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Impétigo y ectima

Por A. Damian Dhar, MD, JD, Physician, North Atlanta Dermatology

Información:
para pacientes

El impétigo es una infección superficial de la piel con costras o ampollas causadas por estreptococos, estafilococos, o ambos. El ectima es una forma ulcerativa del impétigo.

No se han identificado lesiones predisponentes en la mayoría de los pacientes, aunque el impétigo puede aparecer luego de cualquier lesión en la piel. En su mayoría, los factores de riesgo generales parecen ser la humedad ambiental, la mala higiene o el estado de portador nasofaríngeo crónico de estafilococos o estreptococos. El impétigo puede ser ampolloso o no ampolloso. El Staphylococcus aureus es la causa más importante de impétigo no ampolloso y la causa de todos los impétigos ampollosos. Las ampollas son causadas por una toxina exfoliativa producida por los estafilococos. Se ha aislado S. aureus meticilino resistente (MRSA) en casi el 20% de los casos recientes de impétigo.

Signos y síntomas de impétigo y ectima

El impétigo no ampollar suele manifestarse con vesículas o pústulas dispuestas en racimos que se rompen y desarrollan una costra melicérica (exudado desde la base de la lesión) sobre las lesiones.

El impétigo ampollar es similar, pero las vesículas suelen agrandarse rápidamente formando ampollas. Las ampollas se rompen y sus bases extensas quedan expuestas para luego cubrirse con una costra melicérica delgada.

El ectima se caracteriza por la presencia de úlceras pequeñas, purulentas, superficiales, como en sacabocados, con costras gruesas de color amarronado y un halo eritematoso.

El impétigo y el ectima causan dolor y malestar leves. El prurito es frecuente; el rascado puede ayudar a diseminar la infección, con la inoculación del microorganismo en la piel adyacente y no adyacente.

Diagnóstico de impétigo y ectima

  • Evaluación clínica

El diagnóstico de impétigo y ectima se basa en el aspecto clínico característico. Los cultivos de las lesiones están indicados sólo cuando el paciente no responde al tratamiento empírico. En pacientes con impétigo recurrente deben realizarse cultivos de muestras obtenidas de la nariz. En las infecciones persistentes, debe cultivarse el material de las lesiones en busca de MRSA.

Tratamiento del impétigo y ectima

  • Aplicación tópica de mupirocina, retapamulina o ácido fusídico

  • En ocasiones, antibióticos orales

Debe lavarse con suavidad el área afectada con agua y jabón varias veces al día para eliminar las costras. El tratamiento para el impétigo localizado es el antibiótico tópico mupirocina en crema, tres veces por día durante 7 días o retapamulina en crema, 2 veces al día durante 5 días. También es eficaz el ácido fusídico en crema al 2% tres a cuatro veces al día hasta la resolución de las lesiones, aunque éste no está disponible en los EE.UU.. Pueden ser necesarios antibióticos por vía oral (p ej., dicloxacilina o cefalexina 250 a 500 mg 4 veces al día[12,5 mg/kg 4 veces por día en los niños], durante 10 días) en pacientes con lesiones extensas o resistentes. En pacientes alérgicos a penicilina puede utilizarse clindamicina 300 mg por vía oral cada 6 horas o eritromicina 250 mg por vía oral cada 6 horas, aunque la resistencia a estas drogas es un problema creciente. No se recomienda el tratamiento empírico inicial contra MRSA a menos que exista evidencia clínica irrefutable (p. ej., contacto con un caso confirmado o un brote epidémico, prevalencia local confirmada con cultivos > 10 % o 15%). El tratamiento del MRSA debe hacerse sobre la base de los resultados de los cultivos y antibiogramas; clindamicina, trimetoprima/sulfametoxazol, y doxiciclina suelen ser eficaces contra la mayoría de las cepas de MRSA extrahospitalarias.

Otros tratamientos incluyen la recuperación de la barrera cutánea normal en individuos con dermatitis atópica subyacente o xerosis extensa mediante la utilización de emolientes tópicos y coritcoides si estuvieran justificados. Los portadores nasales crónicos de estafilococos deben recibir antibióticos tópicos (mupirocina) durante 1 semana por mes en 3 meses consecutivos.

La recuperación suele ser rápida si el tratamiento se comienza a tiempo. La demora en su inicio puede causar celulitis, linfangitis, forunculosis e hiperpigmentación o hipopigmentación con o sin cicatrización. Los niños entre 2 y 4 años de edad tienen mayor riesgo de sufrir glomerulonefritis aguda si participan cepas nefrogénicas de estreptococos del grupo A; la nefritis suele ser más común en el sur de los Estados Unidos que en otras regiones. Es poco probable que el tratamiento con antibióticos pueda prevenir la glomerulonefritis posestreptocócica.

Conceptos clave

  • S. aureus es el causante de la mayoría de los impétigos no ampolloso y de todos los impétigos ampollosos.

  • La costra melicérica es característica del impétigo ampolloso y no ampolloso.

  • En caso de impétigo persistente, se debe hacer cultivo de la lesión (para identificar MRSA) y de muestras nasales (para identificar un reservorio nasal causal).

  • La mayoría de los casos se tratan con antibióticos tópicos.

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