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Fotosensibilidad

Por Robert J. MacNeal, MD, Dermatology Associates, Maine Medical Center

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para pacientes

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La fotosensibilidad es una reacción cutánea a la luz solar en la que participa el sistema inmunitario. Puede ser idiopática u ocurrir después de la exposición a determinados fármacos o productos químicos. En ocasiones, es un signo de enfermedad sistémica (p. ej., LES, porfiria, pelagra, xerodermia pigmentaria). El diagnóstico es clínico. El tratamiento varía con los diferentes tipos.

Además de los efectos agudos y crónicos de la exposición a la luz solar, existen diversas reacciones poco frecuentes que ocurren después de una exposición a la luz solar. A menos que la causa sea obvia, los pacientes con fotosensibilidad pronunciada deben ser evaluados para descartar trastornos sistémicos o cutáneos asociados con sensibilidad a la luz, como LES (ver Lupus eritematoso sistémico (LES)) y porfiria (ver Generalidades de las porfirias cutáneas).

Urticaria solar

Algunos pacientes presentan urticaria en las zonas expuestas al sol en pocos minutos. Cuando se afectan áreas extensas, pueden aparecer síncopes, mareos, sibilancias y otros síntomas sistémicos. La etiología no está clara, aunque pueden mencionarse algunas estructuras cutáneas endógenas que funcionan como fotoalérgenos y llevan a la desgranulación celular como en otros tipos de urticaria. La urticaria solar se diferencia de otros tipos de urticaria en que las ronchas de la urticaria solar aparecen sólo en la piel expuesta a la radiación ultravioleta (UV). La urticaria solar puede clasificarse según el componente del espectro UV (UVA, UVB y luz visible) que la produce (y el modo en que esta exposición puede prevenirse o minimizarse). Si es necesario, se puede estudiar al paciente mediante la exposición de parte de la piel a la luz natural o artificial en longitudes de onda particulares (fototest). El tratamiento puede ser complicado e incluye bloqueantes H1, antipalúdicos, corticoides tópicos, protectores solares y luz ultravioleta A más psolarenos (PUVA). Las ronchas de la urticaria solar suelen durar unos pocos minutos a horas, aunque el trastorno es crónico y puede ser intermitente durante varios años.

Fotosensibilidad a sustancias químicas

Se conocen más de 100 sustancias que, ingeridas o de aplicación tópica, predisponen a sufrir reaciones cutáneas después de una exposición solar. Un número limitado es responsable de la mayoría de las reacciones (véase el Algunas sustancas que sensibilizan la piel a los rayos solares). Las reacciones se dividen en fototoxicidad y fotoalergia. El fototest puede ayudar a confirmar el diagnóstico. El tratamiento para la fotosensibilidad química son los corticoides tópicos y evitar la sustancia implicada.

En la fototoxicidad, los compuestos que absorben la luz generan directamente radicales libres y mediadores inflamatorios que provocan lesiones tisulares que se manifiestan con dolor y eritema (como las quemaduras solares). Esta reacción no requiere una exposición previa y puede aparecer en cualquier persona, aunque la reacción es muy variable. Las causas típicas de las reacciones fototóxicas incluyen agentes tópicos (p. ej., perfumes, alquitrán de hulla, plantas que contienen furocumarina [como limas, el apio y el perejil], los medicamentos utilizados para la terapia fotodinámica) o fármacos ingeridos (p. ej., tetraciclinas, diuréticos). Las reacciones fototóxicas no se extienden a áreas cutáneas no expuestas al sol.

La fotoalergia es una respuesta inmunitaria de tipo IV (mediada por células). La absorción de la luz provoca cambios estructurales en el fármco o en la sustancia, lo que permite que se una a las proteínas tisulares y se comporte como un hapteno, haciendo que el complejo sea alergénico. Se requiere una exposición previa al alergeno. Las causas típicas de reacciones de fotoalergia incluyen las lociones para después de afeitar, los protectores solares y las sulfamidas. La reacción puede extenderse a zonas de la piel no expuestas al sol. Los síntomas incluyen eritema, prurito y, en ocasiones, vesículas.

Algunas sustancas que sensibilizan la piel a los rayos solares

Categoría

Sustancia específica

Fármacos para el acné

Isotretinoína

Antibióticos

Quinolonas

Sulfonamidas

Tetraciclinas

Trimetoprim

Antidepresivos

Tricíclicos

Antifúngicos o antimicóticos

Griseofulvina

Hipoglucemiantes

Sulfonilureas

Antipalúdicos

Cloroquina

Quinina

Antipsicóticos

Fenotiacinas

Ansiolíticos

Alprazolam

Clordiazepóxido

Quimioterápicos

Dacarbazina

Fluorouracilo

Metotrexato

Vinblastina

Diuréticos

Furosemida

Tiazidas

Fármacos cardiovasculares

Amiodarona

Quinidina

Formulaciones tópicas*

Antibacterianas (p. ej., clorhexidina, hexaclorofeno)

Antifúngicos o antimicóticos

Carbón, alquitrán mineral

Perfumes

Plantas que contienen furocumarina (p. ej., lima, apio, perejil)

Protectores solares

*Existen muchas formulaciones tópicas. Las sustancias específicas enumeradas son ejemplos.

Erupciones polimorfas reactivas a la luz:

Estas erupciones son reacciones inusuales a la luz que no parecen estar asociadas con enfermedades sistémicas o fármacos. Las erupciones aparecen en zonas expuestas a los rayos del sol, normalmente 30 minutos a algunas horas después de la exposición; sin embargo, pueden aparecer varios días después. Las lesiones son pruriginosas, eritematosas y a menudo papulosas, pero pueden ser papulovesiculosas o en forma de placas. Suelen ser más frecuentes en las mujeres y en individuos que viven en climas nórdicos cuando se exponen por primera vez a la luz solar del verano o la primavera que en quienes están expuestos al sol durante todo el año. Las lesiones ceden en días a semanas.

El diagnóstico se realiza mediante la anamnesis, los hallazgos cutáneos y la exclusión de otros trastornos relacionados con la sensibilidad al sol. A menudo, requiere la reproducción de las lesiones con fotoevaluación cuando el paciente no está recibiendo ningún farmaco potencialmente fotosensibilizante.

Las lesiones suelen ser autolimitadas y mejoran espontáneamente a medida que se instala el verano. El tratamiento es consiste en moderar la exposición a la luz solar y la aplicación de corticoides tópicos. Los pacientes más afectados pueden beneficiarse con la desensibilización mediante la exposición graduada a la luz UV A con psoraleno (PUVA) (ver Psoriasis : Fototerapia) o fototerapia UVB de banda estrecha (312 nm). Los pacientes con enfermedad discapacitante pueden requerir un curso de tratamiento inmunosupresor con prednisona, azatioprina, ciclosporina o hidroxicloroquina.

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