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Lunares atípicos

(Nevos displásicos)

Por Denise M. Aaron, MD, New, Dartmouth-Hitchcock Medical Center

Información:
para pacientes

Los lunares atípicos son nevos melanocíticos con bordes irregulares y mal definidos, de colores variados en la gama del marrón, con componentes maculares o papulares. Estos tienen un mayor riesgo de melanoma. El tratamiento es el control clínico estrecho y la biopsia de las lesiones muy atípicas o que presentan cambios. Los pacientes deben disminuir la exposición al sol y realizar autoevaluaciones de lunares nuevos o de cambios que se observen en los ya existentes.

Los lunares atípicos son nevos con un aspecto clínico e histológico algo diferente (arquitectura desordenada y melanocitos atípicos). Los pacientes con lunares atípicos tienen mayor riesgo de melanoma; el riesgo aumenta cuanto más lunares hay y con la exposición a la luz solar. Algunos pacientes tienen sólo uno o pocos lunares atípicos; otros tienen muchos.

La propensión a desarrollar lunares atípicos puede ser hereditaria (autosómica dominante) o esporádica sin asociación familiar aparente. El síndrome de lunar atípico-melanoma familiar se refiere a la presencia de múltiples lunares atípicos y melanomas en 2 familiares de primer grado. Estos pacientes tienen un riesgo bastante más alto (25 veces) de melanoma.

Signos y síntomas

Los lunares atípicos suelen ser más grandes que otros nevos (> 6 mm de diámetro) y casi siempre redondeados (a diferencia de muchos melanomas), pero con bordes mal definidos y leve asimetría. En cambio, los melanomas tienen color más irregular, y pueden tener áreas de color rojo, azul, blanco, o despigmentadas con aspecto cicatrizal

Diagnóstico

  • Control clínico periódico

  • Biopsia

Si bien los hallazgos clínicos sugieren el diagnóstico de lunares atípicos (véase el Características de los lunares típicos y atípicos), es difícil la diferenciación clínica entre un nevo atípico y melanoma; deben biopsiarse las lesiones con peor aspecto para establecer el diagnóstico y determinar el grado de atipia.

Características de los lunares típicos y atípicos

Criterios

Lunares típicos

Lunares atípicos

Edad de aparición

Infancia o adolescencia

Siguen apareciendo después de la adolescencia

Color

De color piel, amarillo amarronados o negros

Marrón a marrón oscuro con una base rosada; suelen ser similares a un huevo frito, con un centro claro u oscuro, con el borde más liso que el centro

A menudo, el pigmento se aclara en los bordes o con muescas

Diámetro

1-10 mm (normalmente < 6 mm)

5–12 mm

Forma

Simétrica con bordes regulares

Puede ser asimétrico o con bordes irregulares

Su localización

En cualquier parte del cuerpo

Más frecuente en la piel expuesta al sol, aunque puede aparecer en áreas cubiertas (p. ej., glúteos, mamas y cuero cabelludo)

Número de lesiones

≥ 10

Una a varias docenas

Los pacientes con lunares atípicos múltiples o antecedentes familiares o personales de melanoma deben ser controlados periódicamente (p. ej., una vez al año si tienen antecedentes familiares de melanoma, más a menudo si tienen antecedentes personales de melanoma). Algunos dermatólogos obtienen imágenes de la piel utilizando un instrumento de mano (dermatoscopia) para ver las estructuras que no son visibles a simple vista. La dermatoscopia puede revelar ciertas características de alto riesgo.

Tratamiento

Los lunares atípicos pueden eliminarse con rasurado o mediante resección. Los lunares atípicos pueden eliminarse si el paciente tiene antecedentes de alto riesgo (p. ej., antecedentes personales o familiares de melanoma), no se puede garantizar un seguimiento estrecho, o si el lunar tiene hallazgos dermatoscópicos de alto riesgo o se encuentra en una ubicación que hace difícil o imposible el control de los cambios em el paciente.

Prevención

Los pacientes con lunares atípicos deben evitar la exposición excesiva a la luz solar y usar pantallas solares (ver Generalidades sobre los efectos de la luz solar : Protectores solares). En pacientes que se protegen de la exposición al sol se debe aconsejar tomar suficientes suplementos de vitamina D. También, es preciso enseñarles a autoevaluarse para detectar cambios en los lunares ya existentes y a reconocer las características de los melanomas. Una fotografía de cuerpo entero puede ayudar a detectar nevos nuevos y monitorizar cambios nevos existentes. Se recomienda un seguimiento con exámenes periódicos.

Si los pacientes tienen antecedentes de melanoma (ya sea si los desarrollaron a partir de nevos atípicos o de novo) u otros cánceres cutáneos, debe examinarse a los familiares de primer grado. Los pacientes que pertenecen a familias propensas a tener melanomas (es decir, 2 familiares de primer grado con melanomas cutáneos) tienen alto riesgo de desarrollarlos en cualquier momento de la vida. Debe examinarse toda la superficie cutánea (incluido el cuero cabelludo) de los miembros de una familia de alto riesgo al menos una vez para determinar el riesgo y la necesidad de seguimiento.

Conceptos clave

  • El riesgo de melanoma es mayor si en los pacientes ha aumentado el número de lunares atípicos, se han expuesto más al sol, o tienen el síndrome de nevo-melanoma atípico familiar.

  • Debido a que la diferenciación clínica de melanoma puede ser difícil, se deben biopsiar los lunares atípicos de peor apariencia.

  • Se debe seguir de cerca a los pacientes con lunares atípicos, sobre todo los que tienen mayor riesgo de melanoma, y tomar fotografía de cuerpo completo.

  • Se debe recomendar protección solar (con suplementos de vitamina D) y el auto-examen para detectar cambios de alto riesgo.

  • Se deben hacer exámenes de cuerpo completo de todos los familiares de primer grado de pacientes que tienen melanoma.

Recursos en este artículo