH, Clinical Assistant Professor, University of British Columbia

Información:
para pacientes

El granuloma anular es un cuadro benigno, crónico e idiopático que se caracteriza por la presencia de pápulas o nódulos que se extienden en forma periférica formando una anillo alrededor de piel normal o levemente deprimida.

Etiología

La etiología no es clara, aunque se han propuesto mecanismos que incluyen inmunidad mediada por células (tipo IV), vasculitis por inmunocomplejos y una anomalía de los monocitos tisulares. El granuloma anular no se asocia con trastornos sistémicos, excepto que la incidencia de anomalías en el metabolismo de la glucosa está aumentada en adultos con lesiones múltiples. En algunos casos, la exposición a la luz solar, picaduras de insectos, las pruebas cutáneas tuberculínicas, la vacunación con BCG, traumatismos, la infección por Borrelia e infecciones virales han inducido brotes de la enfermedad. La prevalencia de la enfermedad es del doble en mujeres.

Signos y síntomas

Las lesiones son eritematosas, de color amarillento oscuras, azuladas o del color de la piel circundante; puede haber una o más lesiones, por lo general en el dorso del pie, piernas, manos o dedos. Suelen ser asintomáticas, aunque también pueden doler. Las lesiones suelen expandirse o coalescer formando anillos. El centro de cada anillo puede ser claro o estar algo deprimido, a veces de color pálido o marrón claro. En algunos casos, las lesiones pueden generalizarse.

Diagnóstico

El diagnóstico suele ser clínico, aunque puede confirmarse con la biopsia cutánea. A diferencia de la tiña corporal (que puede causar lesiones anulares elevadas con claridad central), el granuloma anular no tiene descamación ni prurito.

Tratamiento

  • En ocasiones, se utilizan corticoides, tacrolimús tópico, o psoralenos más luz ultravioleta A (PUVA)

No suele ser necesario tratamiento alguno; la resolución espontánea es la norma. Para los pacientes con lesiones más extendidas o molestas, se puede acelerar la resolución usando corticoides tópicos de alta potencia bajo apósitos oclusivos todas las noches, esparadrapos o cintas adhesivas impregnadas con flurandrenolida, tacrolimús tópico (p. ej., pomada al 0,1% dos veces por día, disminuyendo la frecuencia de las dosis a medida que se resuelven los síntomas) y corticoides intralesionales. Se ha informado éxito en el tratamiento de la enfermedad generalizada con PUVA, isotretinoína, dapsona, y ciclosporina. Informes recientes sugieren que los inhibidores del factor de necrosis tumoral α (p. ej., infliximab, adalimumab), el láser con luz pulsada de 595 nm, el láser excímero, y la fototermólisis fraccionada puede ser útiles en el manejo de las lesiones diseminadas y resistentes al tratamiento.

Conceptos clave

  • El granuloma anular, que es dos veces más común entre las mujeres, no se asocia con trastornos sistémicos.

  • El diagnóstico de granuloma anular es clínico (p. ej., por los anillos característicos con claridad central y ausencia de descamación).

  • Si los síntomas son molestos, se trata con corticosteroides o tacrolimús tópico.

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